Cádiz dejará de ser puerto base para el 'Grand Voyager' en la temporada 2012
Iberocruceros se niega a sustituirlo por otro barco más grande y que se mueva menos · Vigo, que comparte esa ruta atlántica, achaca la decisión a la falta de apoyo por parte de las administraciones
El sueño ha durado demasiado poco. Al puerto de Cádiz casi no le ha dado tiempo a digerir la noticia de convertirse en base parcial para el Grand Voyager de Iberocruceros. El idilio se inició en 2010 pero éste ha ido de más a menos. En su primer año, Iberocruceros programó 19 embarques en el puerto de Cádiz, mientras que en 2010 fueron solo 11, siendo el último el lunes de la semana pasada.
Pues parece que Iberocruceros ha decidido romper el noviazgo con el muelle gaditano de manera que en Cádiz, a lo largo de 2012, no habrá embarques y ni tan siquiera atraques de ninguno de los barcos de su flota.
La compañía no aclara aún los motivos por los que Cádiz deja de tener un hueco en sus catálogos de 2012 pero es fácil de suponer que son los resultados obtenidos a lo largo de estas dos temporadas los que han dictado el futuro de la relación entre Iberocruceros y el puerto.
Iberocruceros accedió en 2009 a poner un buque en su ruta atlántica siempre que estuviera garantizado el "no hay billetes". El Grand Voyager iba en total consonancia con la demanda potencial de los puertos de Cádiz y Vigo que eran los dos muelles nucleares de este proyecto avalado por Iberocruceros. Ante la crisis, para garantizar aún más la rentabilidad de la ruta, el proyecto incluyó a Lisboa como puerto de atraque y embarque. Con esta demanda, el Grand Voyager se ha llenado en las once salidas de este año.
Pero si la capacidad de este barco resultaba ser la ideal para este proyecto, su tamaño e inestabilidad han resultado el motivo del declive de este proyecto.
La experiencia de los embarques de 2010 arrojó que el 90% de los clientes se confesaban incapaces de recomendar ese viaje por el Atlántico a no ser que se pusiera un barco más grande y más estable, que garantizara que los viajeros no sufrieran mareos masivos, que aminoraran el disfrute del trayecto, como venía siendo lo habitual.
En 2011, la compañía optó por hacer un cambio inicial incluyendo Lisboa, de manera que el trayecto entre Cádiz y Vigo no se hiciera tan largo y mareante. Pero no fue suficiente, el oleaje propio de las aguas atlánticas se sumaba a la gran velocidad de crucero que alcanzaba el Grand Voyager, lo que resultaba un cóctel de lo más demoledor solamente llevadero con continuas dosis de biodramina.
Para apaciguar las aguas, Iberocruceros decidió otra modificación sobre la marcha: eliminar de la ruta, sin previo aviso, a Funchal (Madeira), opción que provocó lo más parecido a un motín abordo, que se ha traducido en múltiples denuncias de los pasajeros contra la compañía.
Lo que inicialmente era un ruego se convirtió en una demanda por parte de los clientes que querían hacer la ruta. Querían para ya mismo un barco más grande que se moviera menos. La compañía responde a esta demanda que la opción B es sustituir el Grand Voyager por alguno otro de su flota. Pero un problema: si el Voyager se llenaba con 800 pasajeros, para llenar, por ejemplo el Grand Mistral hace falta, como mínimo, el doble.
El padre de todo este proyecto fue, sin duda, Mario Martini, hasta hace poco consejero delegado de Iberocruceros, pero el padrino fue Luis Otero, director de Embárcate con Vigo y de Viajes Loa, con sede en Vigo.
Puesto Otero en contacto con los responsables de Iberocruceros, les hizo saber que el potencial usuario de la Ruta Atlántica quería sí o sí un barco más grande pero que no garantizaba poder llenárselo. Ante esa tesitura, Iberocruceros optó por la decisión menos dolorosa para sí misma y dijo, más o menos, que o el Grand Voyager o adiós a la Ruta Atlántica, como ha terminado por ocurrir.
Vigo aportó en total unos 12.300 pasajeros, mientras que en Cádiz, entre 2010 y 2011, embarcaron unos 8.000 turistas. Estas cifras no son suficientes para llenar un barco más grande, así que Iberocruceros ha optado por la opción más empresarial que es eliminar una ruta que no ha debido resultarles demasiado rentable.
Iberocruceros no ha dado aún ninguna versión oficial, tan sólo confirmó ayer a este periódico que retiraba al Grand Voyager, que ahora ha pasado a formar parte de la flota de Costa Cruceros, la empresa matriz de Iberocruceros, y que pasará a navegar en aguas del Mar Rojo.
Preguntados por si iban a sustituirlo por otro en la ruta atlántica 2012 dijeron que no, que, de momento, no.
A Cádiz sólo le queda ahora la lealtad de MSC Cruceros que, a día de hoy, está a punto de empezar los embarques en el MSC Orchestra y que, en otoño, protagonizó ya los del MSC Poesía, con todo éxito.
También te puede interesar
Contenido ofrecido por Consorcio de Bomberos de Cádiz