Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
Aurelio Díaz García, aunque natural de Cádiz, lleva afincado en El Puerto desde 1970, donde se casó con Dolores Dandi y con quien tiene tres hijos, ya criados. Profesional de la hostelería, trabajó durante 20 años con Alexis Ruiz -hoy presidente de Discotecas y Salas de Fiestas de Horeca Andalucía-, en sus negocios de April Discoteca en Rota, el Bora-Bora en Jerez, y en El Puerto, en las Discotecas Safos del Hotel Puertobahía y Eclipse, en el Centro Comercial de Vistahermosa. Antes de montar el Bar La Señora regentó el Bar Tiburón, en la Barriada de las Nieves.
El Bar La Señora, en la calle Vicario -en una accesoria de la casa de los Monge Reinado- fue durante muchos años un negocio regentado por Juanito Ceballos, que hoy conserva en sus paredes una estética cofrade, pues son fotografías y composiciones de todas las vírgenes de las cofradías y hermandades porteñas las protagonistas que dan razón de ser al nombre del establecimiento hostelero, muy concurrido, por cierto.
Aurelio es un virtuoso de la cocina. Con muy pocos ingredientes y con poquísimos medios, organiza, a puerta cerrada, todos los miércoles unas cenas pantagruélicas, con entradas, dos platos y postres. Se han hecho proverbiales sus degustaciones gratuitas de guisotes, de tortillitas de camarones, de cartuchitos de camarones…Su gazpacho, todo el año, tiene fama en el barrio alto y, en Navidad, lo anuncia como "gazpacho migado con polvorones" todo un plato de vanguardia.. La mojama, el queso variadísimo, la chacina de Manolo Ortega, de la Sierra de Cádiz, de Badajoz o de Burgos campan por sus respetos en el local. Este miércoles, sin ir más lejos, puso mano a la obra de un bacalao a la vizcaína que resultó para chuparse los dedos.
Su cocina es clásica, de andar por casa, asequible para los que tienen levante y telarañas en los bolsillos, por eso a su sección de cocina la ha llamado 'Alevante', como un antónimo de 'Aponiente', que siempre ha habido ricos y pobres. Su política es poner los platos llenos. Es decir, que no pone 25 platos con una cosita en el centro y santas pascuas. Pocos platos, pero hasta la corcha. Por eso la prestigiosa firma de Ricardo el de las Gomas, "Vulcanizados Ricardo", le ha galardonado con cinco estrellas. La noticia de este reconocimiento le ha valido gran afluencia de clientes y curiosos que, dado el aforo de ocho personas humanas que tiene el local, Aurelio se ha visto obligado a frenar. A su fama han acudido verdaderas avalanchas de público de diversas regiones españolas. Precisamente del País Vasco, con la fama que tiene de cocina, Aurelio mantiene a familias fijas todo el año y por temporadas. De Alemania, de Hungría, de Holanda, de Francia, del Reino Unido, de China y hasta de Andorra tiene clientes asiduos, no sólo en el interior, sino en la calle, porque es que no se cabe. Desde esta página, felicitamos a tan ingenioso industrial y a la firma otorgante de las cinco estrellas.
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