declaración de cádiz 2012 (9)

Manuel Paredes Grosso / Arquitecto Urbanista. Socio Fundador Del Foro De Debate Cádiz 2012, Asociación Firmante De La Declaración Cádiz 2012. /

El Área de Centralidad Metropolitana: la reutilización de un espacio excedente

19 de septiembre 2011 - 01:00

Dicen que el Golfo de Cádiz es una de las mayores concentraciones de pecios del mundo. Una parte de los recursos que venían de América, a alimentar el imperio absentista, acababan en el fondo del mar. El que la flota llegara completa, o no, dependía de múltiples imponderables, cuyo origen raramente se asignaba a la propia ineficacia. El providencialismo dominaba la mentalidad imperante. (No hemos mandado las naves a luchar contra los elementos, decía el monarca de la Invencible, como si en el Canal de la Mancha el mal tiempo y las fuertes mareas fueran excepcionales.) Y Cádiz, por razones obvias, se fue impregnando de ese espíritu providencialista, que ya nunca la ha abandonado.

Siempre se esperan soluciones rápidas y casi milagrosas a los sucesivos problemas que la van hundiendo poco a poco. Y todo indica como evidente que la sociedad gaditana, en general autocomplaciente, no percibe la paulatina pérdida de posición que va teniendo. O al menos no reacciona.

El ejemplo penúltimo es el proceso que ha seguido el asunto del bicentenario. Y el ejemplo último es lo que está pasando con el puerto.

En el primero de los casos parecía que la celebración del bicentenario iba a resolver muchos de los problemas que concurren en la paulatina pérdida de posición. Y no merece la pena gastar ni un renglón en justificar que eso es absurdo. Aunque sí resulte adecuado entender el evento como un hito para la reflexión. Y si acaso para la difusión de imagen.

El segundo caso es, en mi opinión, mucho más grave, porque como se ha repetido tantas veces, Cádiz o es un puerto, o no es nada. Lo que no quiere decir, que si consigue ser un puerto del siglo veintiuno, pueda ser, o no ser, muchas más cosas que tendrá que ir ganando.

Y ahora sale la autoridad portuaria diciendo que va a colaborar con el puerto de Sevilla en que ellos acaparan la logística, que es el futuro, que crea sinergias y Cádiz los trasatlánticos, que sin duda son un mercado secundario y voluble. (Tengo oído que algo de esto ha dicho el presidente de Puertos del Estado, en una reciente visita.)

Y que como ejemplo de lo bien que funciona el plan trazado, entre las autoridades portuarias de ambas ciudades, bajo la tutela de la Autonomía, ya hay inversiones de recursos financieros de nuestra Zona Franca gastados en naves en la ZAL de Sevilla. (Antes se decía aquí: "Perico, Perico, te comiste la rosca y me dejaste el pico".)

Dicen todo eso y en Cádiz nadie, que sepamos, dice nada. Y se atreven a decirlo porque han planificado el nuevo puerto logístico, en base a un estudio de alternativas, que a primera vista no se sostiene, ahogado detrás de la ciudad, sin ferrocarril, con el tráfico pasando por la ciudad, etc. Y aquí no ha pasado nada.

En ambos casos, como en otros, la tan sobada "crisis mundial" ha brindado una cómoda explicación de por qué no están saliendo las cosas. Y yo me digo: ¡Qué lástima! Si no llega a venir la crisis, estarían sentadas las bases para salir de la tendencia de, al menos, los últimos ciento cincuenta años. ¡Vaya por Dios! ¡Qué mala suerte!

Dicho lo anterior hay que afirmar también que ambos asuntos son de máxima importancia en el momento actual, por cuestiones de distinto signo pero complementarias. El bicentenario porque al margen de que vengan recursos más o menos cuantiosos, ha sido una ocasión única para que la sociedad gaditana hubiera hecho una reflexión colectiva y dialéctica desde su pasado a su futuro. Porque hoy por hoy no cuenta con un programa coherente de metas y objetivos, que se impregne en la conciencia colectiva. Un proyecto regional que le haga recuperar el rol que puede jugar en la España y la Europa actuales, que nadie puede dudar que están en el más intenso proceso de reestructuración y cambio ocurrido en mucho tiempo. Y ese proyecto tiene que establecer una jerarquía de lo principal y lo complementario. En línea de fomentar esa tarea colectiva ha venido trabajando durante más de cuatro años el Foro de Debate Cádiz 2012, ciertamente con poca resonancia.

Si la sociedad gaditana acepta ahora una planificación del puerto que lo lleve a un callejón sin salida, es casi seguro que se ha perdido la última oportunidad, porque en la Europa moderna, en el mundo globalizado, se está fraguando ahora el futuro de sus países y sus regiones. Buscar y encontrar oportunidades en ese contexto es mucho más importante que el hecho de que la actual crisis aplace más o menos la puesta en escena de un programa de inversiones. El principal interés de las inversiones no está en ellas mismas como actividad económica, sino como generadoras de estructura económica y productiva, en términos estables de futuro. Lo importante es que cada piedra que se ponga no sea la de un mausoleo. Esos son los principales retos actuales.

Cádiz no puede renunciar a ser, antes o después, un puerto logístico, del conjunto portuario del Nodo del Estrecho. Sabemos que los puertos líderes serán Algeciras y Tánger. Pero ello no excluye otros roles para Málaga, Cádiz, Huelva e incluso Sevilla. Y ese puerto logístico sólo puede estar en la costa norte de la bahía, en conexión franca con el sistema viario, ferroviario y aeroportuario. Con el inmenso valle del Guadalete como retaguardia.

Someterse a aceptar el puerto encerrado detrás de la ciudad, sin conexiones francas, es suicidarse como puerto del siglo veintiuno, y por tanto como ciudad y región metropolitana de este siglo.

¿Por qué hemos empleado casi todo el espacio de este artículo para llegar al tema de su encabezamiento? Pues por la sencilla razón de que lo anterior abre la puerta a modernizar y hacer eficaz el modelo territorial. Resumiendo se trata de la siguiente secuencia:

·Cada una de las ciudades de la bahía, incluida Jerez, consideradas aisladamente, se sitúan en un nivel muy secundario en el rango nacional y europeo, aunque nos sean entrañables a propios y extraños. La realidad geográfica ya permite entenderlas como un conjunto metropolitano. Pero esa potencialidad hay que reforzarla y, sobre todo, modernizarla. El cambio cualitativo pasa inicialmente por la racionalización y modernización de las infraestructuras de comunicaciones. La propuesta del Foro, ciertamente no suficientemente asumida por la sociedad gaditana, consiste en la consolidación de un "cinturón metropolitano", viario y ferroviario, en gran medida existente, que debe cerrarse entre Cádiz-El Puerto. La propuesta del Foro es que esto se realice mediante un túnel que acometa en el espacio ocioso que resultará de la relocalización del actual puerto de contenedores, de la Punta de San Felipe, en Cádiz. No se comparte por la totalidad de firmantes de la Declaración de Cádiz y obviamente es una propuesta polémica, que requiere una amplia reflexión colectiva por parte de la sociedad gaditana. Los túneles, a partir de las nuevas tecnologías de perforación están reemplazando, en muchos casos, a los puentes. Pero lo importante no es qué procedimiento se usa para cerrar el anillo del cinturón metropolitano, sino que esté situado en el lugar idóneo para la función de articular el territorio. Y además, por supuesto que esté planteado con sentido común, cosa que parece ser que no siempre ocurre. En síntesis, que "engarce" de modo adecuado todos los núcleos urbanos actuales de la región de la bahía, y recalifique sus roles en el conjunto. Esto es importante para el conjunto de estas ciudades, pero es vital para el centro histórico de Cádiz, que superaría su condición de fondo de saco. Éste es el punto de partida, en nuestra opinión imprescindible, para que se consiga encarrilar la secuencia que proponemos:

·El complejo portuario tiene que abrirse con firmeza a la logística, como núcleo central de la actividad portuaria futura. Sin renunciar a otros roles complementarios, como el trasatlántico o el deportivo. Eso solo es viable si no se subordina a Sevilla, se abandona la alternativa del puerto trans-urbano, que solo es válida para los citados usos complementarios, trasatlánticos y turísticos y se localiza en la Cabezuela.

·La relocalización del puerto de mercancías y contenedores se ha venido produciendo en casi todos los puertos de los países desarrollados y emergentes. Ha producido un importante excedente de "espacio ocioso", que tiene la condición de estar anexo a los centros históricos de las ciudades, en general rehabilitados y recuperados para funciones de centralidad, de alto valor cultural y ambiental, que esas nuevas áreas vienen a complementar y reforzar. Y esa es la línea, ya probada y funcionando en muchas ciudades del mundo avanzado, que Cádiz debe seguir.

·En base a lo anterior resultaría lo más adecuado destinar el espacio del actual puerto gaditano, más el de los astilleros, cuya concesión de suelo público prescribe próximamente, a la realización de un Área de Centralidad Metropolitana, complementaria del centro histórico. Existen casi ciento veinte hectáreas, que resultaría corto de miras no planificar con un enfoque de conjunto, para compatibilizar los usos portuarios citados como complementarios con un programa de usos de centralidad. El Foro ha hecho una propuesta de enfoque inicial, que como casi todo, ha sido ignorada. Resultaría un elemento dinamizador del anexo centro histórico de la ciudad, cuya atracción para residentes, visitantes regionales y turistas, se incrementaría notablemente, como ha ocurrido en anteriores ocasiones.

Los elementos referidos son la base funcional de una moderna territorialidad metropolitana. En ese carrusel se irían enganchando otras opciones, que el futuro irá precisando. Muchas de las posibles también se han barajado en las propuestas del foro.

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