Semana Santa de Cádiz 2019 | Piedad

Una hermandad fortalecida

  • Piedad sale airosa de una salida cuestionada hasta hace pocos meses

  • Hermanos que hace tiempo que no procesionaban ayudaron a incrementar el número de penitentes

Todas las salidas son especiales. Un año entero esperando para poner en la calle el mayor de los cultos de una hermandad, casi nada. Pero la de Piedad este año ha contado un componente añadido: conseguía sacar adelante una procesión por la que pocos daban un duro hace escasos meses. Los problemas de la cofradía se solventaron al inicio del año con unas nuevas elecciones de las que salió elegido hermano mayor Juan Carlos Torrejón, que en el interior de la iglesia de Santiago Apóstol aseguraba tener “muy buenas sensaciones” y “muchas ganas de empezar”.

Ante los pasos, uno de los históricos de la cofradía, José Antonio Cano, calificaba al cortejo como “bastante digno tal y como se planteaban las cosas”. La secretaria de la Junta de Gobierno, Rafaela Sánchez, confirmaba que había aumentado el número de penitentes con repecto a 2018, llegando a los 120. “Hermanos de siempre que hacía tiempo que no procesionaban han venido a echar una mano”, decía. Una hermandad en su máxima expresión.

La imagen de la Virgen de Ecce Mater, ya sobre su paso, era testigo de la formación del desfile. Ante el paso del Santísimo Cristo aguardaban soldados del RACTA-4 del acuartelamiento de Camposoto, dando testimonio del carácter militar de la cofradía. En el cortejo, una importante presencia femenina, y ante el misterio se asaludaban Miguel García, que fuera presidente del Consejo de Hermandades, y José Blas Fernández, concejal del PP en el Ayuntamiento gaditano y un ilustre de la Piedad.

A las 17.30 salía a la calle la cruz de guía con los penitentes luciendo en el antifaz la Cruz de Santiago. El paso de Cristo, con José Delgado como capataz, llegaba al exterior a los sones de la marcha 'Piedad', que curiosamente era interpretada por la banda que iba a acompañar al palio, la de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Rota. Esta vez el paso lucía flores naturales en lugar de flores de cera. Se estrenaban tanto el florista, Pablo Aguirre, como el vestidor, Enrique Serrano. El exorno contó con la colaboración de jóvenes y pequeños cofrades de Piedad. Una vez el crucificado fue elevado, tras subirse al paso Manuel Sánchez, hermano de la cofradía, ya la banda de cornetas y tambores Santa Marta (Jerez) tocó en primer lugar el 'Toque de Oración' tras el Himno Nacional.

El palio de la Virgen de las Lágrimas, guiado por los hermanos Martín, no tardó en alcanzar la plaza de la Catedral. Echaba a andar mientras sonaba la marcha 'Virgen del Valle'. La carrera contrarreloj de Piedad para estar en el Martes Santo había finalizado con gran éxito.

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