Cultura

Algodonales despide al gran luthier de guitarras Valeriano Bernal

  • Artistas como Alejandro Sanz, Lucía o Cepero han paseado por el mundo guitarras hechas por sus manos

El artesano Valeriano Bernal prueba el sonido de una guitarra, en compañía de su hijo Rafael. El artesano Valeriano Bernal prueba el sonido de una guitarra, en compañía de su hijo Rafael.

El artesano Valeriano Bernal prueba el sonido de una guitarra, en compañía de su hijo Rafael. / d.c.

Algodonales despidió ayer al gran artesano de guitarras Valeriano Bernal, una figura destacada en el mundo de la música por sus singulares construcciones tanto clásicas como flamenca de este instrumento musical, que han paseado por medio mundo artistas de la talla de Alejandro Sanz, Paco de Lucía, Paco Cepero, Tomatito o Manuel Carrasco.

El reconocido luthier, que construyó su primera guitarra con 14 años, falleció la noche del martes en Algodonales a la edad de 79 años, dejando un legado de maestría que ha recogido su hijo Rafael, continuador de este oficio, en su taller ubicado en la localidad serrana.

Bélgica o Jerez fueron algunos de sus destinos a lo largo de su vida, donde trabajó para reconocidos guitarristas. En la capital belga, donde regentó un estudio, conoció a los mejores guitarristas del mercado de aquella época (década de los 70 del siglo pasado). En 1982 regresó a Algodonales, donde continuó con su labor creativa en su taller, arrancándole sonidos a la madera.

Desde que ayer por la mañana se supo la noticia, las redes sociales del negocio familiar se inundaron de mensajes de pésame por la pérdida del luthier serrano. "Su duende quedará eterno en cada una de las guitarras que hizo", rezaba una de las condolencias. Desde el mundo del carnaval gaditano o desde la familia flamenca fueron muchas las personas que se sumaron a la pérdida del maestro artesano. "Cádiz y la guitarra van de la mano. Para mi padre, la guitarra lo era todo. Crear nuevos sonidos era su pasión, como también lo es para mi hermano Rafael", explicó ayer su hija Chari, quien recordó que el negocio familiar vende, en estos momentos, guitarras por todo el mundo.

Valeriano Bernal no era mucho de exponerse en público, pero sí gustaba de las distancias cortas. "Y se sentía muy querido por la gente de su pueblo", añadió su hija. El gran luthier de la Sierra recibió en 1998 la medalla de bronce de la Diputación de Cádiz por llevar su tierra a todos los rincones del mundo a través del sonido de una guitarra. El Ayuntamiento de Algodonales, a través de la Delegación de Cultura, expresó sus condolencias por la muerte del artesano.

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