Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
YA no recuerdo tu voz y duele, a medida que el tiempo pasa barre mi memoria y borra tus recuerdos ¡tengo tan pocos ya! No recuerdo tu olor, ni tu tacto y apenas tu cara si no es por tu foto siempre presente, y duele.
Cuando te fuiste dejaste vacío, un vacío que nadie podrá llenar, en el camino encontré otros vacíos que poco a poco he ido llenando, pero el tuyo sigue ahí. Te perdiste lágrimas, dudas, dolor, amor, risas y tanto te perdiste. Anhelo besos que no pudiste darme, abrazos que no pudimos darnos, añoro conversaciones que no tuvimos, ¡me faltas tanto cada día! Aprendí en la soledad que me obligué cuando te marchaste, aprendí a quererme con mis faltas, dudas y miedos, a vivir, a amar, a equivocarme y a asumirlo, a ser lo que soy. Aprendí con lo poco que me dejaste: sencillez, humildad y bondad el valor de las cosas y merecer conseguirlas. Hubo tantas cosas que no me enseñaste pero aprendí a ser feliz, y aun sin tener fe me consuelo sintiendo que estás ahí, que estás cerca, necesito hoy sacar lo siento por ti y gritarlo. Si supiera de música te lo cantaría, pero mi pequeño silencio es así.
Si pudiera volver atrás no cambiaría nada de mi vida excepto tu ausencia, ni las veces que me equivoqué, ni que me caí, ni que lloré. 25 primaveras ya desde que no estás, no tengo nada que perdonarte, soy lo que soy por ti, gracias por lo me diste, te quiero y te querré, madre.
También te puede interesar
Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
Monticello
Víctor J. Vázquez
Lo que mueve un cuerpo
Brindis al sol
Alberto González Troyano
Familias y linajes
Con la venia
Fernando Santiago
Gaditanos reconcentraos
Lo último