El reto de la independencia energética

06 de marzo 2026 - 03:06

Solo se acuerda uno de Santa Bárbara cuando truena. Algo de esto ocurre con la energía, cuya importancia cobra relevancia cuando escasea y, consecuentemente, suben los precios de las facturas de empresas y hogares. Pasó al comienzo de la guerra de Ucrania y está pasando ahora con el conflicto de Irán, lo que lleva a consumidores y empresarios a recordar que no hemos aprendido nada. De nuevo, se ha puesto en evidencia la dependencia de Europa de los combustibles sólidos procedentes de la zona, pese a la enseñanza que se tenía que haber sacado de Ucrania.

Así lo ha puesto de manifiesto el consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, que aprovechó una intervención en el periclitado Club Siglo XXI para demandar políticas que conduzcan a la independencia energética como una garantía de seguridad nacional. “Es tozudo seguir quemando cuando tenemos alternativas”, reseñó en referencia al crudo y gas el ejecutivo chileno, para quien “España tiene una oportunidad histórica de garantizar la seguridad y competitividad con energía asequible y autóctona y dejar de depender del Estrecho de Ormuz”.

No deja de ser, por otra parte, una forma de barrer para casa. Ruiz-Tagle, que demuestra su conocimiento del panorama eléctrico nacional, aboga por reaccionar entre “depender o no depender”. Esa es la cuestión. Lo que cuenta es lo que cuesta la cuenta, vino a decir. Y España puede alcanzar una autonomía estratégica que permite abaratar la “cuenta”, gracias a las inversiones hechas en renovables. Así se alcanza la independencia energética, con un mix que combina viento, sol, agua, ciclos combinados y, por supuesto, nuclear, que deja al margen las energías más caras. Aprovechar estas particularidades deben completarse con invertir en redes y en almacenamiento (embalses, bombeo y litio), por ese orden, y descargar al sector de peajes e impuestos, remató.

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