Pablo-Manuel Durio
Cádiz y Pemán. Otra visión de la Memoria Histórica
Andalucía está de luto, un duelo que tardará mucho tiempo en olvidarse mientras se investiga lo sucedido, se normaliza la situación del tráfico ferroviario, se trabaja en los cambios y sobre todo lo difícil que será el olvido de las víctimas. Fíjense ustedes lo del accidente del Alvia de Galicia que todavía no ha terminado su dolor siempre recordado entre investigaciones y burocracia.
Lo de nuestra comunidad lleva desde el primera momento en los distintos medios de comunicación, algunos con contenidos más rigurosos que otros. Todavía no han terminado las investigaciones pertinentes y ya se están dando muchas versiones de lo sucedido, la mayoría por opinadores no expertos en la materia, pero el morbo es lo que impera en muchas tertulias de nuestro país.
Pero siendo lo primero el dolor de las pérdidas humanas, Andalucía ha dado muestras de estar a la altura de estas catástrofes. Desde el primer momento ha existido una coordinación de todos los medios de urgencias de nuestra comunidad y del Estado. Han sido muchos los medios humanos y materiales puestos al servicio de los ciudadanos para tratar de salvar el mayor número posible de vidas humanas y ayudar a los heridos. Hay que reconocer al consejero Antonio Sanz responsable de esta coordinación que desde el primer momento se ha visto al pie de la tragedia. Y desde Andalucía se ha dado muestra de que el entendimiento con el Estado es la mejor manera de servir a los ciudadanos. Junta y Estado han separado lo que es confrontación política de la necesidad de servicio público. Andalucía es Estado y Estado es Andalucía, caminando juntos nos irá mejor a todos. Quizás hayamos aprendido de los sucedido en Valencia donde la confrontación política ha embarrado a la tragedia humana. Pero hay altavoces del Partido Popular que han levantado la voz y piden echar más sangre a la tragedia. Piden que no haya descanso y se empiece cuestionar todo lo sucedido. Las declaraciones de Cayetana, una persona que destila odio por todos sus poros, y la ayusera trumpista que dirige Madrid D.F. como dice Juliana, ya han dado la nota de lo que suele ser su ideario político.
Y ha quedado una cosa clara, la necesidad de lo público. Guardias Civiles, sanitarios, ambulancias , hospitales, Atención Primaria, bomberos, Policías Locales, personal de RENFE, todos los que han intervenido son funcionarios públicos, esos que tanto se critican pero que cuando se les necesitan están allí para ayudar. Y esos funcionarios públicos se mantienen con los impuestos de todos, ahora que tanto se discute si es necesario pagarlos. Ahora que el discurso rompe las reglas que nos dimos en la Transición, público o privado, cuando sucede una tragedia queda claro cuál es la opción.
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