Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
EN medio de tanto Neymar, derechos de televisión o el ambiente de la selección española, me detengo en dos noticias de las pequeñas, que no son más que complementos a los grandes temas del momento. Las dos tienen que ver con el alcohol, una palabra que nunca debiera asociarse al deporte. Y leo que el seleccionador de Inglaterra, Fabio Capello, señala que el futbolista Carroll necesita beber "menos de lo normal" para llegar a ser un gran un jugador. También leo, con pena, que el Doctor Sócrates, aquel elegantísimo medio centro brasileño que marcaba penaltys con el tacón, aquel que dirigía junto a Zico y Falcao a la canarihna en el Mundial de España con una majestuosidad como pocas veces se ha visto un terreno de juego, ha sido hospitalizado de urgencia con una hemorragia en el sistema digestivo, provocada por sus excesos con la bebida. Para que vean, no siempre son los jugadores ingleses los que abusan del pirriaque.
Pero no se puede negar la evidencia de que los futbolistas de las islas siempre han llevado encima el sambenito de beberse hasta el líquido de las lentillas. Allí, dos genios del balón tuvieron problemas con su afición a los bares. Al gran George Best, que se bebió su existencia a grandes tragos, se le atribuyen ingeniosas frases que resumían su estilo de vida: "Gasté mucho dinero en licor, mujeres y coches. El resto lo desperdicié" o "En 1969 dejé las mujeres y la bebida, pero fueron los peores veinte minutos de mi vida". Otro como Gascoine veía también una cerveza y se tiraba de coco. Cómo será la fama de los futbolistas ingleses que hace unos años Ragnvald Soma, defensa internacional noruego Sub-21, rechazó una oferta del West Ham tras estar dos semanas a prueba. La razón esgrimida por la joven promesa no tenía desperdicio. "Los jugadores ingleses beben demasiado. No entiendo por qué toman cerveza tras un encuentro. Todo el equipo sufre durante en el entrenamiento del día siguiente cuando se emborrachan y apestan a alcohol". Al fin y al cabo, todos juegan por una Copa.
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