Provincia

El 66% de los niños de Cádiz tiene móvil

  • Expertos advierten de los problemas derivados del uso inadecuado de las nuevas tecnologías por parte de menores

Comentarios 1

El 65,9% de los niños de la provincia entre los 10 y 15 años y que tienen su residencia en localidades de más de 20.000 habitantes dispone de teléfono móvil (en total, más de 53.000 chavales) y el 91% ha utilizado internet en el plazo de los últimos tres meses, según el último informe publicado por el Instituto de Estadística de Andalucía (IECA) referido a 2015 sobre el uso de las tecnologías de la información en los hogares. Son datos que reflejan la realidad cotidiana de los llamados nativos tecnológicos, niños que han nacido en la era digital caracterizada por la omnipresencia de las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información en la vida diaria (móviles, tablet, ordenador, acceso a internet y redes sociales).

El uso inadecuado y los riesgos a los que están expuestos los menores en la red son motivo de creciente preocupación entre los expertos dedicados a la infancia. "A veces detectamos el problema cuando interrogamos a los niños que consultan por problemas en el colegio, al conciliar el sueño o que están cansados; o que tienen una vida social muy reducida; o presentan un comportamiento extraño", explica el doctor Cristóbal Coronel, pediatra y secretario de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria. El uso excesivo de las nuevas tecnologías por parte de los menores puede generar adicciones y problemas en sus relaciones sociales.

Las señales de alarma que deben llevar a los padres a la consulta de un especialista son "cuando el niño tiende a recluirse y/o a abandonar sus actividades habituales; cuando se retrae en su mundo interior y deja de ser sociable con los seres cercanos", advierte Coronel, al incidir en el aumento del fenómeno Hikikomori, un problema que lleva al aislamiento del afectado. La conexión excesiva a internet o a las redes sociales puede conducir a que los niños dejen de discernir entre la realidad virtual y la real. "No conocen bien los límites ni valoran las consecuencias de sus actos; en la vida real no podemos resetear y volver a empezar como en los juegos", añade el experto.

La adicción a internet se desenmascara cuando los menores se vuelven irritables o incluso agresivos al interrumpir su conexión a la red o cuando acuden a espacios sin wifi. "Actualmente se considera a los menores como inimputables, superprotegidos, y se arriesgan a cometer delitos con el aval de que no pasa nada. El concepto de impunidad infantil está muy extendido. De hecho la mayoría de los niños que ingresan en centros de menores son hijos de familias bien, más que de familias en riesgo de exclusión social, como antes", asevera Coronel. Aunque el uso de las nuevas tecnologías supone un apoyo en la docencia con ventajas para el aprendizaje, el lado negativo e inadecuado de internet representa un reto para educadores.

"El uso masivo de las nuevas tecnologías por parte de los menores tiene un lado negativo y es su exposición a los riesgos que generan estas formas de interacción. Así, según el último informe anual del Ministerio del Interior sobre Cibercriminalidad de España, 2.004 menores de 18 años fueron víctimas de un delito cibernético en el ámbito estatal, con una prevalencia entre las niñas y mujeres jóvenes de más del doble que los varones", explica Carlos Igual, capitán del Grupo de Delitos contra Menores de la Unidad Técnica de la Policía Judicial de la Guardia Civil. Entre los delitos cibernéticos registrados durante 2015 los menores fueron principalmente víctimas de amenazas y coacciones (763), delitos sexuales (647), robo de identidad (146) y fraude informático (123).

Durante el congreso nacional de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria (Sepeap) celebrado recientemente en Salamanca, Carlos Igual incidió, en un informe, en que "los datos criminológicos pueden ser indicativos, pero difícilmente explican la realidad de las amenazas que diariamente sufren los menores a través de las TIC".

Las principales amenazas para los niños en la red son el ciberacoso o ciberbullying, en el que víctima y agresor son menores; el acoso sexual o grooming, un tipo de ciberacoso en el que un adulto se hace pasar por un menor para ganarse la confianza de sus víctimas, que sí son menores y que suele derivar, mediante amenazas, en el abuso sexual físico; o el sexting o extorsión sexual, que consiste en el envío de imágenes o vídeos con contenido sexual principalmente mediante Whatsapp.

La extensión del uso del móvil por parte de menores amplifica los riesgos. Desde que los teléfonos móviles permiten un acceso a internet se ha detectado un notable aumento de los abusos y de ciberdelitos en los que están implicados menores. Esta realidad ha llevado a que los equipos de la Guardia Civil dedicados a la protección de menores reciban formación específica en cibercrimen.

Ante los peligros del uso de internet por parte de menores, el pediatra Cristóbal Coronel advierte que "van a más", pese a que "aún los padres no son conscientes", y destaca que "tendrá graves y múltiples repercusiones en todos los ámbitos, sobre todo en lo social y de relación". El control por parte de los padres en el uso de los dispositivos móviles y del ordenador es clave en la prevención de los problemas que puede acarrear internet. En su consulta, Coronel insiste a los padres en que "a los menores de 2 años taxativamente no se les debe dejar manipular ningún aparato de estas características (móvil, tablets, etcétera) y no es recomendable su uso en menores de 4 a 6 años". Otros consejos a padres son que no adquieran teléfonos móviles para sus hijos hasta que, al menos, cumplan los 10-12 años; y que se hagan sus amigos en las redes sociales para seguirlos y comprobar qué publican y hacen en Facebook, Twitter, Instagram, etcétera.

Además de controlar los espacios en internet y el tiempo que los menores dedican a internet y las redes sociales, los expertos abogan por la formación de los pequeños en el mundo virtual, de modo que adquieran criterio crítico ante lo que puedan encontrar en la red. "Otro aspecto relevante es la concienciación a estos chicos y chicas del valor de su privacidad en redes sociales. Enseñarles este concepto de privacidad, y de preservar los aspectos de su vida más íntimos, empezando por su propia imagen, sus datos de edad o domicilio, o estados de ánimo", asevera Emelina Fernández Soriano, presidenta del Consejo Audiovisual del Andalucía, organismo que ha lanzado recientemente una campaña para impulsar la protección de menores en internet. A través de su página web, el Consejo Audiovisual de Andalucía ofrece consejos a familias para reforzar la seguridad de los más jóvenes en su navegación por la red.

Junto a un mayor control sobre el uso que hacen los menores en la red, existen otras herramientas basadas en la alfabetización digital que, en opinión de Fernández, "tendrían mayor grado de eficacia para prevenir abusos". Además de conocer el manejo de los dispositivos la alfabetización digital consiste en formar a los niños para que "tengan una actitud crítica y responsable respecto a los contenidos, actitudes y usos que hacen de las tecnologías", concluye.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios