Semana Santa

La noche que se quedó incompleta

  • Una Madrugada extraña por la ausencia del Perdón acumula a la gente sólo en las primeras horas

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DESPUÉS de todo lo que se ha hablado, después de todos los debates, las polémicas, las pintadas, la denuncia, las dudas sobre si se salía o no, dieron las tres de la madrugada y las puertas de Santa Cruz no se llegaron a abrir. La Madrugada más triste en muchos años porque una cofradía se quedaba en su templo por no querer adelantar su hora de salida en 50 minutos. No se trataba de una cuestión de mal tiempo,algo que entra dentro de los gajes del oficio.

Pese a todo lo movido en las redes sociales, el asunto de las pintadas y la denuncia presentada por el presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, Martín José García, enfrió un poco las cosas. La gente prefería estar disfrutando de las cofradías que estaban en la calle en ese momento que irse a las tres de la madrugada a la puerta de Santa Cruz para nada, porque ni siquiera la propia cofradía afectada aprobaba el asunto. Allí había apenas 15 o 20 personas a las tres de la madrugada.

Eso no quita que fuera una madrugada muy rara por la ausncia del Perdón pero de nuevo con enormes parones entre unas cofradías y otras, sobre todo entre el Nazareno de Santa María y Medinaceli. Eso hizo precisamente quecuando pasó el Regidor Perpetuo por la carrera oficial, muchos abandonaran sus sillas y decidieran ir a buscar a las otras dos cofradías que le quedaban.

MedinaceliEsta cofradía sólo vive cinco minutos en el Jueves Santo, ya que el resto de su recorrido lo realiza en la madrugada,después de haber cambiado varias veces de horario en los últimos años. El paso de Cristo era dirigido por José Luis Pájaro Llamas, que cumplía 25 años al frente del mismo.

DescendimientoPasaban las doce y media de madrugada del Viernes Santo cuando las puertas de San Lorenzo se abrieron y comenzó a salir el sobrio cortejo de Descendimiento. Una vez que los penitentes terminaron de salir se procedió a finalizar el montaje del misterio en la misma calle, que por sus dimensiones requiere de estas operaciones. Esto provocó que las horquillas del único paso de la cofradía no empezaran a oírse hasta casi la una de la mañana, en una espera que fue soportada estoicamente y en un respetuoso silencio el mucho público que se congregó en la confluencia de la calle Sagasta con Hospital de Mujeres, por donde avanzó la imagen de Cristo siendo depositado en los brazos de su madre.El capataz, Juan Pablo Estévez García, dirigió el misterio en su avance hacia la plaza de las Flores, que fue seguido por la penitencia, y ante la única música de la Capilla Musical Caligaverunt de San Fernando. A su llegada a la Catedral, Medinaceli esperó a que Descendimiento entrara para poder continuar su camino hacia la Carrera Oficial.

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