Recital dirigido por Michael Thomas en el Festival de Música Española de Cádiz Un impresionante concierto de la Orquesta Ciudad de Almería

  • Michael Thomas señorea la Orquesta Ciudad de Almería, en una trayectoria que va a más, año tras año, en el Festival de Música Española de Cádiz Manuel de Falla

Un momento del concierto de la Orquesta Ciudad de Almería, dirigida por Michael Thomas, en el Palacio de Congresos de Cádiz. Un momento del concierto de la Orquesta Ciudad de Almería, dirigida por Michael Thomas, en el Palacio de Congresos de Cádiz.

Un momento del concierto de la Orquesta Ciudad de Almería, dirigida por Michael Thomas, en el Palacio de Congresos de Cádiz. / Fito Carreto

No se si el concierto del pasado domingo 10, se convertirá en el mejor de los que escuchemos en esta XVII edición del FMEC, ya que aún quedan varias orquestas por actuar, pero les puedo asegurar que este es el nivel que nos gustaría encontrar en el resto de conciertos programados, a juzgar por los aplausos del público al terminar su actuación la Orquesta Ciudad de Almería.

Alrededor de media centena de maestros citó la orquesta almeriense, bajo la batuta de su director, Michael Thomas, en el escenario del Palacio de Congresos. Thomas supo aprovechar al 120 % las posibilidades acústicas del Palacio y de la Orquesta. La sensación generalizada fue de espectacularidad.

El primer tema, el Concierto para piano y orquesta del maestro Rodrigo, arreglado para marimba y orquesta por Conrado Moya, que asumió el papel de intérprete solista, fue sencillamente espectacular, desde el primer movimiento allegro con brio, donde la marimba y la orquesta al completo dialogaron con el mayor de los poderíos posibles, hasta el genial scherzo, donde Conrado Moya demostró la riqueza de recursos tímbricos de la marimba. Si Moya sorprendió al público con una excepcional interpretación del instrumento, Michael Thomas no se quedó atrás, sacando lo mejor de su orquesta, que brilló desde la sección de contrabajos hasta los metales. ¡Bravo!

Conrado Moya ofreció al público una propina en forma de minué de Haendel, donde cambió de registro por completo, interpretando una obra del barroco magistralmente, sin acompañamiento.

Y si la primera parte del concierto fue extraordinaria, la segunda no bajó en absoluto el nivel. La Sinfonía n.º 2 en Re Mayor de Jean Sibelius, es una de las obras más conocidas del compositor finés, identificado en muchas ocasiones con el movimiento de liberación Finlandés de Rusia. A esta sinfonía se la conoce también como la Sinfonía Liberación por una asociación del final del último movimiento, con las ansias del país nórdico, a principios del siglo XX, de vivir su propia identidad lejos de Rusia.

La Orquesta Ciudad de Almería interpretó esta sinfonía de manera excelente, a mi modo de ver, con un trabajo de Michael Thomas, sencillamente impresionante, como los son también los silencios y finales a los que nos tiene acostumbrados, que requieren una concentración y complicidad de la orquesta nada fáciles de conseguir. Pero Michael Thomas señorea su orquesta, se ha hecho con ella y puede presumir de dar conciertos serios, bien empastados y a un nivel muy alto. Destacó el trabajo de las trompas, y el laborioso pizzicato de los chelos y el intenso trabajo del los contrabajos, y en general toda la orquesta, que ha demostrado, un año más, en el FMEC que es de lo mejor que tenemos en Andalucía.

Un concierto extraordinario, por el contenido y por la ejecución, que entusiasmó al público del Festival y que nos hizo olvidar durante un par de horas que las papeletas de las urnas se estaban recontando, al final de un día de elecciones.

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