La 'retocada' imitadora de la Reina del Sur
Mª del Mar Mellado lideraba la red que traficaba con cocaína en la Sierra. Con la droga pagó operaciones estéticas para ella y varias muleras, y financió la Cabalgata de Reyes de su pueblo, Cuevas del Becerro
No se sabe si leyó la célebre novela de Arturo Pérez Reverte, La reina del Sur, o bien vio la casposa adaptación televisiva del relato, pero lo que sí parece claro que quería ser como la famosa narcotraficante mexicana Teresa Mendoza, la capo que llegó a liderar el narcotráfico entre América y Europa. Por eso, dice la Guardia Civil, se hacía llamar la Reina de Ronda. Muy cerca, a sólo 20 kilómetros, en el pequeño pueblo malagueño de Cuevas del Becerro, había nacido hace 28 años María del Mar Mellado Blanco, la joven que, en estos últimos años, se había convertido en la mayor narcotraficante de cocaína, la líder, según la Benemérita, de la red que abastecía a toda la Sierra gaditana y la Serranía de Ronda.
Como otros conocidos narcotraficantes, María del Mar, sin oficio reconocido, había conseguido amasar un ingente patrimonio y , quién sabe si para lavar su conciencia, repartía una ínfima parte de sus beneficios entre los más necesitados. Por dos vías. Una, con la 'calderilla' que daba a sus muleros-culeros, a los hombres y mujeres en grave situación económica, a los que conseguía convencer, y personalmente adiestrar, para que se metieran en su cuerpo las bellotas de cocaína en Sudamérica y las trajeran hasta España, montándose como turistas en un avión, y, en segundo lugar, financiando diversas obras 'de beneficiencia ' en su pueblo natal. Según desveló ayer la Benemérita, sufragó los gastos de la Cabalgata de los Reyes Magos de este año en Cuevas del Becerro, así como diversas campañas para recolectar juguetes para los niños con menos recursos.
A ella, no cabe duda, parece que le gustaba el protagonismo, hasta el punto de que encarnó incluso a uno de los reyes magos en el cortejo de la ilusión pagado con sus beneficios traficando con coca.
Sus millonarias ganancias también sufragaran unas cuantas operaciones estéticas. Para ella misma, que al parecer se practicó varios retoques (poniéndose labios voluminosos y afinándose pómulos y nariz), y para algunas de las mujeres que trabajaban para ella, bien dentro de su organización, o como mulas.
La investigación que ha terminado con su meteórica carrera fue iniciadahace cerca de un año por los agentes del Edoa, el Equipo contra la Delincuencia Organizada y Antidrogas de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, tras detectar trasiego de cocaína en la Sierra. Comenzaron a interceptar a muleros, la mayoría, vecinos de Bornos, y empezaron a atar cabos. Las pesquisas les condujeron hacia la Reina de Ronda, la joven malagueña que, aseguran, dirigía con "mano firme" a todos los integrantes de su red.
En total, han sido detenidas 21 personas e imputado otras 7, y se está a la espera de que culminen las ocho órdenes de detención internacional cursadas. Los datos numéricos de la Operación Vuelo, bautizada así por los constantes viajes que los miembros de la red efectuaban a la República Dominicana en avión, se completan con la incautación de más de 9,5 kilos de cocaína, de una elevada pureza, junto a 250 gramos de hachís, 100 de marihuana, 9 vehículos, más de 7.000 euros en efectivo y tres armas de fuego simuladas.
Una de estas armas, una pesada detonadora que se asemeja demasiado a una pistola real, pertenecía a la reina de la coca serrana, a la propia María del Mar.
La pistola estaba oculta en una caja fuerte que la joven se había habilitado en el cuarto de baño de la lujosa mansión en la que residía en Ronda.
El operativo se ha desarrollado en diversas fases, primero, con las detenciones dispersas de varios muleros, después, en una segunda fase, hace dos semanas, cuando fueron arrestadas una docena de personas y se practicaron diversos registros tanto en localidades de la Sierra gaditana como en la Serranía de Ronda, tras atrapar a la propia María del Mar en Barajas, recién aterrizada de Punta Cana, en Madrid, y en una última fase, este pasado miércoles, cuando han sido detenidas ocho personas más de una investigación que ha dirigido el titular del Juzgado de Instrucción 2 de Arcos.
María del Mar se había marchado a Punta Cana el 16 de enero con su pareja, y con dos de sus muleros gaditanos. Tras una semana en el paradisiaco destino sin reparar en gastos, como hacía ella siempre, volvía con su novio vigilando de cerca a sus transportistas. Y fue capturada en Barajas.
Tras ella, fueron cayendo todos sus secuaces. Y es que la 'retocada' imitadora de la Reina del Sur , según fuentes de la investigación, había logrado urdir una completa organización a la que no le faltaba un detalle.
Ella personalmente se había procurado contactos en la República Dominicana, para que la cocaína que iban a cargar sus muleros tuviera la máxima pureza. A fe que lo logró: la droga que se le ha intervenido a la organización tiene una pureza estimada del 95%.
Una vez que la droga entraba en España, era trasladada a Ronda, para su adulteración y posterior suministro a las personas que controlaban los puntos de venta de droga al menudeo en las provincias de Málaga, Sevilla y Cádiz.
Junto a ella, hay otras tres personas claves. Su lugarteniente, Juan Antonio D.J., alias Popi, y dos subalternos, Francisco M. e Inmaculada C.S. María del Mar también había introducido en el negocio a su propio hermano, Francisco M.B., y contaba con una rama en la Sierra, cuya cabeza visible era Diego S.L., natural de Bornos, y de la que formaban parte otras siete personas, seis hombres y una mujer, todos de la misma localidad.
En Málaga, tenía otra rama, formada por cuatro personas que a su vez, contaban, en otro escalón inferior, con tres personas más que suministraban la droga al menudeo.
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