El Palillero

José Joaquín / León

Navidad pueblerina

14 de diciembre 2015 - 01:00

HA sido una malanjá de Rajoy poner las elecciones dos días antes del sorteo del Gordo. Así la campaña electoral está coincidiendo con la de Navidad, y se siembra la confusión. Veo las calles de Cádiz. Encuentro banderolas de Pedro Sánchez o mupis de Mariano Rajoy, que se mezclan con unos arcos luminosos que no se sabe si anuncian la Navidad, el Carnaval, las elecciones, o todo junto y revuelto, a la vez. Es como un disparate de colores. Pocos colores, para no derrochar.

La iluminación navideña de las calles de Cádiz es escasa y muy triste. Comprendo que los comerciantes tengan división de opiniones, y que sepa a poco, como apuntaba ayer en su reportaje Rafa Burgal. Sin embargo, al Ayuntamiento de Cádiz le viene muy bien la campaña (a la electoral me refiero), porque la gente está distraída con la llegada de Pablo Iglesias para reírse con la chirigota de Vera Luque, o para ver a Albert Rivera en la plaza de España. Por no hablar de los tropecientos debates televisados que tenemos todas las noches. Y así no se dan cuenta de la campaña de Navidad tan pueblerina que hay en Cádiz.

La verdad es que Kichi y los suyos lo tenían bastante fácil. En los últimos años, la Navidad no fue lo mejor del equipo de gobierno del PP. Pero como los nuevos no hacen nada nuevo, como se dedican a copiar incluso los errores de antes, como mantienen una inercia de que el cambio consiste en dejar lo que se pueda, tropiezan con estos despropósitos. Mientras en Sevilla y en Jerez, sin ir más lejos, se gastan un dinerillo (como si tiraran los pebeteros por la ventana y enchufaran las pantallas LED), resulta que en Cádiz llevamos tres años sin una pista de hielo en la plaza de San Antonio. Además suben la tarifa, para disuadir a cualquier interesado. Por el contrario, en Sevilla hay cuatro pistas de hielo en las calles. Como si fuera Laponia. Y, por supuesto, esto es un enigma: ¿por qué nadie quiere poner una pista de hielo en Cádiz y se queda desierta todos los años? Sería mejor poner un desierto, así no habría problemas.

El aspecto de San Juan de Dios resulta chocante. Se ve un mapping de quiero y no puedo en la fachada del Ayuntamiento. En los maceteros hay motivos de serpentinas, que se podrán reciclar en febrero, supongo. Como en tantas cosas de la vida, en Navidad serán muchos los gaditanos que emigrarán a Jerez y a Sevilla, incluso a comprar. Aquí lo único que funciona es el Carnaval, como se puede ver hasta en la iluminación navideña. Sólo faltaría que el Dios Momo se disfrace de Papá Noel.

stats