Empleo en Cádiz

Un puente hacia la primera oportunidad

  • Andrés López, un joven vejeriego de 27 años afincado en Algeciras, logra arrancar en el mercado laboral gracias al programa Incorpora de la Fundación La Caixa

Andrés López (izq.), usuario de Incorpora, y Manuel Piedra, gerente de la gasolinera. Andrés López (izq.), usuario de Incorpora, y Manuel Piedra, gerente de la gasolinera.

Andrés López (izq.), usuario de Incorpora, y Manuel Piedra, gerente de la gasolinera. / Erasmo Fenoy

Justo antes de conceder esta entrevista, Andrés ha firmado su primer contrato de alquiler. Ha encontrado un piso en El Rinconcillo para irse a vivir con su novia. Desde el otro lado del teléfono se percibe perfectamente la ilusión de este joven de 27 años, que por fin puede empezar a tomar las riendas de su vida después de  haber encontrado trabajo gracias al programa de integración laboral Incorpora de la Fundación La Caixa.

Como Andrés, otras 801 personas en situación de vulnerabilidad en Cádiz accedieron a un empleo durante el año 2020 a través de este proyecto de responsabilidad social, que no hubiese salido adelante sin la colaboración de 295 empresas que han formado parte de él.

Andrés López Cornejo, natural de Vejer, es un joven apasionado del mundo del motor. Con dos grados medios, no alcanzaba a encontrar esa primera oportunidad laboral que le abriese las puertas a la independencia, no solo económica, sino personal.

Entonces acudió a la Fundación Prolibertas, en Algeciras, una de las entidades desde la que se despliega el programa Incorpora de La Caixa en la provincia de Cádiz. Araceli Navarro, técnica de Empleo y Acompañamiento a Jóvenes en Prolibertas, siguió muy de cerca el itinerario de Andrés desde que recaló en la sede de San José Artesano hace ahora tres años. “Era un usuario ejemplar, tenía una actitud muy positiva y era muy eficaz en todo lo que se le proponía. Estaba abierto a los cambios, así que era sencillo trabajar con él”, afirma la técnico, que remata: “Era un diamante en bruto”.

Gracias a la fundación, Andrés realizó prácticas en una juguetería de Palmones durante un mes. Finalizada la campaña de Navidad, prescindieron de él y prosiguió en la búsqueda de empleo.

“Andrés es una persona que cuando se empeña en algo, lo consigue”, asevera Araceli Navarro. Y así fue. El joven vejeriego pudo aunar su pasión por la automoción y su exquisito trato al público en una gasolinera, donde estuvo cubriendo una baja. Al tiempo, encontró trabajo en otra gasolinera del Grupo Piedra, La Calle del Motor, ubicada en el polígono industrial Cortijo Real de Algeciras.

Andrés López. Andrés López.

Andrés López. / Erasmo Fenoy

Esta estación de servicios abrió en agosto de 2020 y desde entonces el joven vejeriego presta sus servicios en ella. “Teníamos previsto inaugurar la gasolinera antes, pero entre la pandemia y la lentitud de ciertos trámites burocráticos, no pudimos arrancar hasta el pasado verano”, explica el gerente, Manuel Piedra.

“Estoy muy satisfecho con Andrés”, prosigue el dueño de la gasolinera, que ha formalizado ya dos contratos de seis meses con él y tiene previsto hacerlo indefinido cuando cumpla el año. “Yo siempre le digo a mis trabajadores: ojalá te jubiles aquí. No me interesan los contratos de corta duración, prefiero gente formada y que encaje en la idiosincracia del grupo empresarial, personal comprometido y fidelizado que tenga espíritu de equipo dentro de nuestra gran familia en la que todos tenemos nombre y apellidos”, argumenta. “Un empleado con estabilidad es un empleado que ofrece un mejor rendimiento. Por eso el Grupo Piedra apuesta por la creación de puestos de trabajos  de calidad. Es la forma de aportar nuestro granito de arena al desarrollo económico y social de la comarca del Campo de Gibraltar”.

Además de haber firmado su primer contrato de alquiler, Andrés tiene ahora por delante un horizonte repleto de nuevas oportunidades. “Este cambio en mi situación laboral me ha permitido arrancar y prosperar. Ya puedo vivir con mi pareja y estoy intentando ahorrar para comprarme un coche nuevo, que ya tiene unos añitos”.

A nivel profesional, Andrés se siente realizado. “Me defiendo bastante bien. No solo me dedico al repostaje. Asesoro a los clientes sobre temas de mecánica y me lo agradecen mucho, sobre todo la gente mayor”.

El joven ya afincado en Algeciras ofrece su testimonio convencido de que otras personas pueden sentirse identificadas con él. “A pesar de la pandemia del coronavirus, la comarca del Campo de Gibraltar, muy señalada por el narcotráfico, va para arriba”. Es verdad que hay que tener ese punto de suerte, estar en el lugar adecuado en el momento justo, pero también es cierto que la suerte está ahí para el que la busca a diario, con esfuerzo y tesón.

Ese golpe de varita mágica lo brinda la estrecha colaboración de la Fundación La Caixa y Prolibertas. “Los chicos acuden a nosotros, bien derivados por otras entidades, bien a través del boca a boca”, señala Araceli Navarro.

Araceli Navarro. Araceli Navarro.

Araceli Navarro. / Erasmo Fenoy

“Para nosotros es fundamental ofrecer a nuestros usuarios un contenido amplio y transversal desde la base para que adquieran habilidades en el empleo. Andrés nos lo puso muy fácil”, recuerda la técnica, que subraya su gran predisposición y sus ganas de aprender. “El Grupo Piedra se fijó rápidamente en él a pesar de no contar con una amplia trayectoria en el mercado laboral”.

Asimismo, la técnica de Prolibertas resalta las numerosas herramientas que el programa Incorpora pone a disposición de los jóvenes de entre 18 y 30 años “para motivarlos, que tengan un primer contacto con las empresas y conseguir que sean dueños de su futuro”.

Incorpora

Además de promover la inserción laboral entre colectivos vulnerables, la línea de autoempleo de Incorpora ha apoyado la creación de 39 microempresas en Cádiz, puestas en marcha por personas en riesgo de exclusión social con actitud y capacidad emprendedora.

En un año marcado por la pandemia del coronavirus, por la que múltiples sectores debieron parar su actividad, Incorpora se ha adaptado a las nuevas necesidades, como las surgidas en el sector sociosanitario o agrario, la limpieza o el comercio, tendiendo puentes con las empresas y ofreciendo formaciones que prepararan a los demandantes de empleo para trabajos considerados esenciales.

“El enorme esfuerzo para adaptarse a las circunstancias realizado por la red de entidades Incorpora ha dado sus frutos, posibilitando el empleo de personas en riesgo de exclusión, que se convirtieron en esenciales, y dando respuesta a las nuevas necesidades sociales y laborales”, indica el presidente de la Fundación La Caixa”, Isidro Fainé.

De las 801 inserciones realizadas durante el pasado año a través de Incorpora, 425 han sido mujeres y 376, hombres. Además, 108 de las inserciones han sido de personas con alguna discapacidad, y 693 de personas en riesgo o situación de exclusión.

Manuel Piedra. Manuel Piedra.

Manuel Piedra. / Erasmo Fenoy

El programa Incorpora, puesto en marcha en 2006, ofrece a las empresas un servicio gratuito de asesoramiento y acompañamiento para facilitar la incorporación a sus plantillas de personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad, como jóvenes en riesgo de exclusión, víctimas de violencia de género, parados de larga duración y ex reclusos, entre otros, lo que a su vez refuerza la responsabilidad social de estas empresas.

Incorpora tiene como objetivo que las personas sean agentes de su propio cambio para salir de situaciones difíciles y lo hace a través del empleo como forma de inserción social. Para ello, tiende puentes entre las empresas y 10 entidades sociales que desarrollan el programa en Cádiz y con las que Fundación La Caixa acaba de renovar el acuerdo de colaboración por decimoquinto año consecutivo. Las entidades son: Prolibertas, Cepa, Equa, Alendoy, Arrabal Chiclana, Don Bosco Jerez, CEAIN, Fundación Aljaraque, Don Bosco La Línea y Cocemfe Cádiz (esta entidad firma convenio a nivel estatal).

En 2020, todas ellas intensificaron su labor para dar respuesta a las nuevas necesidades surgidas. La red de 27 técnicos del programa en Cádiz, que ofrece atención personalizada y seguimiento continuado a los participantes, siguió prestando un apoyo integral a los usuarios, antes, durante y después de su contratación.

Entre las tareas que realizan los técnicos de inserción laboral se incluyen la prospección de empresas, el seguimiento del proceso de formación de la persona beneficiaria, el acompañamiento laboral de las personas insertadas, la solución de los posibles conflictos que puedan surgir en el marco de la relación laboral y el fomento de la colaboración de nuevas empresas en el programa.

Además, desde 2016 Incorpora lleva a cabo una línea de autoempleo gracias a la cual personas en riesgo de exclusión social están participando en una nueva forma de integrarse en el mercado laboral. Las personas con actitud y capacidad emprendedora pueden desarrollar un plan de negocio para crear su propia empresa, apoyados en un itinerario personalizado, formación y acompañamiento facilitados por el programa a través de dos Puntos de Autoempleo Incorpora desplegados en Cádiz, gestionados por Arrabal Chiclana y Equa. Gracias a esta iniciativa, Incorpora ha facilitado la creación de 39 nuevas microempresas en el territorio

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