Sucesos

Hallados 7 cadáveres de inmigrantes que intentaron cruzar el Estrecho

  • Los servicios de salvamento y la Guardia Civil continúan buscando a otras ocho víctimas de una patera que naufragó. 

La tragedia de la migración deparó ayer una jornada en el Estrecho de Gibraltar dramática como hacía tiempo que no se recordaba. El balance es negro y amenaza con empeorar: siete cadáveres. Siete vidas extinguidas tratando de alcanzar la península. Hoy se reanudará la búsqueda porque la hipótesis es que el mar pueda arrojar los cuerpos de al menos ocho personas más.

Seis de los siete cadáveres -cuatro hombres y dos mujeres, todos de origen subsahariano- están relacionados, presumiblemente, con los intentos de dos pateras de alcanzar la costa española tras partir de Marruecos, una el pasado jueves y otra el viernes. La del viernes fue localizada ayer, pero nada se sabe de la del jueves. El séptimo cadáver encontrado es el de un hombre de origen magrebí que podría haber tratado de llegar a España como polizón en un barco. Vestía traje de neopreno. Que su cuerpo también apareciera ayer parece, en principio, casual.

Una ONG avisó el jueves de la posible partida de madrugada de una patera desde Marruecos. No garantizó que efectivamente hubiera salido, pero aun así Salvamento Marítimo y la Armada de Marruecos organizaron su búsqueda, con resultados infructuosos. Esa patera se habría adentrado en el mar con once personas, entre ellas ocho hombres, dos mujeres y un bebé, según fuentes no oficiales. Por otra parte, los propios tripulantes de otra patera dieron aviso el viernes de que se encontraban con problemas en el mar. Se cree que salieron de Tánger diez personas a bordo, siete hombres y tres mujeres.

Hasta ahí, por lo tanto, lo que había en el Estrecho hasta el viernes era un dispositivo para tratar de encontrar esas dos balsas. El temor empezó a cundir el propio viernes. A las 17:20 fue encontrado el cadáver de un hombre de origen subsahariano en la playa de Bolonia, en el término municipal de Tarifa, como informó este diario en su edición de ayer.

Los pesimistas augurios se confirmaron a lo largo del sábado. En la misma zona de Bolonia, a primera hora, apareció otro cadáver, una mujer de origen subsahariano.

A las 09:10 la Salvamar Dubhe de Salvamento Marítimo recuperó el cuerpo de un hombre subsahariano una milla al sureste de Punta Carnero, en Algeciras. Esta misma embarcación localizó en el área en ese momento el cuerpo del hombre magrebí. Trasladó los cadáveres al puerto algecireño.

Efectivamente, se convino, había una tragedia en ciernes. El operativo desplegado fue notable. Participaron en la búsqueda patrulleras, helicópteros y aviones de Salvamento Marítimo y de la Guardia Civil, además de patrullas terrestres.

En lo que se perfilaba como un goteo macabro, a las 12:40 apareció un nuevo cadáver en el mar, en la zona de El Tolmo, en Algeciras. Y seguidamente se encontró otro más. Ambos hombres fueron llevados, en esta ocasión, hasta el puerto de Tarifa.

El lamentable recuento iba, por lo tanto, por seis personas fallecidas. No aparecería ayer ninguna más en las circunstancias descritas, pero faltaba una.

Pasadas las 16:00 el avión Sasemar 101 detectó una balsa 35 millas al este de Ceuta. Fue rescatada por la Salvamar Atrio. En esta patera iban ocho personas, cinco hombres y tres mujeres. Una de las mujeres, lamentablemente, yacía sin vida en la embarcación. Uno de los hombres, con una hipotermia severa, fue trasladado por un helicóptero Helimer hasta el aeropuerto de Jerez.

La Salvamar Atrio transportó a los otros seis supervivientes hasta el puerto de Ceuta, con necesidad de asistencia sanitaria.

Todo indica que la patera localizada era la que partió el viernes. Efectivamente se sospechaba que podría ir arrastrada por el mar hacia el Mediterráneo. Dos de los cadáveres de ayer del Estrecho, por lo tanto, podrían pertenecer a esta embarcación.

Entre los otros cadáveres, con la prudencia obligada, podría haber migrantes que iban en la patera que salió el jueves, la aún no localizada. Se da por hecho sobre todo en el caso de los muertos aparecidos en Bolonia. La hipótesis es que esta embarcación pudo naufragar aún cerca de Marruecos y que los cuerpos han llegado a España por efecto de las corrientes. Quedarían por encontrar, en consecuencia, al menos ocho más, y puede que uno de ellos el de un bebé.

El operativo de búsqueda se suspendió ayer con la llegada de la noche y se reanudará hoy con las primeras luces. La sensación es que las malas noticias aún no han terminado.

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