"El proyecto de las plantas gemelas de Cádiz es único en el mundo"
El complejo termosolar de San José del Valle mantiene su horizonte de entrar en funcionamiento a finales de 2011 pese al retraso sufrido por las lluvias. El próximo paso de la compañía será la expansión internacional
Torresol Energy es una empresa andaluza joven (2007) pero con un largo bagaje empresarial procedente de su matriz, el grupo vasco Sener (1956). Su desembarco en la región se ha distribuido entre Cádiz y Sevilla a través de inversiones millonarias en energía termosolar. La más cuantiosa es la de San José del Valle: 680 millones de euros para la construcción de dos plantas que producirán energía para abastecer a 80.000 hogares. Su presidente, Enrique Sendagorta (Madrid, 1958), asegura que las obras van a buen ritmo tras el parón provocado por las lluvias y adelanta que el próximo reto será la expansión internacional por Europa, Estados Unidos y el Golfo Pérsico, donde se reproducirán los modelos industrias pioneros del complejo gaditano y del desarrollado en Fuentes de Andalucía (Sevilla).
-Ingeniería naval, luego aeronáutica y ahora energía renovable. Parece que Sener le viene como anillo al dedo a Andalucía, o viceversa. Y la última apuesta ha sido la industria termosolar a través de Torresol Energy. ¿Qué ha supuesto para el grupo esta diversificación tanto en actividad como en ubicación empresarial?
-Sener está alcanzando un crecimiento muy importante en los últimos años. Estamos próximos a los 1.000 millones de euros de facturación y de forma consolidada, generamos más de 5.000 empleos. En este plan de expansión, una de las apuestas más claras ha sido la del sector de la energía termosolar. Por eso hace dos años decidimos lanzar la iniciativa de Torresol y lo hicimos con un socio, que es Masdar, entre otras razones porque queríamos tener acceso a nuevos mercados. Torresol ha nacido como una compañía andaluza, los primeros pasos los estamos dando en las provincias de Cádiz y Sevilla, pero nuestra vocación va más allá y es convertirnos en una empresa líder termosolar operando en todo el mundo y siendo propietarios de plantas, de tecnología puntera y operadas por nuestros propios equipos.
-¿Cómo ha resultado la primera parte de las obras en San José del Valle?
-Empezamos en marzo de 2009 y tuvimos un avance muy satisfactorio, iban a una gran velocidad y los ritmos fueron formidables durante el verano pero desafortunadamente cuando comenzaron las lluvias, hacia mediados de noviembre, tuvimos que pararlas porque llegó un momento en que las máquinas se atascaban y no había forma de continuar. Los trabajos de construcción han estado detenidos hasta hace tres semanas, que los hemos podido reanudar y ahora tenemos que coger un buen ritmo para cumplir nuestro objetivo de poner las plantas en marcha a finales de 2011. Esto no quiere decir que en este tiempo no se haya trabajado intensamente. Hemos avanzado en la ingeniería de detalle y hemos hecho todas las compras del resto de los equipos críticos que faltaban. Ahora, lo primero será levantar la nave de montaje de los colectores y empezar el campo solar de forma inmediata, en uno o dos meses.
-¿Qué diferencia a esta planta del resto de proyectos termosolares del sector y, específicamente, dentro de la compañía?
-Es un proyecto único porque es la primera vez que se lanzan dos plantas de forma simultánea, ambas de 50 megavatios (el máximo permitido por ley). Son dos instalaciones gemelas, lo que nos ha permitido introducir importantes novedades en la forma de construcción, la distribución de los recursos para todo el proyecto y, por supuesto, las plantas gaditanas van a incorporar todas las innovaciones que Sener ha desarrollado ya en los otros centros cilindro parabólicos existentes o en construcción en España, como el sistema de almacenamiento en calor a través de sales que permite funcionar y generar electricidad en horas sin insolación.
-Torresol empezó el año con un acuerdo de financiación estratosférico, galáctico en los tiempos que corren para las instalaciones gaditanas. ¿Qué lectura hace?
-Uno de los principales retos que hemos tenido ha sido conseguir los recursos financieros en un momento como éste. La verdad es que hemos tenido el apoyo de las instituciones financieras desde el principio y hemos conseguido la financiación en la modalidad de project finance. En Valle 1 y Valle 2 hemos obtenido dos créditos en esta modalidad con la participación de siete entidades financieras, todas ellas españolas. Su valor es de 540 millones de euros, representan el 80% de la inversión total, mientras que el resto corresponde a aportaciones de capital de los socios. Además, en Gemasolar, hemos contado con el apoyo del Banco Europeo de Inversiones, que aporta la mitad del crédito (171 millones totales), algo muy destacado porque refleja el apoyo del BEI a las tecnologías innovadoras.
-Y como telón de fondo dos escenarios a cual más adverso: la crisis y las turbulencias legislativas del año pasado provocadas por el aluvión de proyectos. Lo peor debe haber pasado ya, ¿no?
-Respecto a la crisis, nos produce una satisfacción muy especial estar creando empleo en Andalucía y apostar por una empresa de tecnología innovadora española cuando vemos desde hace meses, muchos seguidos desgraciadamente, el crecimiento del desempleo. Y sobre la regulación, lo importante es que el Gobierno ha entendido y entiende que en este sector es imperativo que el marco regulatorio sea estable porque las inversiones son muy grandes y las amortizaciones, a veinte años. Las plantas que están prerregistradas lo están, es un proceso cerrado, y suman 2.350 megavatios. Este hecho es un mensaje muy claro de la Administración central y no espero ningún tipo de problema.
-Con la construcción de las tres plantas se cierra una primera fase de implantación en la Comunidad. ¿Cuál es el próximo paso?
-Efectivamente, es una primera etapa muy importante. En su conjunto hemos comprometido una inversión de 942 millones, de los que 680 millones corresponden a la planta de Cádiz, que producirá 167 gigavatios/hora al año. Es una inversión privada importantísima en Andalucía, donde hemos tenido toda la colaboración de la Junta y la ayuda de la Confederación Tecnológica de Andalucía que tenemos que agradecer. Y respecto al futuro, seguimos con el objetivo claro de ser líderes en todo el mundo, de ahí que la siguiente fase debe ser la expansión.
-¿Y cuáles son los destinos preferentes de esta expansión?
-Hay tres mercados importantes en el mundo: Europa y muy especialmente España; el sur de Estados Unidos y el Golfo Pérsico junto al norte de África, donde Masdar tiene una posición privilegiada.
-¿Alguno de estos caminos es prioritario?
-Los tres son igualmente atractivos e importantes, pero si vemos las predicciones a diez o quince años, el mercado más grande es el estadounidense. Además, las compañías españolas jugamos allí con ventaja porque hemos tenido la oportunidad de hacer nuestras primeras plantas en España.
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