Crítica de Música

Por fin juntos en Cádiz

La pianista Paula Coronas, durante su actuación junto a la Orquesta Ciudad de Almería. La pianista Paula Coronas, durante su actuación junto a la Orquesta Ciudad de Almería.

La pianista Paula Coronas, durante su actuación junto a la Orquesta Ciudad de Almería. / julio gonzález

El acaba de cumplir quince y ella tiene ya los dieciséis. Y por fin se han dado la mano. Fue en el Palacio de Congresos de Cádiz. Él se llama Festival de Música Española de Cádiz y ella Orquesta Ciudad de Almería.

Tengo que decirles que cuando leí el programa del FEMC 2107 por primera vez, una de las actuaciones programadas que me llamó enseguida la atención fue la Orquesta Ciudad de Almería. La verdad es que hasta la fecha, muy poco, por no decir nada, eran mis conocimientos acerca de esta Orquesta, que tras 16 años de existencia, se ha vuelto eje principal de la cultura musical clásica, en la provincia de Almería.

Que su director sea Michael Thomas, me puso aún más las pilas para no perderme el concierto. A Thomas le admiramos muchísimos gaditanos, y andaluces en general. Lo hemos visto en Cádiz, y en el Festival, dirigiendo y además tocando maravillosamente bien su violín. Nos faltaba verlo a la batuta de una gran orquesta estable.

La de Almería es joven, pero, a juzgar por lo que vimos el domingo 19 por la noche, está llena de vitalidad, energía y virtuosismo.

El concierto comenzó con una interpretación del Concierto nº 1 para piano y orquesta op. 78 'Fantástico' de Isaac Albéniz. Una obra escrita por un, relativamente joven Albéniz, de 27 años (murió a los 49 años de edad), interpretada por una joven orquesta, la de Almería, dirigida por alguien que, como Michael Thomas, a la edad de 11 años ya tocaba el violín en la National Youth Orchestra of Great Britain. Como solista, al piano, la malagueña Paula Coronas, quien ha venido en varias ocasiones al Festival en estos 15 años, como concertista solo con su piano, o como concertista con orquesta.

El concierto de Albéniz fue la imbricación española con el Festival. Sin embargo, los que escucharon a la Orquesta de Almería, pudieron comprobar que no se trata del Albéniz rebosante de melodías, giros y estampas españolas, sino del Albéniz romántico, influenciado por Chopin y otros compositores del resto de Europa. Paula Coronas interpretó espléndidamente la obra, con toda su energía puesta sobre el potente Steinway & Sons dispuesto para la ocasión.

Nos regaló, como propina, ante el prolongado aplauso del público gaditano, otra obra de Albéniz: Pavana Capricho. Una propina generosa en duración y muy en consonancia con el Concierto Fantástico, ya que tampoco pertenece a la época de temas españoles de Albéniz, sino a su período romanticista. Una pieza delicada y deliciosa, que sonó muy bien en las manos de Paula Coronas. Aún hubo otra propina más: Un Tango argentino de Carlos Pérez.

Para la segunda parte del concierto, la Orquesta Ciudad de Almería, reforzada con algunos músicos, interpretó una soberbia Sinfonía nº 9 en mi menor op. 95 'Del Nuevo Mundo' de A. Dvorak.

La sinfonía del Nuevo Mundoes una de los clásicos del repertorio romántico mundial. Hay quien dice que es la mejor pieza sinfónica escrita en los Estados Unidos en todos los tiempos. Dvorak era checo, pero vivió largo tiempo en América. Su obra abrió el camino a la música norteamericana con identidad propia. Academicismo y contrapunto estudiado en Europa por Dvorak mezclados con las síncopas y ritmos de indios americanos lograron dar forma en la mente del genial checo a esta gran sinfonía.

La Orquesta Ciudad de Almería hizo gala de tener una sección de viento madera espléndida. Sonaron fenomenal los oboes y corno inglés. La de metales no se quedó atrás con sus trompas que lo hicieron francamente bien. Pero lo excepcional de la noche fueron las cuerdas. Sobre todo en el segundo movimiento de la sinfonía, el Largo, donde además de lo hermoso que es de por sí el primer tema que aparece con el corno inglés, Thomas consiguió, un efecto dramático impresionante al atenuar los finales de la sección de cuerdas. Sencillamente magistral.

El público aplaudió con ganas en este estreno de la Orquesta Ciudad de Almería en el FMEC. Y Thomas regaló una propina de Música de Almería, como él la denominó.

Esperemos que esta cita de la orquesta en Cádiz sea el comienzo de otras muchas más y que vuelvan a deleitarnos bajo la batuta de Thomas.

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