Una llamada esperanzada

Juan Antonio Manzano es un joven sanluqueño de 19 años que necesita urgentemente un trasplante de médula por la enfermedad que padece

Una llamada esperanzada
Una llamada esperanzada
F. Javier Franco Sanlúcar

03 de septiembre 2016 - 05:01

Aplasia medular. Cuenta Juan Antonio Manzano que cuando le comunicaron que padecía esta enfermedad "las vacaciones se me hicieron un poco cuesta arriba". A sus 19 años, este joven de Sanlúcar había comenzado el verano "ilusionado como todo chaval de mi edad", pero el diagnóstico truncó sus planes estivales.

Se trata de "una enfermedad que afecta de manera radical a las células sanguíneas y, después de varios tratamientos, no me queda otra cosa que conseguir una médula nueva urgentemente". Ante la incompatibilidad de sus padres y hermanos, ha optado por hacer una llamada pública de auxilio. Dice que basta con acudir al laboratorio de donación del hospital más cercano para ser sometido a un análisis de sangre que permita comprobar si es donante compatible.

El Hospital Comarcal 'Virgen del Camino', radicado en Sanlúcar, no figura en esa lista -sí lo está el de Jerez-, pero este próximo jueves por la tarde los interesados podrán ir a las instalaciones de la Cofradía de Pescadores en el puerto de Bonanza. El cartel que lo anuncia apela a la "solidaridad" del sector pesquero sanluqueño para "salvar la vida" del hijo de Juani de la Chirla.

Juan Antonio, que está recibiendo numerosas muestras de apoyo en las redes sociales, entre ellas la de la Fundación Donando Vidas, explica que "hay dos formas de donar médula: una a través de una transfusión sanguínea, que es la más común, y otra mediante una extracción de sangre medular de la parte superior de la pelvis". "Este método, aunque parece que da un poquito más de miedo, no tiene ningún peligro para el donante. Tampoco ningún dolor, porque todo se realiza con anestesia", afirma antes de reiterar que "pocas personas son compatibles con sus familiares, por lo que es un problema que nos urge".

El cartel de la Cofradía también lo expresa con claridad: "al donante sólo se le hace un simple análisis de sangre a fin de determinar las características genéticas para verificar la compatibilidad del paciente. Si eres compatible, solamente te harán un pinchazo en la cadera, no en la columna".

Juan Antonio comenta que "esto no es sólo para mí, pues hay miles de personas como yo, cuya vida depende de una médula nueva, y para los donantes no supone ningún riesgo". De ahí que quiera concienciar a la población sobre el hecho de que "un simple gesto altruista supone todo para otras personas". "Ser donante de médula es como ser una especie de superhéroe, porque muchas veces es la única forma de salvar a pacientes como yo", asegura.

Juan Antonio dice "alegrarse" de las informaciones que hablan de un incremento del número de donantes, pero considera que no es suficiente. En su opinión, "a través de las redes sociales y los medios de comunicación hay que hacerse eco de esta realidad", teniendo en cuenta que hay casos "urgentes" por enfermedades como la que él mismo padece y muchas otras. Se acuerda, por ejemplo, de quienes sufren leucemia.

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