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El Carmen de Cádiz: aniversario en plata para una Medalla de Oro

  • Hoy se cumplen 25 años de la distinción que la ciudad impuso a la Virgen del Carmen, en uno de los últimos actos de Carlos Díaz como alcalde antes de que Teófila Martínez ganara las elecciones

Carlos Díaz impone la Medalla de Oro de la ciudad a la Virgen del Carmen, el 13 de mayo de 1995 Carlos Díaz impone la Medalla de Oro de la ciudad a la Virgen del Carmen, el 13 de mayo de 1995

Carlos Díaz impone la Medalla de Oro de la ciudad a la Virgen del Carmen, el 13 de mayo de 1995 / Kiki

Cádiz tenía alcalde, en masculino, pero no de Podemos, que por entonces ni siquiera se planteaba su existencia. Europa Laica tampoco andaba por un municipio y otro planteando pleitos a este tipo de condecoraciones. Y en el Ayuntamiento, estas cuestiones duraban lo que tardaba el secretario en constatar la unanimidad del acuerdo. Tal día como hoy de hace 25 años, la Virgen del Carmen recibía de manos de Carlos Díaz la Medalla de Oro de la ciudad; la misma que ocho años antes le había impuesto el propio alcalde socialista a la Virgen de la Palma, la que en 2011 se entregaría a Servitas o la que recibió con enorme polémica la Virgen del Rosario en 2017.

En 1995, el Ayuntamiento aprobaría por unanimidad en sesión ordinaria del Pleno el 6 de abril conceder la medalla de oro de la ciudad a la Virgen del Carmen, coincidiendo con el 350 aniversario que se disponía a celebrar la hermandad de su aprobación canónica (después de fundarse en 1638). Y varias semanas después, el día 13 de mayo, la Corporación bajo mazas se personaba en la iglesia del Carmen para proceder a entregar este reconocimiento civil.

“Cádiz hizo ayer patente su devoción y cariño a la Virgen del Carmen, que recibió la medalla de oro de la ciudad durante un solemne acto que se celebró en la iglesia carmelitana y que contó con la presencia de las primeras autoridades gaditanas. El alcalde Carlos Díaz impuso a la imagen el galardón, concedido de forma unánime por la Corporación Municipal, fiel al sentir de los gaditanos, en medio de una prolongada ovación del numeroso público que llenaba el templo, a la que se unió el repique de las campanas”, rezaba la portada de Diario de Cádiz del 14 de mayo, con la foto del alcalde imponiendo la medalla que acompaña hoy este recuerdo.

La crónica de aquel sábado de mayo, que firmaba el siempre recordado Emilio López, cuenta cómo la Virgen se presentó ese día sobre la mesa del altar mayor, exornado de flores blancas, en un acto solemne que además de los miembros de la Corporación (entre los que estaban los socialistas Salvador Ramallo y Carlos Mariscal, o los populares Guillermo Boto y Miguel Medina) acudieron el almirante jefe de la Zona Marítima del Estrecho, Carlos Sánchez de Toca; el Gobernador Civil, César Braña; el delegado de Defensa, Agustín Albarracín; el director del instituto Hidrográfico, José María Fernández de la Puente; o el comandante de Marina, José Manuel Braña.

Interior de la iglesia del Carmen, durante el acto de imposición de la Medalla de Oro a la Virgen del Carmen, el 13 de mayo de 1995 Interior de la iglesia del Carmen, durante el acto de imposición de la Medalla de Oro a la Virgen del Carmen, el 13 de mayo de 1995

Interior de la iglesia del Carmen, durante el acto de imposición de la Medalla de Oro a la Virgen del Carmen, el 13 de mayo de 1995 / Kiki

Curiosamente, a esa ceremonia asistiría la entonces candidata a la Alcaldía del Partido Popular, Teófila Martínez, que tan solo unos días después ganaría las elecciones e iniciaría su gobierno de 20 años al frente del Ayuntamiento gaditano. Y es que la imposición de esta medalla de oro fue uno de los últimos actos que protagonizaría Carlos Díaz como alcalde de la ciudad.

En el plano religioso, asistieron a la ceremonia el provincial de los carmelitas, el superior de la orden en Cádiz, el presidente del Consejo (entonces Manuel Cerezo), un Juan Manuel Alcedo que entonces sería vicepresidente del Diocesano (y poco tiempo después accedería a la presidencia del Consejo) o diversos hermanos mayores que entonces presidían las hermandades gaditanas; empezando por Manuel de Pando, que entonces era el máximo representante de la cofradía carmelitana.

Entre los primeros bancos se encontraba también un joven José Francisco Trigo, que ese año sería el pregonero del 350 aniversario de esa aprobación canónica y que hoy es el máximo representante de la cofradía. “Aquel 13 de mayo de 1995 lo recuerdo con emoción, sobre todo el momento en que el alcalde subía la escalera e imponía la medalla que venía a reconocer que es una de las grandes devociones de Cádiz. Para la hermandad fue un día histórico”, recuerda Trigo hoy, cuando no esconde “la enorme alegría de poder vivir 25 años después este aniversario”.

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