El Palillero

José Joaquín / león

Las peleas gaditanas

CÁDIZ es también la ciudad de las peleas, casi siempre por asuntos de poca monta. Donde hay cinco gaditanos puede haber dos o tres que no se hablen. Hace un mes que no ves a cierta gente y te dicen: "No le vayas a decir a Fulano nada de Mengano porque se han peleado y no se hablan". Y entonces tú piensas: "Yo conozco a Fulano y a Mengano y no me he peleado con ninguno de los dos". Pero entonces Fulano se enfada contigo si te ve hablando con Mengano, y a Mengano le ocurre lo mismo si lo ve al revés. Por eso, siempre es oportuno llevar el catálogo de amigos peleados. Esto pasa en todo: en el Carnaval, en las cofradías, en el fútbol, en las asociaciones de vecinos, en los partidos políticos, en las peñas... Y lo peor es que pasa entre amigos de toda la vida.

Ahí tenemos el Carnaval, por ejemplo. Todos los años hay comparsistas que se pelean entre ellos, se fichan unos a otros, se cambian de aquí para allá… Medio Cádiz ha sido comparsista de Juan Carlos Aragón, pongo por caso, y otro medio ha dejado de serlo. Con tantas vueltas, cualquier cosa puede ocurrir. ¿Quién le iba a decir a Ángel Subiela que terminaría dirigiendo la comparsa de Antonio Martín? ¿Quién le iba a decir a Martínez Ares que después de renovar el Carnaval se retiraría y elogiaría el martinismo? Todos esos que se toman sus años sabáticos es porque se enfadaron con alguien.

En las cofradías se ven cosas increíbles, más aún porque ahí no se va de colegas, sino de hermanos en la caridad cristiana. Alfonso Caravaca no para de poner comisarios, parece el director general de la Policía. Y no lo hace por capricho, claro. Se conocen casos de cofradías donde había una junta de 12 amigos, después se pelearon y se quedó la mitad con otros nuevos, después la mitad de los que se quedaron también se pelearon, y luego los de esa cuarta parte se volvieron a pelear, y al final sólo quedan dos y ya no hay suficientes amigos para formar una junta. Los problemas de las peleas han sido gordísimos, ni siquiera se conocen, que tocaron tal marcha, que no me gustan los cargadores, preocupaciones así. Y estamos en el siglo XXI, que conste.

En todas las demás instituciones, entidades, organismos y demás suele pasar. Si hay dinero por medio, mucho peor. Lo más grave es que el 95% de las peleas son por pamplinas. Deberíamos llegar a la conclusión de que no merece la pena pelearse por carajotadas. A Cádiz le iría mejor con más unión entre todos. Y, además, enfadarse no sirve pa ná.

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