Andalucía

Alonso contrató a eventuales como directores 'fantasma' al no recibir ninguna "alerta"

El ex consejero Luciano Alonso, ayer, ante el tribunal en el TSJA que juzga su caso. El ex consejero Luciano Alonso, ayer, ante el tribunal en el TSJA que juzga su caso.

El ex consejero Luciano Alonso, ayer, ante el tribunal en el TSJA que juzga su caso. / pedro hidalgo

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"No recibí ninguna alerta interna ni externa". Si hubiera tenido alguna indicación en ese sentido, el ex consejero Luciano Alonso habría tenido más detenimiento a la hora de rubricar los nombramientos como directivos de tres eventuales. Alonso, que ayer fue juzgado por la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), defendió la legalidad de los contratos. "Son puestos de libre designación. No hay idoneidad, hay confianza", dijo el ex consejero.

Alonso puso al frente del Centro Andaluz de Flamenco (CAF) a Luis Guerrero, y a Alejandro J. Cárdenas y a María Centeno los colocó, consecutivamente, en la dirección de la Filmoteca de Andalucía. Ninguno de ellos ejerció el cargo. El ex consejero ocupa el banquillo por un presunto delito continuado de prevaricación administrativa.

Los contratos de Guerrero, Cárdenas y Centeno se formalizaron dentro de una "cadena de confianza y legalidad", defendió Alonso. "Mi preocupación era la ley del cine o el patronato de la Alhambra, no un eventual", subrayó el ex consejero, quien descartó que haya mantenido en algún momento una relación de amistad con cualquiera de los tres directores fantasma.

Alonso defendió la incorporación de estas personas a su departamento aludiendo a la "ingente" cantidad de trabajo que tiene que afrontar un consejero y no tener conocimiento de determinadas materias, e insistió en que él no se encargaba de articular técnica, jurídica o administrativamente los nombramientos.

Guerrero, Cárdenas y Centeno comparecieron como testigos. El primero negó cualquier relación de amistad con Alonso y afirmó que no supo que le habían nombrado director del CAF, cuya sede jamás pisó. "Siempre me hablaron como asesor de cultura" y para ello realizó tareas de "asesoramiento especial y de confianza". Cárdenas sí supo que había sido contratado como director, pero le explicaron que podía desempeñar sus labores en otro sitio. Centeno también conocía su nombramiento como directora de la Filmoteca, pero "nunca trabajé como tal".

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