Diablo ciego
Cómics
El que fue el defensor de La Cocina del infierno ha perdido su poder, que será más que necesario ante lo que se avecina…
¡Vaya coincidencia! Este mes entre las novedades de Panini Cómics encontramos la versión geriátrica de dos de sus personajes más conocidos. Al Viejo Logan ya lo conocéis de sobra, pero nunca habíamos viajado al futuro para ver cómo le va a Matt Murdock, antaño conocido como Daredevil, ahora tan solo un habitante más del Bronx. Ni ya se dedica a sus labores de defensa como abogado y tras perder esas capacidades que le convertían en El Hombre sin Miedo, hace tiempo que no se balancea entre las azoteas del barrio.
Ficha
Marvel One-Shot: Daredevil. Un día gélido en el infierno.
Autores: Charles Soule, Steve McNiven
Tapa blanda
Color
128 págs.
12 euros
Panini Cómics
Eso sí, como siempre ha estado del lado de lo más desfavorecidos, regenta un comedor social donde el calor humano y de un plato de comida siempre van a estar ahí para aquellos que lo necesiten.
Pero claro, esta sociedad futura en la que Charles Soule y Steve MacNiven, dúo creativo de este relato, sitúan la acción es de todo menos plácida.
Un inesperado atentado en el metro hará que Matt Murdock vuelva a 'sentir'. De golpe y porrazo sus adormecidos sentidos se amplifican, convirtiendo su cabeza en una cacofonía de voces, gritos, ruidos…
Daredevil ha vuelto a la ciudad, y se va a encargar, antes de que vuelva a perder ese inesperado regalo, de averiguar quién está detrás del atentado, un tipo al que todos los que hemos seguido las aventuras de Daredevil conocemos muy bien, pero cuya identidad no os voy a revelar, ya que el estado de este tipo es de lo más impactante, así como la presencia de otro viejo conocido del Universo Marvel al que mantiene prisionero…
Y eso no es todo, amigos, ya que aunque Murdock, pese a sus cansados huesos le duelen más que nunca, sigue conservando la agilidad que le caracterizaba. Pero la cosa se pone mal cuando tiene un cara a cara con un grupo de criminales, que acaban apalizándolo. Tan solo la aparición de alguien, una imagen que él cree imposible, resolverá la situación de la manera más expeditiva.
Pero además, Matt carga con un peso extra a lo largo del relato, un hecho del pasado, algo que sucedió y le marcó para el resto de sus días, una cruz con la que está cargando y de cuyo peso tan solo podrá librarse si toma una decisión llegado el momento.
Charles Soule y Ed McNiven nos regalan un relato duro, crudo y adulto, en el que nos ofrecen una imagen del héroe como nunca lo hemos visto, enfrentado a los fantasmas del pasado que siempre acaban por regresar.
En el aspecto gráfico McNiven lo da todo, se nota que este era un proyecto largamente deseado, e incluso por el camino homenajea a Frank Miller. No podía ser de otra manera, ya que el relato recupera ese todo duro, sórdido de la mejor época de este personaje.
En fin, nos encontramos ante una de las obras más interesantes que nacen de La Casa de las Ideas en los últimos tiempos.
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