Cádiz

CARDIJN por dentro

  • La asociación teme que los impagos de subvenciones le impida cumplir veinte años ayudando a los más necesitados

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Los impagos de la administración pública ponen en grave riesgo la continuidad de los programas sociales y de sus trabajadores”, reza la pancarta colocada a las puerta de la asociación Cardijn, que tiene su sede en el colegio Tartessos, en la confluencia de la calle Trille con la avenida Juan Carlos I.

La asociación Cardijn nació el 14 de diciembre de 1993 con el objetivo de trabajar con los jóvenes de los ambientes populares y un año después se abrió también al campo de las migraciones, ampliando su actuación en el año 2000 a Andalucía y al resto de España. El 28 de febrero de 2001 la Junta de Andalucía le concedió la medalla de oro de Andalucía.

Sin embargo la situación ha cambiado a partir de 2010, ya que desde entonces tanto la Junta de Andalucía, concretamente las consejerías de Economía, Innovación Ciencia y empleo, y la de Salud y Bienestar Social,  como los ayuntamientos de Cádiz y Conil no le han abonado las cantidades comprometidas, que sí realiza puntualmente el Gobierno central.

Esta situación es la que les ha obligado a suspender diversos programas en las áreas de formación y empleo, juventud e inmigrantes, y además ha provocado que 26 empleados lleven seis meses sin cobrar sus nóminas.

El área de formación y empleo, que coordina María Ortega, tiene como objetivos reinventar con imaginación acciones de formación, orientación, asesoramiento y búsqueda de empleo para evitar que la exclusión social, el desempleo y la precariedad laboral sea el único horizonte posible.

Actualmente  mantiene un servicio de orientación profesional, que figura en la Red Andalucía Orienta,  por el que en los últimos seis meses han pasado 540 personas y  ha tenido que renunciar en diciembre al programa de experiencias profesionales (EPE), con prácticas becadas en empresas durante dos meses por las que los usuarios recibían a cambio 800 euros.

Por esos cursos han pasado desde 2006 hasta el pasado diciembre más de 500 personas, de las que un 25% encontraron empleo, repartidos desde reponedores en grandes superficies hasta técnicos de recursos humanos.

Por otra parte, pese a no contar ya con dotación económica, se sigue manteniendo un programa integral de acciones experimentales, que contempla orientación, información y formación para generar cursos especializados y prácticas de empresas, con un centenar de usuarios,  con un contrato de al menos seis meses a jornada completa, en los que la inserción alcanza al 35 %.

Estos cursos exigen unos objetivos y en caso de que las cantidades adeudadas lleguen después de septiembre habrá que devolverlas.

También se han suspendido los cursos de FPO, los últimos relacionados con nuevas tecnologías y carpintería, mediante escuelas-taller,

Un total de 24 personas, con edades comprendidas entre los 16 y los 25 años,  que se formaron en las mismas en carpintería, ebanistería y restauración de muebles, han trabajado durante 18 meses, hasta el pasado diciembre,  en el Seminario de San Bartolomé mediante un contrato de formación, unos 400.000 euros que les adeuda la Junta.

 Por otra parte, el área de jóvenes,  que coordina Antonio Guerrero, se centra en los jóvenes de 14 a 26 años en riesgo de exclusión social, a los que ofrece en principio actividades de ocio y tiempo libre para luego llegar a la formación socio-laboral de los mismos.

Actualmente desarrolla dos programa financiados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, con partidas de IRPF y  del Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE),  y un tercero para  zonas con necesidad de transformación social.

Hasta el pasado año contaba con otros dos programas más dependientes de  la Junta de Andalucía, mientras que el Centro de Información Juvenil, la cara visible y puerta de entrada a la asociación Cardijn, espera que el Ayuntamiento de Cádiz les abone 75.000 euros correspondientes a 2010 y 2011.

 Carlos Carvajal es el coordinador del área de inmigración, que consideran un ciudadano más pero con dificultades especiales, a los que ofrecen diversos recursos y servicios para su integración, que van desde la atención, la información, la orientación y el asesoramiento hasta la asesoría jurídica, pasando por la formación laboral, promoción cultural, programas de acogida, acciones de sensibilización y coordinación con otras instituciones y organizaciones.

Además de en Cádiz, Cardijn dispone de puntos de atención al inmigrante en Ceuta, Conil, Algeciras , Tarifa, Los Barrios y Vejer, en los que encuentran la primera acogida, así como con un programa de información en el norte de Marruecos.

En dichos puntos reciben información, acompañamiento, intermediación laboral, orientación  y sensibilización tras la acogida.

Para ello disponen de voluntarios , así como de proyectos financiados por el Ministerio de empleo y Seguridad Social, que realiza su aportación antes de ponerlo en marcha, la Junta de Andalucía y los ayuntamientos de Conil y Cádiz.

El pasado año se realizaron 1.120 consultas jurídicas, 2.000 de intervención social y 495 de orientación laboral.

Por otro lado, con el apoyo del Instituto Andaluz de la Mujer en 2011 se realizó un proyecto de formación de  mujeres inmigrantes para que pudieran trabajar como empleadas de hogar.

La Junta de Andalucía les adeuda talleres de políticas migratorias en Conil y Los Barrios; el Ayuntamiento de Conil la cantidad destinada a un punto de atención a inmigrantes, por el que han pasado 600 personas, y el de Cádiz  la correspondiente a los ejercicio de 2010, 2011 y 2012 hasta la fecha de un centro informativo para inmigrantes.

Los 26 empleados que llevan seis meses sin cobrar sus nóminas se están manteniendo gracias a las ayudas de familiares y amigos e incluso a préstamos de los compañeros que siguen percibiendo sus salarios, pero además se han visto obligados a suspender sus actividades al no llegarle las subvenciones comprometidas,  por lo que el centro se encuentra en una situación angustiosa y  temen que el final sea al cierre de la asociación Cardijn.

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