Notas al margen
David Fernández
Los europeos no sabemos ni qué decir
LOS hechos probados que se citan en la sentencia que absuelve de abusos sexuales a Javier López Luna hablan con detalle de golpes y todo tipo de tocamientos en todo el cuerpo a los que el sacerdote le había puesto nombres como "goldfish", "abrazo del oso" o "Harlem Shake". Patadas, bofetadas, esparcir espuma de afeitar por un cuerpo semidesnudo, arrancar vello púbico y otro tipo de actuaciones. El director de Salesianos se prevalecía de su situación para darle a los niños (27 son los denunciantes) unos vales que les servían para no ir a clase, lo que él llamaba "créditos". La mayoría de la sala no aprecia en esa conducta un delito de abusos sexuales , sí de vejaciones pero dice que no le puede condenar porque la última reforma de ley no lo contempla. Los jueces que han compuesto la mayoría no ven ánimo libidinoso en Javier López Luna y dicen que los niños pueden haber estado sometidos a una "sugestión grupal". Sobre las apreciaciones personales poco se puede decir: los dos jueces no ven una conducta de abusos sexuales, la jueza discrepante sí lo ve, igual que la policía, la fiscalía y los padres. Los profesores que testificaron veían raro que se ausentaran los niños pero no sabían lo que ocurría en el despacho del director. Queda establecida una verdad judicial provisional, pendiente de confirmación o revocación, lo que no nos impide tener a cada uno nuestra propia opinión. Que en un centro educativo el director se comporte de la manera en la que se explica de manera pormenorizada en la sentencia como hechos probados debería ser rechazada, a mi juicio, por todo el mundo, más por los que comparten profesión o religión con el encausado. Yo no llevaría a mi hijo a un colegio cuyo director tuviera una conducta como la que señalan y creo que la Junta de Andalucía, que tiene la potestad legal de inspeccionar el centro, no debe limitarse a la acusación particular en el caso sino que debe abrir un expediente administrativo . Conviene recordar que Javier López Luna sigue siendo miembro de la orden de los Salesianos y que la Iglesia Católica no se ha pronunciado a pesar de que suele hacerlo sobre lo divino (que es su negociado) y lo humano. La sugestión grupal señalada se puede dar en todas las personas que viven en sociedad, no solo en un grupo de niños. Los propios jueces están sometidos a la misma por la acción de vecinos, compañeros , familiares y medios de comunicación. No veo que ello desacredite el testimonio de 27 niños. Zornoza sigue en silencio.
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