rodaje 'The rhythm section' | las escenas del día

La mafia se reúne en el salón de 'la Chari'

  • Uno de los hogares de calle Sopranis, 21 acoge las primeras escenas que se ruedan en Cádiz de la película protagonizada por Blake Lively y Jude Law

Blake Lively junto a Oliver Schneider, en la azotea de la finca donde estaban rodando una escena de acción en la calle Sopranis. Blake Lively junto a Oliver Schneider, en la azotea de la finca donde estaban rodando una escena de acción en la calle Sopranis.

Blake Lively junto a Oliver Schneider, en la azotea de la finca donde estaban rodando una escena de acción en la calle Sopranis. / Lourdes de Vicente (Cádiz)

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Emilia está vivendo unos días de película. Quién le iba a decir que en la casa en la que nació, y todavía vive a sus 70 años, la conocida como casa del Gas, se iba a rodar un película -The Rhythm Section-, que se cruzaría, como quien no quiere la cosa, con uno de los rostros más codiciados e inalcanzables estos días en Cádiz, el de la actriz Blake Lively, y que en el salón de su vecina conspirarían los malos a los que se tendrá que enfrentar la heroína del filme dirigido por Reed Morano. Porque a Sopranis 19 y 21, escucha, ha llegado la mafia.

O eso es lo que interpreta Emilia de lo visto y oído en su casa en estos días. "Sí, por lo visto, la mafia se reúne en el salón de la Chari. Tienes que verlo, han metido muebles así como antiguos, unas cortinas muy graciosas en el cuarto de baño, he visto hasta una máquina de escribir de estas antiguas, y allí que va la actriz cuando está la mafia reunida", detallaba llena de orgullo y admiración por la producción inglesa que ha transformado la vivienda del castizo barrio de Santa María protagonista de las escenas que han ocupado buena parte de la primera y segunda jornada de la grabación.

También ha tenido Emilia la suerte (y mira que lo intentan medios de comunicación y curiosos de todo pelaje) de ver de cerca a Blake Lively, "y es una monería, mucho más guapa que en la tele", es el juicio visto para sentencia de la cariñosa vecina que no ha podido tener más trato con la actriz americana pero que sí que ha intimado "algo más" con el resto del equipo de producción haciéndoles más grata la experiencia en Cádiz. "Yo les ofrezco de todo", decía orgullosa de su carácter abierto y generoso, "que no les falte nada", añadía sobre la cordial relación que ha fraguado estos días con los numerosos miembros del equipo que "vestidos de negro" recorren constantemente su casa de toda la vida de arriba abajo.Y de abajo arriba, a la azotea de la finca, donde este martes se grabó una de las escenas de acción de la cinta The Rhythm Section, en la que la propia Lively -metida ya en la piel de la intrépida Stephanie Patrick, el personaje central de esta novela que se adapta ahora al cine- se venga de aquellos que orquestaron un accidente aéreo en el que murió su familia. Un filme de acción en el que, como es propio del género, no faltarán peleas, disparos y piruetas de infarto, como la que al final de la mañana se rodó de azotea a azotea, del 19 al 20 de Sopranis. Escenas con cierto peligro que se encargaron de realizar tanto la actriz principal como su doble, ambas ataviadas con chaqueta masculina y pelo corto negro, escondiendo así la característica melena rubia de la actriz que saltó a la fama en la serie Gossip Girl.

Precisamente a Oliver Schneider, coordinador de las escenas peligrosas de la cinta, también se le pudo ver en la solana gaditana dando algunas indicaciones a la actriz antes de comenzar el ensayo de la escena que posteriormente sería grabada y sin perder detalle de los movimientos de la intérprete que, recordemos, sufrió un percance durante una escena de acción rodada en diciembre del pasado año en Dublín y que obligó a retrasar la grabación del filme.

De hecho, este aplazamiento provocó que se atrasara la llegada a España del equipo, que tenía previsto aterrizar en el país a principios de año con Cádiz como primera parada (también estaba previsto, e irán, a Almería y Madrid). Eso sí, Cádiz, de nuevo, no será Cádiz. Si en Muere otro día la Tacita se convirtió en su hermana americana, La Habana, y en Night and Day en Pamplona (con accidentada suelta de toros incluida), en The Rhythm Section se transformará en la ciudad portuaria de Marsella.

Y en el Barrio ya se está en ello. A la plaza de las Canastas, por ejemplo, no hay quien la reconozca. Hasta el nombre le han cambiado por el más exótico Place Mohamd Hamalla, una pista quizás sobre el tipo de barrio que representará en la gran pantalla, que al parecer será una zona preferentemente musulmana de Marsella. Así, la frutería de Laura se ha convertido en Baulenguerie Mamoun y el estanco anexo ya exhibe el rótulo en francés, Tabac, como otro buen número de negocios de la coqueta plaza, donde puede verse el supermercado E Jamón convertida en una almacén francés, con llamativas ofertas en su puerta.

La huella francesa también se dejaba notar en la calle Sopranis que por la tarde también acogió el rodaje de una escena de exterior, la de unos pequeños jugando al balón en plena vía. "Oye, ¿la actriz es la de Titanic?", nos pregunta una joven en uno de los parones del rodaje y a la que sacamos del equívoco. "¿Ves Gitano -acusa a un vecino- como no es la de Titanic?". "No, del Titanic no, yo te dije que era la del Vaporcito", le contesta, rápido como el trueno, el tal Gitano entre calada y calada de un cigarro en la caracterizada calle Sopranis.

Una calle, que al igual que la plaza de las Canastas está salpicada de detalles curiosos como el Cafe La Vielle, que en realidad es Alimentación el Carmen, y como los propios rótulos de las calles, bueno, de las rue.

Todos estos comercios (los reales) tienen previsto cerrar al público a lo largo de la mañana de este miércoles, aunque entre escena y escena podrán abrir sus puertas. Aun así los propietarios se han visto compensados económicamente por la productora. "Esperábamos más, pero no está mal", decían desde la frutería. En el estanco andaba menos contenta su encargada.

Pero negocio que ha tocado la productora, negocio que ha salido recompensado, como las fincas que han pintado y a las que devolverán su esplendor original. En la casa 'estrella' (esa en la que se reúne la mafia) han salido airosos tanto a la inquilina, que está hospedada en un hotel, como algún vecino que ha sido contratado para seguridad y trabajos de pintura.

También la iglesia ha salido bien parada en el rodaje puesto que algunas fuentes apuntan a que el Obispado va a recibir unos miles de euros por abrir la puerta de la Catedral y ceder un piso para rodar alguna escena. Contentos también están los extras, 300 elegidos entre casi el doble de aspirantes que se presentaron al casting que se celebró en diciembre, y, al parecer, también los 180 miembros del equipo técnico alojados en diversos hoteles y apartamentos de la ciudad durante más de una semana, pues una parte del equipo lleva desde el 21 de mayo por la ciudad.

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