San Fernando

El parque canino de Villamaruja desata las protestas de los vecinos

  • La fachada de sus viviendas se ha utilizado como parte del cerramiento para dar forma al área recreativa para perros 

  • Se ha cortado el paso de una acera y uno de los accesos a una de las viviendas queda ahora dentro del parque canino 

Vallas del parque canino, que cortan el paso de una acera y llegan hasta las fachadas de las viviendas utilizadas ahora como cerramiento lateral.

Vallas del parque canino, que cortan el paso de una acera y llegan hasta las fachadas de las viviendas utilizadas ahora como cerramiento lateral. / D.C. (San Fernando)

La instalación de la zona canina recreativa en el parque de Villamaruja-La Noria, cuyas obras están a punto de terminar, ha desatado las protestas de los vecinos por la "arbitrariedad" con la que consideran se ha levantado este espacio para el ocio y disfrute de los perros, ya que para delimitar su perímetro se ha hecho uso de sus propias viviendas.  

Parte de las fachadas de sus casas ha sido utilizada como cerramiento lateral del nuevo parque canino, denuncian. Y se ha hecho -aseguran- sin que nadie desde el Ayuntamiento isleño se ponga en contacto con ellos en ningún momento o se les explique el proyecto... De la noche a la mañana se han encontrado de repente con la nueva instalación. "La pared de mi dormitorio es ahora una parte del nuevo parque canino", señala uno de los vecinos afectados. 

El Ayuntamiento, afirman, ha hecho uso de la propiedad privada para dar forma a este espacio recreativo canino. Han taladrado sus fachadas sin permiso para atornillar las vallas que conforman el resto del cerramiento y han cortado el paso de una de las aceras sin más explicaciones y sin dar alternativa. 

Sorprendentemente, al aprovecharse de las fincas colindantes, han hecho que una de las puertas de acceso a una de las viviendas (no la principal) quede ahora dentro del parque canino

Una de las puertas de acceso a una vivienda se ha quedado ahora dentro del parque canino. Una de las puertas de acceso a una vivienda se ha quedado ahora dentro del parque canino.

Una de las puertas de acceso a una vivienda se ha quedado ahora dentro del parque canino. / D.C. (San Fernando)

Dentro del parque para perros -advierten- se queda incluso un pozo de pluviales, por lo que los camiones de la concesionaria del servicio tendrán que acceder de algún modo cuando sea necesario. 

Y todo, insisten, se ha hecho sin que en ningún momento el Ayuntamiento les consulte nada sobre lo que allí se iba a hacer o sobre la utilización de sus propias casas para dar forma a este parque canino adjudicado por 49.000 euros y financiado con el Plan Invierte de la Diputación Provincial

Un parque -señalan los afectados- que debe tener una distancia mínima con respecto a las viviendas, lo que a todas luces no se cumple y que además -temen- arrastrará problemas de ruidos, higiene y salubridad. 

Los vecinos no aciertan a comprender cómo el Ayuntamiento ha instalado este espacio exclusivo para el ocio de las mascotas pegado a sus viviendas y, además, cómo ha procedido el Consistorio de ese modo "negligente". Porque además -apuntan- tras consultar con técnicos municipales han averiguado que esa no era la ubicación que inicialmente se había planteado para el parque canino de la zona de Villamaruja-La Noria sino que éste se había planteado en el otro extremo del parque, donde no delimita con ninguna casa y no hubiese afectado a nadie. 

Lamentan además que se haya apostado por instalar un parque canino cuando, por ejemplo, carecen de un área de juegos infantiles en la zona y aseguran que la zona lleva años de abandono municipal y con importantes problemas de seguridad ciudadana por las noches sin que, a pesar de constantes denuncias vecinales, se hayan solventado nada por ahora. 

Ultimando los trabajos en el parque canino de Villamaruja-La Noria. Ultimando los trabajos en el parque canino de Villamaruja-La Noria.

Ultimando los trabajos en el parque canino de Villamaruja-La Noria. / D.C. (San Fernando)

Compromiso del Ayuntamiento con los vecinos 

Desde el equipo de gobierno se ha explicado que están en conversaciones con los vecinos afectados por la instalación del parque canino de Villamaruja-La Noria para intentar dar respuesta a sus demandas. De entrada, se ha aclarado, en los próximos días se retirarán los anclajes del vallado a las fachadas de sus respectivas viviendas. En su lugar, la valla se fijará a unos soportes específicos. 

Desde el Consistorio se ha pedido a los vecinos un plazo aproximado de un mes para valorar la puesta en funcionamiento del nuevo parque canino y el impacto que tanto temen los inquilinos. Si suponen molestias y un trastorno para los residentes -asegura el Ayuntamiento- se procederá a cerrar el perímetro del área canina en su totalidad con vallas tomando como referencia la acera existente. 

Con respecto a la valla colocada en mitad del acerado, el equipo de gobierno niega que exista un problema de accesibilidad puesto que no conduce a ninguna parte (solo rodea el parque existente) y no impide, por tanto, el tránsito de un punto a otro. Es más, aclara, antes de iniciar las obras del parque canino, existía un arbusto de grandes dimensiones que impedía de todas formas pasar por ahí y que hasta ahora no ha sido retirado.  

Aclara también el Ayuntamiento isleño que el acceso a una de las viviendas que se ha quedado dentro del parque canino no es la entrada principal de la casa sino una de carácter secundario y recuerda que existe el compromiso de completar el vallado en su totalidad -sin hacer uso de las fachadas de las viviendas- si supone un gran trastorno para los vecinos. 

En cuanto a la ubicación escogida para el parque canino, el equipo de gobierno aclara que antes de dar comienzo a las obras se sopesaron varias alternativas, entre ellas, la de emplazar este espacio en el otro extremo del parque. No obstante, este emplazamiento también implicaba otros inconvenientes que llevaron a que, finalmente, se optara por este otro sitio, que es -afirma- una de las zonas de este entorno que habitualmente son utilizadas por los dueños de mascotas para sacar a pasear y jugar con sus perros. De ahí la elección.  

A pesar de las reticencias que el parque canino ha despertado entre algunos vecinos, hay -insisten desde el Ayuntamiento- otros inquilinos que han aplaudido la medida y han trasladado su felicitación al equipo de gobierno, que insiste en su apuesta por dotar a estos espacios exclusivos para perros a distintas zonas del término municipal (hay hasta seis previstos por toda la ciudad). 

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