Un pueblo con una navidad calurosa

Nochevieja en mangas cortas y bermudas

  • Alrededor de 8.000 personas se tomaron el sábado las doce uvas de Año Nuevo en la localidad granadina de Bérchules

¿Cerveza helada, tinto de verano? Nada de eso. Anís, aguardiente, coñac y polvorones. ¿Concurso de camisetas mojadas, voley playa, castillos de arena? En absoluto. Concurso de belenes y cabalgata de Reyes. Sí, en los almanaques del pueblo granadino de Bérchules también es 6 de agosto. No se ha parado el tiempo. No hay ningún error. Pero esa fecha, en Bérchules, es clave. No es un día cualquiera. Ese día es ni más ni menos que Nochevieja.

Y no la celebran tres o cuatro majaras a los que se las ido la cabeza. Ni mucho menos. Es el pueblo entero y bastantes visitantes que llegan hasta Bérchules para celebrar el rito de año nuevo vida nueva. En esta edición de esta peculiar despedida del año y bienvenida del siguiente, en pleno verano, fueron alrededor de 8.000 personas las que disfrutaron de un acontecimiento que en clima festivo y sin que se registraran incidentes se prolongó hasta bien entrada la mañana de ayer domingo. Es decir, como está mandado.

Así, un año más, Bérchules se engalanó para la celebración de su ya conocida Nochevieja de verano. Los ciudadanos dieron la bienvenida a este ficticio año nuevo entre casi mil kilogramos de uvas de la suerte y otros tantos de típicos productos navideños como los mantecados. Además, como novedad la empresa La Estepeña, que cada edición facilita gratuitamente los mantecados al municipio, batió un récord con la elaboración de un polvorón gigante. Bajo una carpa de unos 40 metros cuadrados instalada en el pueblo, la empresa ofreció 10.500 raciones de este enorme producto navideño.

Según Ismael Álvarez, alcalde de la localidad y portavoz de la Asociación Berchulera de Nochevieja en Agosto (Abnea), cada año asisten alrededor de 8.000 personas. De ahí que la pasada noche los asistentes a esta fiesta multiplicaran por diez la población que normalmente reside en Bérchules (800 personas). El pregón, que precedió a las doce campanadas en la madrugada del sábado al domingo, estuvo a cargo este año del periodista Rafael Vílchez. De este modo, se pretendió reconocer en esta celebración la labor de los medios de comunicación en su difusión.

Esta celebración se inició el viernes con una fiesta juvenil de la espuma. Asimismo, ayer comenzó la fiesta navideña propiamente dicha con un pasacalles que animó a lugareños y visitantes desde primera hora de la mañana. Más tarde con una borriquilla se repartieron los típicos polvorones y anís, así como una degustación de jamón y carne en salsa, la cabalgata de Reyes Magos, participación de una charanga y un concurso de belenes.

Esta fiesta se viene realizando ya desde hace 17 años. La nochevieja de Bérchules se debe al fallo en el suministro de la luz eléctrica que impidió a los vecinos de la localidad seguir la retransmisión de las campanadas y les obligó a tomar las uvas a la luz de las velas el 31 de diciembre de 1994. Este apagón dejó a Bérchules sin luz hasta el día siguiente por lo que se quedaron sin poder celebrar esta fiesta. Esto unido a las cantidades considerables de uva que hay durante este mes, provocó que en 1995 se organizara el primer sábado de agosto dicha celebración. Además, cada año con motivo de la fiesta se reivindica un tema distinto, los medios de comunicación en este caso.

Esta original tradición de Bérchules no es la única que se celebra en España, el pueblo vallisoletano de Valoria la Buena celebra una fiesta similar desde 1995.

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