Alto y claro
José Antonio Carrizosa
¿La guerra que todos perdimos?
CUANDO los responsables de Delphi, más bien irresponsables a tenor del portazo que pegaron, anunciaron su intención de cerrar la fábrica de Puerto Real, los alcaldes de la Bahía no socialistas, encabezados por Teófila Martínez, plantearon la posibilidad de llevar a cabo una especie de rescate público de la empresa a través de un préstamo de sus administraciones para hacerse con los activos de la factoría. La intención de aquella propuesta, que siempre pareció más farol que órdago en aquella partida tan política, era impedir la destrucción de puestos de trabajo. Pues bien, si aquello, de verdad, era una decisión seria y factible, no sé a qué esperan esos ayuntamientos, con el de Teófila a la cabeza, para ofrecer aquel dinero a las empresas que ahora mismo, merced a la crisis, demuestren no tener muy claro su futuro. Cierto es que no hay elecciones importantes a la vista, pero el empleo también peligra.
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