defensa | unidades de la armada en la provincia de cádiz

Los guardianes de los buques

  • Los Equipos Operativos de Seguridad de Infantería de Marina protegen la naves de la Armada en sus misiones

  • La sargento Olga Castor organiza las tres unidades del Tercio del Sur

"Estamos constantemente saliendo de misión. No paramos", cuenta la sargento Olga Castor. Es la única mujer que actualmente forma parte de los Equipos Operativos de Seguridad (EOS) de Infantería de Marina del Tercio del Sur (Tersur), en San Fernando. Es la encargada de su tres unidades, con once personas cada una, que acompañan a los buques de la Armada en sus misiones, los protegen por "zonas marítimas conflictivas o cerca de los muelles, aumentando su capacidad de protección", explica. Todos los Tercios del país cuentan con sus propios EOS, que no faltan en ninguna salida a exterior de la naves.

Aunque en la actualidad todos los buques de la Armada tienen constituidos sus Trozos de Visita y Registro (TVR) con personal de su dotación, explica la Armada, en la operaciones de seguridad marítima embarca un Equipo Operativo de la Fuerza de Infantería de Marina. Son un elemento de seguridad, "cometido para el que tienen un especial adiestramiento (empleo desde embarcaciones y helicópteros, defensa personal, técnicas de cacheo y conducción de personal y primeros auxilios), certificado en una evaluación previa a la misión, que garantiza que se cumplen los procedimientos conforme a la legalidad vigente". Desde la pasada década, encuadrados en la estructura de la Fuerza de Protección de la Armada, realizan de forma constante operaciones en la vida real, "surgidas de la necesidad operativa de interceptación y verificación de datos de buques sospechosos detectado durante las misiones internacionales". Lo hemos visto salir de Rota junto con las dotaciones de las fragatas y en cada vuelta a casa.

Aumentamos su capacidad de protección en zonas conflictivas"Es un sacrificio estar 20 días al mes fuera pero ves que tu esfuerzo sirve para algo"

La sargento Castor organiza desde enero los EOS del Tersur y ha estado dos veces en la misión Atalanta. Sus compañeros han protegido al Juan Carlos I en su misión a Kuwait y han colaborado en operaciones en África. En julio, volverán a salir para la Atalanta mientras infantes del TEAR hacen lo propio por ejemplo en la Sophia. En alerta vigilan "360 grados tanto de día como de noche" los barcos y están preparados "por si tenemos que hacer algún abordaje de buques sospechosos que estén en la zona, bien por droga bien por trata de seres humanos , comunicaciones falsas...", afirma. Para ello, "tenemos diferentes métodos de inserción, como a través de helicópteros" y dependiendo del tipo de abordaje cuentan con el personal calificado del buque (TVR). "Si son sin oposición hacemos control de personal, de la situación, sacamos toda la información que podemos y regresamos". En la Atalanta,contra la piratería en el Índico, manifiesta como ejemplo que "solemos hacer la protección por el Canal de Suez, el Estrecho de Bab el-Mandeb, al final del Mar Rojo, las zonas más conflictivas y volvemos para traer al buque de vuelta".

Cada Equipo Operativo de Seguridad está formado por un suboficial, dos cabos primero y soldados/cabo y tienen asignadas unas armas para la protección. Las armas principales de los equipos son dos ametralladoras Minimi (de 5,56 y 7,62 de calibre respectivamente) con las que dan seguridad al barco (aparte de cubrir las ametralladoras propias del buque con el personal del EOS). Además, cuentan con dos francotiradores de fusiles Accuracy y Barrett y lanzagranadas. "Al menos uno del equipo intentamos que sea sanitario y todos los que se pueda que tengan el curso de policía naval, por los abordajes y guardias de puerto", manifiesta Castor. Durante el embarque, intentan seguir con el adiestramiento "en la zonas de nivel de amenaza bajo", tanto físico, como de armamento o de primeros auxilios, "todo lo que nos facilite nuestro trabajo", continúa.

Además, cada dos años, tienen que pasar la certificaciones. Esta evaluación tiene varias fases. Una primera en la que se revisa desde que todo el mundo tenga en regla el pasaporte hasta las caducidades de los chalecos, el material, el armamento,... que "esté todo al día". Luego una segunda fase de exámenes en Rota, escritos y prácticos a nivel colectivo e individual para medir sus capacidades, y por último, una tercera, "donde nos asignan un buque para hacer una integración operativa".

Estos guardianes están fuera de forma habitual, tienen poca "vida cuartelera". Cada mes hay vigilancias marítimas y más en la zona del Estrecho, la que tiene asignada el Tersur. "Es un sacrificio estar 20 días de cada mes fuera pero ves que tu esfuerzo sirve para algo", apunta la sargento Olga Castor, que forma parte del Tercio desde hace seis años y que es ahora la única mujer en sus equipos operativos de seguridad, algo que considera una casualidad, porque ya ha tenido compañeras que o han cambiado de destino o han ascendido. "Lo bueno es que todos vuelvan a casa sanos y salvo", apostilla.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios