Arte
El cartapacio de Antonio Raphael Mengs
En ocasiones son las ovejas negras las que emiten la luz más intensa e interesante del redil de la misma forma que El rebaño (Ediciones La Fragatina), elegido Mejor Álbum Ilustrado 2014 en la III edición de los Premios Plastilina, imprime en las mentes más menudas -y en las no tanto- una descarga crítica ante la realidad.
La gaditana Librería Plastilina entrega hoy sus galardones literarios, a las 18.30 horas, a la escritora Margarita del Mazo y al ilustrador Guridi por una obra que, de alguna forma, enseña a "saber decir que no cuando todo el mundo es un poco borrego", explica la parte masculina de este tándem que ya ha colaborado en cinco ocasiones, con una química tal que les hace convertir lo aparentemente difícil en accesible. "A mí lo que me vale es la obra final, no me importa de quien sea la idea. Pero trabajar con Raúl siempre es un placer. Tiene la capacidad de plasmar enseguida la idea. La simbiosis se logra a través del diálogo, algo que no es siempre posible en todas las colaboraciones", afirma Del Mazo. La clave, una vez más, es saber poner los límites, lograr decir sí o no y hallar puntos de encuentro entre los implicados. "El proceso de trabajo ha sido ágil, fluido, una maravilla de principio a fin. Teníamos claro qué debía hacer cada uno y llegamos a las conclusiones rápido. La editorial también ha puesto mucho de su parte", dice Guridi.
Del archivo sentimental que cada uno guarda en su mochila pueden nacer las historias más atractivas. Cuando menos se espera el rebaño de ideas que conduce un relato vira el rumbo. "Puede ser algo que te cuentan, una anécdota en la calle, en televisión... Recuerdo -comenta Del Mazo- que mi hijo me hablaba de un niño de su colegio que pegaba mucho a los demás. Un chico muy grande pero en el fondo muy bueno. El padre siempre le decía: 'Si te pegan, tú pega'; no le dejaba ser como era. De ahí nació, por ejemplo, el libro La máscara del león".
Y tantos otros. Aunque una de las características más interesantes de la galardonada obra El rebaño quizá sea un latente cariz reivindicativo, sin casi pretenderlo. Cuenta Guridi que dentro del álbum ilustrado existen "dos corrientes: una didáctica y otra que tan sólo busca la satisfacción del niño. Yo opto por esta última; aunque en mi intención sí hubo una reflexión no todo tiene que estar siempre establecido".
Y sin embargo hay miga en las páginas de El rebaño: la historia de la oveja Cuatro, que se niega a balar al compás de sus congéneres. "Respeto muchísimo la infancia y me preocupa la manía de señalar al diferente, la idea de que todos debemos ser iguales. El cuento transmite siempre valores pero me gusta que si lo hace, no se note", relata Del Mazo.
Guridi, que hoy además será homenajeado en Plastilina e impartirá un taller de ilustración a los asistentes, confiesa que al contar una historia lo que "más fuerza tiene es la casualidad. Yo la busco y si no, la provoco".
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