Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
Don Antonio. Se llama D. Antonio Morillo Crespo y desde hace medio siglo es boticario en Vejer, su pueblo y el mío. Me gusta lo justo la palabra farmacéutico. Es una denominación mas técnica, no digo que no, pero creo que tiene menos carga afectiva. El boticario de un pueblo es un personaje cercano a la gente, que inspira confianza, que aconseja, escucha y consuela a los paisanos. Le receta conversación a los abuelos que están en el otoño de la vida y les dispensa alegría y ganas de vivir.
Este es el perfil humano de Antonio Morillo al que conozco desde mi infancia ya lejana en el calendario. Es un hombre afable, de sonrisa abierta y abrazo cálido. Culto, erudito y de conversación amena e ilustrada, es también un historiador riguroso y minucioso, autor de libros que narran la vida cotidiana, tradiciones y costumbres de Vejer y la historia de conocidas familias vejeriegas.
Antonio Morillo fue el primer Alcalde democrático de Vejer, presidente del Colegio Provincial de Farmacéuticos y diputado por Cádiz en las Cortes que durante la transición recuperaron la libertad y alumbraron nuestra Constitución vigente. En aquellos años fue testigo directo de un burdo intento de involución porque estaba sentado en su escaño del Congreso aquella tarde de 23 F de infausto recuerdo en la que hubo un amago de golpe de estado de opereta.
Hoy, como ayer, Antonio Morillo sigue derrochando sabiduría, coherencia, compromiso social y amor a raudales por el pueblo en el que vio la primera luz del amanecer y que hace dos años le concedió con todas las de la ley el titulo de Hijo Predilecto. La farmacia que regenta en Vejer el Licenciado Antonio Morillo Crespo y en la que viven muchos recuerdos y alguna divertida anécdota de mi niñez, cumple cincuenta años. Don Antonio el boticario sigue de guardia en mi pueblo.
También te puede interesar
Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
Monticello
Víctor J. Vázquez
Lo que mueve un cuerpo
Brindis al sol
Alberto González Troyano
Familias y linajes
Con la venia
Fernando Santiago
Gaditanos reconcentraos