Provincia

El mono revive la ciudad

  • Durante la segunda edición del Monkey Weekend, que ha atraído a muchos visitantes, se han celebrado más de 40 conciertos

El grupo Mohama Saz durante el concierto del viernes en el Castillo de San Marcos. El grupo Mohama Saz durante el concierto del viernes en el Castillo de San Marcos.

El grupo Mohama Saz durante el concierto del viernes en el Castillo de San Marcos. / andrés mora

Ya se puede decir que ha acabado el fin de semana y también, a estas alturas, ya se puede sacar en claro una conclusión: en la ciudad hacen falta más iniciativas como el Monkey Weekend. Aunque por ahí puede quedar suelto algún que otro escéptico al que no le guste la música indie (el género de ritmos independientes en torno a los que gira este festival), hay que tener en cuenta que los hechos son los hechos, y que más allás de gustos personales es indiscutible el movimiento y vida que este festival ha traído a la ciudad durante este fin de semana.

La fiesta comenzó antes de lo previsto. Aunque la inauguración del evento era el viernes a las 22:00 horas ya desde muy pronto, concretamente desde el mediodía, se podía ver a los primeros visitantes que llegaban a la ciudad. Mientras que algunos aún andaban un poco despistados con las maletas buscando el nombre de las calles y sus correspondientes alojamientos, otros mucho más rápidos y listos -todo hay que decirlo-, ya se acomodaban en la terraza de algún bar aprovechando el buen tiempo con pantalones cortos y cerveza en mano. Así fue como ocurrió durante toda la tarde en la esquina entre la calle Palacios y Jesús de los Milagros, lugar donde se encontraba la taquilla y que, por consiguiente, podía ser considerada como punto de origen del festival ya que hasta allí se acercaban los visitantes para retirar sus entradas y abonos. Estaba claro que el tiempo acompañaba y que el que viene de fuera, que no está acostumbrado a las maravillas de la ciudad, aprovecha cualquier oportunidad para disfrutar, incluso mientras esperan para recoger los pases. Por ello no era raro ver que la terraza del bar Bugalú, situada en esa misma esquina, se encontraba repleta de amantes de la música.

Muchas empresas y hosteleros locales se han volcado con la celebración del evento

De hecho, durante todo el día esta fue la estampa más habitual del centro, algo que es de agradecer debido a las circunstancias que últimamente se viven en esta zona de la ciudad donde muchos comerciantes y hosteleros se han volcado en esta iniciativa, como es el caso del bar Santa María, Osborne e incluso la heladería Da Massimo, quien para la ocasión ha lanzado la crema Monkey, un helado elaborado especialmente para la ocasión con licor Jägermeister y cacao .

Por la noche la fiesta se trasladó al Castillo de San Marco donde a las 22:00 horas comenzó oficialmente- previo partido de España- la programación del festival con el concierto de Guadalupe Plata. La noche era perfecta y durante todo el evento la gente no dejó de entrar al recinto. En total más de un centenar de personas disfrutaron de la música de este grupo jienense durante el concierto que ofrecieron en el patio trasero del castillo, decorado para la ocasión por la floristería Macías. A Guadalupe Plata le siguieron Mohama Saz y Esteban & Manuel. Nada mal para ser el primer día donde fue complicado no desfasar y darlo todo.

El sábado la música y el espectáculo continuaron durante todo el día con más de 39 conciertos en distintos puntos de la ciudad, como el Garaje Bugalú o el bar Santa María, a los que había que ir con bastante tiempo de antelación para poder coger buen sitio (todo hay que decirlo). Este fue el caso de San Miquel el jovencísimo músico mallorquín que con su guitarra en acústico consiguió llenar el palaco de San Bartolomé situado en el número 14 de esa misma calle. Hoy la fiesta continuará con el concierto gratuito de Pájaro en las bodegas de Mora, donde Osborne deleitará a los asistentes con su nuevo vermú, así como con la pinchitada que tendrá lugar en el bar Santa María.

Aunque el balance oficial aún está por hacer está claro que el Monkey ha generado un gran movimiento en la ciudad. Puede que los grupos y los artistas hayan estado mejor o peor -el libro de los gustos está en blanco y esta noticia tampoco pretende ser una crítica musical-; pero lo que es indudable es que el hermano pequeño del mono poco a poco se está ganando un hueco en el corazón de la ciudad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios