La moda incómoda

04 de marzo 2026 - 06:01

Encontré en las redes sociales como un eco añejísimo, la supervivencia de la Academia de los Nocturnos. Academia que hoy, en horas de la noche, tratan asuntos de sectas, monstruos, duendes, ufología, cementerios misteriosos, eco de miedos profundos en el tiempo. Se pone de moda la recreación de academias, cuando la Academia de los Nocturnos fue creada en Valencia en 1591. Esta academia estaba compuesta por 45 sujetos autorizados por su nobleza y alcurnia, los cuales se reunían todos los miércoles en la casa palacio de Bernardo Catalá de Valeriola, que fue el fundador, y sobre los asuntos que él señalaba se leía un discurso moral o político, así como poesías.

Y claro, centré mi atención sobre la Asociación de Académicos de Argamasilla de Alba, de la que soy miembro, gracias a su presidenta, Pilar Serrano de Menchén. Cervantes la creó, con los poemas al uso de entonces, en los que se señalaban con tono burlesco a los participantes y se hacían bromas a su costa. La patria de Don Quijote, la registra así: “Al Alcalde, Regidores, y hidalgos, de la noble villa del Argamesilla, patria feliz del hidalgo Cavallero Don Quixote de la Mancha, lustre de los profesores de la caballería andantesca.”

Academias hubo muchas, incido en recordar esta, la En la Academia Selvage, o El Parnaso, de la que se tiene noticia por escritos de Lope de Vega al Duque de Sessa, y donde consta una satírica mención a Cervantes. "Yo leí unos versos con unos anteojos de Cervantes, que parecían huevos estrellados mal hechos". Esta Academia duró muy escaso tiempo. Parece ser que entre los asistentes litigaban con armas y bonetes cuando airados acababan, y es Lope el que cita los ingredientes de sus nóminas: Rige el principio absoluto de que aut vatem, aut fatuum nasci opportet; lo que, por él traducido libremente al romance de Castilla, quiere decir que el que escribe, o nace profeta o necio.

Lope, asistió también, a la Academia Mantuana donde leyó su Arte nuevo de hacer comedias, la Academia del Buen Retiro, la de los Desconfiados, la del Trípode, la Pítima, (significa socrocio o borrachera) y la de los Ociosos, donde asistían Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos, señor de la Torre de Juan Abad y Juan de Tassis y Peralta, Conde de Villamediana.

Existieron también la Academia del Jardín, presidida por Jacinto Polo de Medina, las Academias de Amor, de Cristóbal de Morales Guerrero, que hoy en día con ese título asoman la Academia del Amor - Amantes Extraordinarios: Ofrece clases online, recursos y comunidad para parejas. Academia de Amor Propio: Podcast enfocado en cuestionar conceptos tradicionales de felicidad y amor. Y la Academia del Amor (Dr. Mario Piña): Proyecto estructurado basado en un "manifiesto del amor" y un código de conducta.

También las Academias Morales de las Musas, de Antonio Enríquez Gómez, hoy es una película, y aunque Cervantes despreciaba a las academias por ser cueva de pedantes, las apoyaba un algo con su discurso de las armas y de las letras… Que quede claro que rindo un homenaje a las instituciones serias, a las que quiero y pertenezco y agradezco desde aquellos tiempos su esfuerzo por crear una cultura mejor que la de los políticos al uso.

stats