Lucha contra el narcotráfico

Cae con 23 detenidos la principal red de narcotráfico en el puerto algecireño

  • El entramado se encargaba de transportar la droga en portacontenedores hasta Algeciras y luego la sacaba al mercado internacional por carretera

  • Incautados 480 kilos de cocaína

Tres agentes de la Guardia Civil custodian la entrada a la tienda de artículos de espionaje de Algeciras el pasado mes de mayo. Tres agentes de la Guardia Civil custodian la entrada a la tienda de artículos de espionaje de Algeciras el pasado mes de mayo.

Tres agentes de la Guardia Civil custodian la entrada a la tienda de artículos de espionaje de Algeciras el pasado mes de mayo. / erasmo fenoy

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La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal que se dedicaba a introducir en España grandes cantidades de droga, especialmente cocaína, a través del Puerto de Algeciras. Con el arresto ayer mismo de un hombre y una mujer, el número de detenidos se eleva a 23. De ellos, doce son trabajadores del puerto en distintos servicios. Seis son estibadores y otros tantos trabajan para empresas de transportes y transitarios de aduanas. Durante la operación, que se ha prolongado varios meses y a la que la Guardia Civil bautizó como Allis Ubbo, fueron intervenidos 480 kilogramos de cocaína.

El juez que instruye el caso ha decretado el ingreso en prisión de la mayoría de los detenidos, por lo que la Guardia Civil da por desmantelada la principal "colla de rescatadores de droga" que operaba en el Puerto de Algeciras.

La Guardia Civil relata que comenzó la investigación después de que, en un intercambio de información con la Policía Federal de Brasil y la Policía Judiciaria de Portugal, conociera del cierre de una posible operación de compra-venta de cocaína en Madrid. Durante las averiguaciones, al identificar el origen y el lugar de entrada de la droga en el país, constató la existencia de una organización criminal afincada en el Campo de Gibraltar que operaba con numerosos narcotraficantes asentados en España y en otros países europeos.

Poco a poco, la Guardia Civil fue desentrañando la red e identificando a todos sus componentes, momento en el que obtuvo pruebas de la implicación de una red de estibadores, transportistas y transitarios que trabajaban para una amplia mafia de intermediarios perfectamente organizados y que ofrecían sus servicios a las organizaciones de narcotraficantes.

"La investigación se alargó durante meses, requiriendo una ardua labor operativa en la que se pudo detectar la presencia en nuestro país de miembros de organizaciones criminales de Colombia, Francia, Marruecos y Holanda, así como de otros países en menor medida, por lo que se coordinaron las actuaciones a través de Europol", explica el Instituto Armado en una nota en la que reseña que entre las personas investigadas se encontraba el conocido como Maradona de la cocaína, asesinado el pasado mes de mayo cuando celebraba la Comunión de su hijo en Málaga.

Las medidas de seguridad en estas reuniones se iban incrementando por parte de sus asistentes. Se celebraban en zonas cada vez más aisladas y solitarias, realizando una contra-vigilancia continua, así como un control exhaustivo sobre sus propios vehículos, lo que evidenciaba para los investigadores la inminente llegada de un posible envío de sustancia estupefaciente. Para atender a varias de esas reuniones, alguno de los investigados llegaba a hacer hasta 1.200 kilómetros en un solo día, entrevistándose con diferentes personas implicadas en esta trama en diferentes puntos de España.

A lo largo de las averiguaciones también se pudo certificar por los agentes la compra de material informático y de telefonía encriptado por los miembros de la organización, cuya información era eliminada de forma remota en caso de ser detenidos, con el fin de no comprometer al resto del grupo. Este material era adquirido en una tienda de espionaje de Algeciras, la cual fue registrada el pasado mes de mayo. La Guardia Civil intervino muchos objetos de interés para la investigación.

Tras analizar todas estas reuniones y la información que obtenían de la exhaustiva investigación sobre todos los que en ellas participaban, los agentes constataron que esta organización disponía ya de las coberturas suficientes para poder introducir con éxito sustancias estupefacientes en España.

La permanente labor operativa llevada a cabo por los investigadores en el Campo de Gibraltar durante meses permitió ubicar el piso franco que la organización utilizaba para sus negociaciones y ultimar los detalles de su actividad delictiva, momento clave de la investigación.

Finalmente, a principios del pasado mes de mayo y a la vista de los movimientos de todas las partes implicadas, se estableció un riguroso dispositivo policial que permitió la intervención de 480 kilogramos de cocaína, los cuales eran extraídos del puerto de Algeciras en una cabeza tractora de un camión que previamente había accedido a las instalaciones portuarias.

La droga fue rescatada en varias mochilas por trabajadores portuarios de un contenedor que había llegado desde Guayaquil hacía pocos días, violentando los precintos correspondientes. El momento exacto de la citada extracción fue perfectamente coordinado por esta organización, que tenía controlado los cuadrantes de servicio de los trabajadores a sueldo de la misma, así como la seguridad de que el citado contenedor no iba a ser sometido a ninguna inspección.

Esta operación ha sido llevada a cabo por el Grupo de Drogas de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y coordinada por las Fiscalías Especializadas Antidroga de Madrid y Algeciras. También han participado la Comandancia de Algeciras y el Grupo de Acción Rápida (GAR), el cual lleva varios meses desplegado en la zona del Campo de Gibraltar luchando contra el tráfico de drogas.

Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado vienen siguiendo de cerca la contratación del personal portuario ante el temor de que los grupos mafiosos traten de colar entre las incorporaciones a algunos de sus miembros a modo de topos.

Especialmente delicada fue la entrada el pasado verano de 460 trabajadores de la estiba en Algeciras, que incrementó ese colectivo hasta casi las 2.300 personas, necesarias a todas luces para atender el incremento de la demanda de servicios en el Puerto, cuyo tráfico de mercancías creció en los cinco primeros meses de 2018 un 9% respecto al mismo periodo de 2017, hasta 45,3 millones de toneladas.

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