• Una excelsa tradición y el empeño de pequeños y grandes actores enológicos han convertido a la provincia en uno de los núcleos más influyentes del panorama vinícola nacional e internacional

  • Aquí les proponemos diez vinos icónicos de barra y de mantel blanco

Vinos y gastronomía

Diez vinos de Cádiz que hay que probar antes de morir

Uva palomino en una viña jerezana. Uva palomino en una viña jerezana.

Uva palomino en una viña jerezana.

Escrito por

Luis Esteban

Puede que a alguno le resulte hasta extraño o que, al menos, le sorprenda lo que va a leer a continuación. Cádiz cuenta con el yacimiento arqueológico de la bodega más antigua de la que se tiene conocimiento. De aquellos fenicios que construyeron la bodega más importante del mundo, nos ha llegado una tradición de la que poder presumir. Vivimos en una de las tres zonas en el mundo que se distinguen por sus vinos únicos (las otras dos son Champaña y Oporto). Nuestros vinos del Marco de Jerez son míticos, conectados a nuestras tierras albarizas y a los vientos de poniente y levante. A la sal y al sol. Esa tradición tan excelsa que perdura, la sabiduría de Columela y el empeño de pequeños y grandes actores enológicos, han convertido a la provincia de Cádiz en uno de los núcleos mas influyentes y atractivos en el panorama vinícola nacional e internacional. Eso se lo certifico yo y aquí les proponemos 10 ejemplos de vinos icónicos, de barra y de mantel blanco.

Socaire Blanco de Albarizas. 

(Bodegas Primitivo Collantes). Chiclana de la Frontera

Vino blanco seco elaborado con uva palomino fino (mayoritaria en esta provincia) es un vino fresco y sabroso, con una personalidad arrolladora. En el mundillo vinícola nacional cuenta con corrientes ideológicas con fervientes seguidores que rinde culto a este vino. Al frente de la bodega está Primitivo Collantes (tercera generación de esta bodega con mas de 100 años de historia), con quien recorrer los cascos de la misma y compartir una charla es de los mejores planes que se pueden hacer por esta provincia. Admite visitas. Socaire armoniza con cualquier plato elaborado con atún de nuestra costa.

Ube Miraflores. 

(Bodegas Cota 45). Sanlúcar de Barrameda

En Sanlúcar de Barrameda encontramos una de las grandes zonas (o pagos) vinícolas de la provincia, Miraflores. Allí Ramiro Ibáñez, influyente enólogo a nivel mundial, elabora uno de los vinos blancos que más han emocionado al publico y al sector en la ultima década. Ube Miraflores es un vino blanco seco, vertical, erótico y salino, que nos conecta con la tierra, la viña y la brisa sanluqueña. Suerte tener tan cerca a este genio. Perfecto para acompañar a una ventresca de corvina.

Tintilla

(Bodegas Luis Perez). Jerez de la Frontera

Cádiz es tierra de vinos. También de vinos tintos. Maravillosos y finos como la piel de la tintilla de Rota, uva histórica y autóctona de nuestra tierra. Y quien mejor que el académico (catedrático) y enólogo Luis Pérez y su familia para sacarla al mundo y darle la visibilidad que merece. Tintilla es un vino amable y costero que refleja la pasión de esta familia por recuperar la tradición de los tintos de Cádiz, antaño muy reconocidos. Las riendas de la bodega las lleva ahora su hijo Willy Pérez, brillante enólogo, culto y gran embajador de nuestra tierra y sus vinos. Los fantásticos platos de presa o secreto ibérico son un gran acierto con una botella de Tintilla.

Atlántida

(Cia de Vinos del Atlántico). El Puerto de Santa Maria

Bajo un nombre sugerente de una tierra mítica que quizás pisemos a menudo, encontramos otra pincelada liquida de lo fantástico que tiene esta tierra. Atlántida es un vino tinto sedoso y mineral, elaborado 100% con Tintilla de Rota de la zona vinícola de Balbaína (enclave enológico ya reconocido en tiempos romanos). Alberto Orte y su Compañía de Vinos del Atlántico busca trasladar a este tinto la pureza de la tierra albariza y la influencia del mar. Las sinergias de este vino con unos garbanzos con langostinos son únicas.

Viña Corrales

(Bodega San Francisco Javier). Jerez de la Frontera

Por fin! Ya llegó. Ya tenemos aquí el vino mas galáctico y vibrante que nos quería regalar el maestro Peter Sisseck. ¿Cómo podremos agradecerle lo suficiente que afirme que el mejor vino blanco del mundo es un fino? Viña Corrales es un vino intenso y personal, de los que te dejan huella. Fino y de color oro. Una lubina salvaje de las costas de Conil es su mejor socio.

Jornaleros durante una vendimia. Jornaleros durante una vendimia.

Jornaleros durante una vendimia. / Pascual

Fino Coquinero

(Bodegas Osborne). El Puerto de Santa Maria.

Astro liquido allá donde los haya. El Fino Coquinero es un vino fino elaborado a la manera mas clásica y  criado en las Bodegas de Osborne en El Puerto de Santa María. Es elegante y equilibrado con los aromas más clásicos del fino. Es un vino de culto para muchos (yo el primero) que cada día tiene más adeptos y que ojalá empuje a la bodega a sacar a la luz nuevos proyectos porque alli tienen verdaderos tesoros líquidos. Muy recomendable visitar las bodegas y terminar tomando una copa de coquinero con un plato de jamón 5 Jotas.

Manzanilla Barbiana

(Delgado Zuleta). Sanlúcar de Barrameda.

Como su nombre bien indica, desenvuelta y simpática, Manzanilla de copeteo y tentetieso de la bodega mas antigua del Marco de Jerez, Delgado Zuleta. Un ejemplo para adentrase en los maravillosos vinos de esta bodega y de la bella Sanlúcar. La calma del mar y el silencio de los vientos. Barbiana es una manzanilla sabrosa, punzante y muy suave, perfecta para degustar con guisos de pescado y marisco.

Manzanilla Pasada Pastora

(Bodegas Barbadillo). Sanlúcar de Barrameda

Sanlúcar es diferente. Un manto invisible protege esa hermosa localidad de los fuertes vientos y hace que las flores y sus velos se mantengan vivos mas tiempo. Subiendo la cuesta del Picacho está el segundo apellido de Sanlúcar de Barrameda, Barbadillo. Manzanilla pasada Pastora nos devuelve a los orígenes de esta bodega bicentenaria. Sabor intenso y amable, tiene un final muy largo y cálido. Su mejor combinación es con unos platos de sushi y sashimi.

Amontillado Jalifa

(Bodegas Williams & Humbert). Jerez de la Frontera

De origen sanluqueño, con un terroir superior como es Balbaína y una crianza biológica y oxidativa en los monumentales cascos de la Bodega Williams & Humbert, emerge este maravilloso estandarte de un vino géneroso amontillado. Un regalo de otros tiempos que persiste en boca y suena a tangos y a bulerías. Jalifa es de color ámbar, con cuerpo y carácter... un vino inolvidable. Ideal su conexión con guiso de carrillada o cola de toro.

Algunos de los vinos salidos de las bodegas de González Byass. Algunos de los vinos salidos de las bodegas de González Byass.

Algunos de los vinos salidos de las bodegas de González Byass. / Pascual

Tío Pepe Cuatro Palmas

(Bodegas González Byass). Jerez de la Frontera

Hablaba al principio de sorprender al lector. ¿Sabemos que hace unos meses este vino fue considerado el mejor del mundo? El Fino Tío Pepe Cuatro Palmas lo califican como joya enológica, como un vino único, brillante y un sinfín de epítetos acertados. Y lo es, de verdad que lo es. Cuatro Palmas es un amontillado bello en su color, en su aroma y con una estructura sin igual. Con lo que mejor se junta es con una buena conversación y un bonito paisaje gaditano.

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