Comercio

Electricidad Lora apaga su luz después de 50 años iluminando Cádiz

  • La empresa que fundase Bernardo Lora Molins en 1970 echará la baraja para siempre por la caída de las ventas y de la rentabilidad

  • La crisis de la construcción y la competencia de las grandes superficies y de internet rebajaron a la mitad la facturación

Antes de que comenzasen a proliferar como setas los bazares de todo a cien y desembarcasen en Cádiz las grandes superficies, la crema para los zapatos se compraba en el taller de zapatería; la pintura y las brochas para pintar la casa, en la droguería, y las bombillas, los enchufes y las lámparas, en establecimientos tradicionales especializados, como Lora.

Electricidad Lora, la empresa que fundase Bernardo Lora Molins en 1970, apagará la luz y echará para siempre la baraja de su local en la calle Cruz Roja Española, junto al antiguo cementerio. La razón, la caída de los ingresos a la mitad desde que en 2008 estallase la burbuja inmobiliaria y la crisis, explica a este periódico Bernardo Lora Cárdenas, hijo del fundador, fallecido en 2017. Jubilado ya, es uno de los propietarios, junto a sus hermanos Rosa y Daniel. Pilar, puntal clave de la empresa y siempre con una sonrisa al frente del mostrador, falleció un año después que su padre.

"Antes de 2007 facturábamos dos millones de euros y hoy sólo uno", reconoce Bernardo. "Siempre vivimos de los suministros a las administraciones públicas y de la obra civil. La Administración pagaba tarde, pero pagaba, algo que se fue enmendando con los años. Pero la crisis obligó al cierre a muchas empresas del sector de la construcción, de manera que a día de hoy acumulamos impagos por valor de 300.000 euros", explica.

"El mostrador era lo que nos salvaba el mes cuando tardaba en pagar la administración, pero las ventas al público también han bajado mucho con la apertura de grandes superficies, en general, y de las dedicadas al mobiliario y el bricolaje, en particular, pero sobre todo con internet", aclara Bernardo. "Vendimos mucho y barato y terminamos vendiendo poco y todavía más barato", resume Bernardo.

En Electricidad Lora trabajan actualmente siete personas, entre ellos tres nietos del fundador, una plantilla que en alguna época llegó a ser de diez trabajadores y que se ha mantenido estable a lo largo de toda su historia.

El negocio abrió sus puertas en un pequeño local de apenas 30 metros cuadrados en la misma calle que se encuentra ahora, concretamente en el número 12. Con la ayuda de su familia, Bernardo se dedicó en principio a la venta de material eléctrico, así como a pequeñas reparaciones de electrodomésticos y a diversas instalaciones eléctricas. Luego se mudó a otro más grande, en el número 11, centrada ya la empresa en su actividad principal, la venta de material eléctrico, consolidándose como referente del sector en la ciudad.

A partir de entonces fue creciendo su cartera de clientes, conformada por las principales empresas de Cádiz y su Bahía, constituyéndose en sociedad limitada en 1989, ampliando su actividad en el segmento de la telefonía y su campo de acción al resto de la provincia, convirtiéndose así en la empresa líder en su sector y su área

Posteriormente afrontarían un tercer y último traslado a un local de 850 metros cuadrados de superficie en la misma calle Cruz Roja Española, 2 Duplicado, esquina con Dorotea, donde se mantiene abierto el negocio.

En Electricidad Lora presumen de ser "una empresa gaditana al servicio del pueblo de Cádiz, tanto a particulares, como a gran parte de su comercio e industria, con una experiencia de 50 años y una plantilla muy joven con unas ganas constantes de superación". "Todo eso es lo que pensamos que nos ha dado el apoyo del pueblo de Cádiz, al cual le agradecemos y le debemos todo lo que nos ha hecho pequeña gran empresa", sostienen en su web corporativa.

"Lo mejor de todos estos años ha sido la gente que hemos conocido y los buenos momentos que hemos pasado en familia", dice Bernardo.

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