Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
POR los larguísimos últimos años hemos tenido ocasión de comprobar como, a pesar la protección administrativa de la que goza El Puerto por ser Conjunto Histórico Artístico desde 1981, se lo han ido cargando 'a cachitos' desde entonces. Me repetiría si hago referencia a los últimas demoliciones de palacios y casas señoriales, desaparición de soportales, estribo del puente, cambio de mobiliario urbano, asfaltado de Larga e incluso la diversidad de pavimentos con los que hemos sido regalados los porteños por nuestros gobernantes de diversas épocas . Esto último merece una reflexión. Basta ver algunas fotografías antiguas de las que se conservan en el Centro Municipal de Patrimonio Histórico y podemos comparar como era la solería de nuestras calles hace cincuenta años a como están ahora. Se ha mejorado en las zonas nuevas pero en otras hemos retrocedido. Mientras ciudades de nuestro entorno mantienen el modelo tradicional de Andalucía la Baja: adoquines, losas de tarifa recicladas, chinos 'pelúos', … Vean Cádiz, Rota o Jerez, por citar tres ejemplos. En esas ciudades vecinas, en sus cascos históricos se han renovado las aceras y calzadas con reciclados y nuevos materiales adaptados a lo aquí acostumbrado. En El Puerto, para variar no ha sido así. Desde la anterior corporación municipal se viene poniendo una solería que no es de aquí y que vale para cualquier sitio, que se mancha y mancha y despersonaliza casco antiguo. Para colmo en un tramo de Luna (entre Larga y Misericordia) he contado más de 30 arquetas diferentes… ¿Nadie ha caído en la cuenta que ese material poroso se mancha para siempre? ¿Por lo menos nadie ha caido en la cuenta de que habría que haber comprado en Casa Roque bidones y bidones de aceite de linaza para protegerlo? En Jerez, en la calle Larga, también han caido, como excepción, en el error y han copiado nuestro manchurrable suelo. En El Puerto, la excepción magníficamente realizada: la calle San Juan, vigilada por los vecinos. Al que escoge la solería, un ruego con todos mis respetos: no me sea snob. A Cultura, un favor, que cumpla y haga cumplir las leyes de protección del Patrimonio Histórico.
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