Calle Real

Enrique / montiel

Puente peatonal

La vida me ha dado la oportunidad de cruzar puentes peatonales. En Mérida, en Zaragoza, en Liérganes, en Heidelberg... Los puentes están hecho para cruzar los ríos, salvar las alturas, acercar a los gentes. El viejo de Zuazo, que lo fue romano, debió haberlo sido con anterioridad. De árboles clavados en el fango y tablones inestables y peligrosos. Pero era el obstáculo a salvar para llegar a las islas gaditanas y al templo que lo fuera de Melkart, a donde llegó Julio César. No debemos olvidar que durante siglos fuimos un camino hacia Cádiz. Lo fue real y también lo fue del Logar de la Puente.

Un camino es como un destino. Una línea por la que se va y se viene, y los lugareños miramos el trasiego de los días, las estaciones y las vidas sucesivas. Digo que ese camino se fue poblando con un caserío que ha llegado a nuestros días... O ya no, puede que quiera ver lo que vi siendo niño, esas grandes casonas enjalbegadas que tenían una verja lateral para el ganado, o los carros, que daban a huertas feraces, jardines domésticos o recreos arbolados. El cúmulo de muchos vivires construyó esta ciudad que luego dibujaron a cordel los ingenieros y urbanistas militares ilustrados. O fue contagio de lo proyectado en la Población Naval de San Carlos. Pero eso fue ayer, 1766. Hablo de mucho antes, de mucho. Cuando solo era el camino y Cádiz, que había sido, fue reducida a oscuridad y silencio por una escuadra anglo-holandesa. Venían siempre contra nosotros. Los ingleses. Una y otra vez. Por eso Cádiz, y Gibraltar, y Trafalgar, en donde nos dieron la puntilla, que los cadáveres llegaron a las playas de uno de los litorales más hermosos del mundo.

Le digo esto, con el permiso de ustedes, al señor alcalde, que está pidiendo que arreglen el viejo puente al que le crecen higueras en los ojos. El conjunto histórico de más valor y mayor carga emblemática del Sitio y Asedio de La Isla y Cádiz, está igual que siempre, o peor. Se cae. ¿Se cae? Lo ignoro. Pero ese conjunto histórico de puente y baluartes, la línea de defensa de la dignidad de aquellos españoles de ambos hemisferios (si Dios no lo remedia lo seremos de la Andalucía, Cantabria y las Castillas, León, la Extremadura, Murcia y algunas islas interiores y archipiélagos) posee una importancia capital en la vividura y desgarradura de España. Con mucho menos, y sin ser verdad al cien por cien, hacen algunos un parque temático inexcusable y obligatorio. En la provincia tenemos Alberite, una joya megalítica, ¿ha ido a verla? Pues como eso todo.

Sí, retomo el hilo, que se me va por otras costuras. El puente es la joya de la corona del conjunto histórico que merece se ultime. Fue lo que ustedes saben y ahora es como una nada entre dos panes. No nos lo merecemos. La semana pasada fue el palacio vacío y ésta un puente más que viejo, aherrojado. Tenía razón quien comentó que lloramos. Es verdad, lágrimas como garbanzos al ver este paisaje de la frustración y la incuria.

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