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Absuelto el vecino de El Puerto a quien su nuera acusó de violarla

  • La denunciante en el juicio: "Todas los días me decía: si no te acuestas conmigo, no te doy el dinero de la chatarra; yo decía que no y al final tragaba para alimentar tres bocas"

La Audiencia Provincial de Cádiz ha absuelto al vecino de El Puerto a quien su nuera acusó de haberla violado en un descampado ubicado en Puerto Real. La sentencia argumenta que hay "múltiples y graves" contradicciones entre el testimonio que prestó la denunciante ante el juez instructor y el que ofreció luego en el juicio, lo que pone en cuestión la credibilidad de la mujer. El fiscal llegó a la vista oral con una solicitud provisional de 9 años de prisión por un delito de agresión sexual y otro de amenazas. Tras oír a la denunciante, la petición definitiva quedó en 5 años y 6 meses al cambiar a tentativa de violación.

La resolución explica que la contradicción más relevante y grave de la denunciante fue precisamente la relativa a si el procesado la penetró o no durante la supuesta agresión sexual. La mujer relató en su día, ante el juez instructor, una agresión sexual puntual con penetración, contra su voluntad expresa, en una fecha concreta y en un lugar concreto, en la que el procesado empleaba la violencia para vencer su oposición. Pero en el juicio la denunciante dijo que no hubo penetración, que sólo hubo roce y que el acusado eyaculó sobre el muslo, señala el tribunal.

La sentencia de la Sección Tercera califica de "alarmantes" las manifestaciones de la denunciante en el juicio: "Esto ocurrió muchas veces antes"; "yo le dije no, con cojones"; "él interpretó lo que quiera"; "yo pensé: que pase, me dé el dinero..."; "agresión no hubo"; "yo le dije: a que te doy con el martillo"; "él me contestó: y yo con el nueve largo"; "cuando vi lo que tenía en lo alto, cerré los ojos"; "todas las tardes era igual; me decía: si no te acuestas conmigo, no te doy el dinero de la chatarra; yo siempre decía que no y al final tenía que tragar para alimentar tres bocas".

Lo que la mujer vino a contar en el juicio, anota el tribunal, fue que accedía a mantener relaciones sexuales con su suegro presionada por su situación económica para dar de comer a sus hijos. "Todo lo cual", agrega, "describe una situación de miseria en la que se pone de manifiesto, siguiendo su versión, que la razón por la que finalmente accedía siempre a los deseos libidinosos de su suegro no era otra que la de conseguir ese dinero".

La resolución considera que otro elemento de sospecha sobre el testimonio de la supuesta víctima de la agresión sexual es que tardó más de un mes en denunciar lo que ella dijo que había sucedido en un descampado cercano al cementerio de Puerto Real el 22 de abril de 2008.

La sentencia estima, pues, que no está acreditado que el acusado intentase agredir sexualmente a su nuera en la furgoneta en la que cada día acudían ambos a buscar chatarra que luego vendían. Tampoco ve probado el tribunal que el procesado amenazase después a la denunciante cuando ella no quiso ir con él a hacer un porte.

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