Andalucía

Malestar en el PP ante los reparos de Cospedal para elegir al candidato

  • La elección de Susana Díaz coge a los populares andaluces instalados en la provisionalidad, aunque casi todos los presidentes provinciales quieren nombrar ya al sustituto de Zoido

La elección de la nueva presidenta de la Junta, Susana Díaz, va a coger al PP andaluz instalado en la provisionalidad, sin un candidato dispuesto a presentarse a las elecciones autonómicas y, lo que es peor, sin un liderazgo claro capaz de preparar las próximas elecciones municipales del año 2015 y las europeas de 2014. Ante esta situación, varios dirigentes del PP, así como militantes situados en puestos de referencias, entienden que el partido debe elegir en el mes de octubre al sustituto de Juan Ignacio Zoido, alcalde de Sevilla y presidente del partido sin vocación de liderar la carrera de la Junta. Es más, la opinión mayoritaria entre los presidentes provinciales es que la sucesión de Griñán les obligaba a a nombrar ya a un sustituto. Algunos de estos presidentes han explicado a este medio que "el enfado es gravísimo e, incluso, se está llegando a faltar el respeto". Una fuente, buena conocedora del partido, ha llegado a afirmar que la mayoría del grupo parlamentario del PP rechaza la estrategia seguida por su dirección ante la elección de Susana Díaz. En su opinión, el PP debía de haber presentado un candidato alternativo a Díaz en el debate de investidura.

En Madrid, sin embargo, están instalados en la demora, en el no hay prisas o en el no pasa nada. La secretaria general, María Dolores de Cospedal, aseguró ayer, desde la sede de Génova, que no es "conveniente" elegir al sucesor de Zoido. "No por ahora", subrayó. Algunos señalan, directamente, a la secretaria general como la persona que está frenando un nombramiento que hasta Juan Ignacio Zoido consideraría que debe producirse en breve.

Serán De Cospedal, Rajoy y Zoido quienes elijan al nuevo presidente de su partido en Andalucía. Los congresos populares son puro trámite, las decisiones se toman lejos, aunque algunos presidentes provinciales mantienen que ellos deben ser consultados. Al menos, esta vez. El señalamiento de Zoido fue una decisión de no más de cuatro personas a la que los dirigentes provinciales asistieron como puros convidado de piedra. Javier Arenas también tendrá palabra, aunque sus malas relaciones con De Cospedal constituyen una interferencia.

Al día de hoy, la solución madrileña, que supondría colocar en la cúpula del PP a algún andaluz que se encuentre en el Gobierno central, tal como Miguel Arias o Fátima Báñez, parece casi cerrada, por lo que las dos personas con más opciones son José Luis Sanz, alcalde de Tomares y secretario general del partido, y Carmen Crespo, delegada del Gobierno central en Andalucía. Ambos han mostrado, aunque en privado, su voluntad de encabezar la lista del PP a la Presidencia de la Junta. Según dos fuentes, Sanz habría comunicado a Zoido su voluntad de liderar al partido, pero lo habría frenado ante la indecisión de Génova.

No obstante, y esto es importante, uno de los dirigentes consultados sostiene que, más que una candidatura a la Junta, su partido debe crear un proyecto duradero, que sustituya al iniciado por Javier Arenas y que sirva para afrontar las elecciones europeas y municipales. Se trataría, pues, de poner a funcionar la maquinaria del PP al mismo nivel que hace un año, antes de la dimisión de Arenas, y que fuera capaz de buscar nuevos líderes provinciales.

Este proyecto necesita de algo más que un candidato que coyunturalmente haga frente a las elecciones autonómicas, por lo que una parte del PP no cree que el ministro de Agricultura, Miguel Arias, sea la persona adecuada, ya que sus objetivos políticos se encuentran más cerca de Bruselas que de Andalucía. Se trataría, según esta versión, de buscar a un presidente del partido, o una presidenta, que no vaya a marcharse si el PP no logra gobernar en los próximos comicios. En el caso de la ministra de Trabajo, la onubense Fátima Báñez, que es una de las deseadas por Moncloa, el problema viene de su gestión como ministra y de su autoría de la reforma laboral. Sólo un vuelco al panorama nacional del desempleo, con seis millones de parados, daría alguna opción a Báñez.

Por eso, los dos candidatos con más opciones son Sanz y Crespo. Ambos son bastante diferentes. José Luis Sanz es el secretario general del partido, conoce muy bien su organización, aunque cuenta en su contra con el sector arenista y con una parte que comienza a considerar que su trabajo al frente de la secretaría general no está siendo bueno. En cualquier caso, eso sería achacable tanto a Zoido como a Sanz; es cierto que la dirección del PP carece, en estos momentos, de una agenda para cada provincia, donde son las agrupaciones provinciales las que están llenando el vacío de Sevilla, un partido muy diferente al de Arenas en el que la sede de la calle San Fernando marcaba las directrices a nivel andaluz y en cada uno de los territorios. Uno de los consultados ha citado, como ejemplo de descoordinación, que no se ha hablado con los presidentes provinciales sobre la sustitución de Griñán.

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