Cultura

"Vamos a aplicar el binomio turismo y cultura hasta las últimas consecuencias"

  • El nuevo hombre fuerte de la Junta de Andalucía para Cultura llega dispuesto a invertir su amplia trayectoria política en hacer del sector una fuente de ingresos marcada por la industria y la innovación

-Llega a la Consejería de Cultura con una amplia trayectoria política que incluye su experiencia como consejero al frente de otras carteras. ¿Cuál ha sido su primera impresión? ¿Cuánto de esa experiencia podrá revertir en ésta?

-Hay cosas comunes, pero lo que aprecio es que la de Cultura toca cosas que tienen que ver con el alma de los andaluces. La cultura andaluza es una de las más importantes de España y tiene una gran proyección internacional, y trabajar en ese mundo es un reto. El momento actual es complicado, la economía lo afecta todo, pero dedicarse a este ámbito no deja de ser fascinante. Agradezco por ello la responsabilidad que ha puesto en mis manos el presidente Griñán, pero al mismo tiempo soy consciente de que tengo que atender a las expectativas y hacer que durante estos años la estructura siga evolucionando. La gestión por parte de la Junta de Andalucía en cultura ha impulsado muchísimos aspectos. Desde el punto de vista patrimonial, estamos custodiando los bienes que constituyen nuestro patrimonio de una manera ejemplar, con datos que lo ponen de manifiesto. Estamos impulsando nuevas instituciones para la creación cultural y, más recientemente, estamos buscando la fórmula para que la cultura se convierta en un factor decisivo para la generación de economía y empleo, algo muy importante. Tanto que el futuro va a pasar por esto.

-Precisamente, ¿de qué manera puede garantizar el sostenimiento de las industrias culturales en plena crisis? Recientemente, por ejemplo, el sector editorial hizo sonar las alarmas cuando desde la Consejería se anunció un severo recorte en las ayudas.

-No nos vamos a echar atrás ni un milímetro, pero habrá que cambiar cosas porque la situación lo obliga. Es importante que la cultura se convierta en Andalucía en un sector estratégico, como la industria o el turismo, con el fin de que adquiera el tamaño que todos deseamos que tenga. Lograr que todo esto encaje es un reto. Un primer diagnóstico nos revela que el sector está conformado por industrias pequeñas en su mayor parte, está muy atomizado, le falta músculo. No pocas de estas industrias están en manos de creadores, y a veces éstos no son particularmente buenos gestores. El objetivo es lograr que el tejido cultural se ponga de acuerdo y ejecute determinadas tareas de manera asociada. Por ejemplo, la industria editorial tiene muchas cosas que puede hacer de manera conjunta, como los suministros, la distribución y las dotaciones tecnológicas. Y para todo eso tenemos que acompañarles, porque además de los recursos de la propia Consejería, bien a modo de subvenciones, que inevitablemente tendrán que ir a menos porque así están funcionando las cosas, bien vía créditos, como el fondo que creamos el año pasado de diez millones de euros como ayudas para las industrias culturales y que podrá ir creciendo en función de la demanda, también queremos implicar a la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, que tiene fondos específicos para cofinanciar proyectos innovadores.

-¿Tiene previsto aplicar nuevas medidas para la conservación y restauración del patrimonio?

-Hay tres cuestiones que considero muy interesantes para desarrollar: convertir el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) en un centro tecnológico, específicamente, porque en la práctica ya lo es, e incluirlo en la red de centros tecnológicos que hay a nivel nacional e internacional para que tenga el máximo prestigio. Siendo centro tecnológico, podemos hacer varias cosas: tenemos que incorporar las últimas tecnologías, las de ultimísima generación, a los procesos de restauración en toda su amplitud y en las más diversas fases analíticas. Queremos que desde el IAPH surjan líneas de investigación para que las universidades y los centros de investigación públicos y privados desarrollen proyectos capaces a su vez de generar crecimiento económico. Y además, queremos que nuestro patrimonio genere el mayor provecho económico posible por sí mismo.

-Percibo un especial interés por su parte en la consideración de la cultura como fuente de ingresos.

-Queremos aplicar un concepto clave: la economía de la cultura, en el que a su vez hay una idea clave que es la cultura como elemento de atracción turística. Nuestra comunidad autónoma ha sido tradicionalmente el primer destino en el turismo de sol y playa, pero se observa un claro cambio en la tendencia en las preferencias de nuestros visitantes, que son 25 millones cada año. Una parte cada vez mayor de los mismos vienen atraídas por nuestro patrimonio, y por eso queremos desarrollar el binomio turismo/cultura hasta las últimas consecuencias, porque es un factor decisivo de crecimiento y porque además va a permitir dar mayor estabilidad al sector turístico. En este sentido, necesitamos conocer bien, con datos concretos, los beneficios económicos que generan nuestros valores culturales. En la medida en que tengamos este conocimiento, seguro que surgirán nuevas ideas para aumentar esos beneficios. Los empresarios y el sector privado serán esenciales.

-¿Qué actividades tiene previstas la Conserjería de cara a la celebración del Bicentenario de las Cortes de Cádiz?

-Colaboramos activamente con el consorcio, que ya desarrolla diversos proyectos y programas. Nuestras iniciativas tienen que ver con el Teatro Romano de Cádiz, con una inversión importante; y también estamos con la ampliación del Museo de Cádiz, que permitirá al centro disfrutar de un gran desahogo para poder exponer fondos que actualmente no se pueden mostrar. Estaremos encantados, no obstante, no sólo de mantener estos compromisos sino de estudiar otras posibles vías de colaboración.

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