Juicio por el crimen machista de Eva Aza en El Puerto: "Recibió un disparo a cañón tocante en el cráneo"
Las forenses del IML que realizaron la autopsia determinan que la víctima falleció tras recibir un tiro directo en la cabeza mientras que el perito de la defensa plantea la hipótesis de un forcejeo en el que el arma se dispara de manera accidental
Un tiro a bocajarro en la cabeza o un disparo fortuito
El juicio con jurado por el crimen machista de Eva Aza, una enfermera de 46 años que murió en El Puerto el 8 de enero de 2023 a manos de la que entonces era su pareja, encaró este miércoles en la Audiencia Provincial de Cádiz su tercera sesión, centrada en la práctica de la prueba pericial. Las voces de los forenses cobran especial relevancia en este procedimiento, toda vez que los miembros del tribunal popular tendrán que determinar si la víctima murió tras recibir un disparo "a bocajarro" en la cabeza, como sostienen las acusaciones, o si por el contrario perdió la vida a causa de un tiro fortuito durante un forcejo, como asegura la defensa del procesado.
Así, este miércoles acudieron al Palacio de Justicia de Cádiz las dos forenses del Instituto de Medicina Legal de Cádiz (IML) que realizaron el informe de autopsia de Eva Aza. Ambas explicaron sus conclusiones en un careo con un perito de la defensa que elaboró una recreación biomecánica de la escena del crimen, así como de las lesiones que presentaba la fallecida.
De una parte, las expertas del IML determinaron que, tras analizar los orificios de entrada y salida que presentaba Eva en la cabeza -el primero en la sien derecha y el segundo en la zona maxilar izquierda-, la mujer sufrió el impacto de un proyectil que quebrantó su estructura craneal, así como su masa cerebral, lo que le ocasionó su muerte. Las forenses dictaminaron que la trayectoria del disparo fue, por tanto, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, un recorrido "compatible" con una posición de superioridad del atacante frente a la víctima, que estaría en un plano de inferioridad y lateralizada hacia la izquierda.
Sobre la distancia a la que se produjo el disparo, las forenses aseguraron que el mismo se realizó "a cañón tocante en el cráneo", esto es, "el arma -un revólver- estaba en contacto con la superficie cutánea", afirmaron. "Así lo demuestra el orificio de entrada, puesto que la lesión no es redonda, sino más desgarrada. Además, el negro del humo de la pólvora quemada pasó de la piel al cráneo y llegó a la dura madre", señalaron para luego ratificar que "el disparo fue a contacto".
Asimismo, las peritos indicaron que los hematomas violáceos -y no abrasivos- que tenía la víctima en el antebrazo derecho eran "recientes", con una data no superior a las 24 horas, los cuales se podrían haber producido durante "un forcejo". Una de esas lesiones del antebrazo presentaba una esquirla de bala, lo que, según su criterio, obedecería a una acción defensiva de Eva para repeler el ataque.
Por último, las especialistas del IML refirieron que la fallecida tenía las uñas intactas y sin restos ni de piel ni de sangre, un extremo éste que descartaría una hipotética lucha entre el agresor y la víctima.
Los dictámenes de las médicos del Instituto de Medicina Legal de Cádiz fueron respaldados por los especialistas en histopaltología que intervinieron en el juicio por videoconferencia.
Perito de la defensa
La defensa del acusado de asesinar a Eva Aza trajo a sala este miércoles un perito experto en criminalística que recreó los movimientos biomecánicos de los cuerpos durante los hechos ocurridos la madrugada del 8 de enero 2023 en Valdelagrana a partir de la información recabada del informe de autopsia y de la Policía Científica.
Según el estudio elaborado por el experto de la defensa, agresor y víctima estaban de pie y frente a frente cuando iniciaron un forcejeo en el que ella sujetó el revólver por el punto de mira, de ahí -afirmó- la lesión abrasiva que tenía en la cara interna de la muñeca.
En la interpretación biomecánica expuesta a los miembros del jurado, la mujer se habría caído durante la disputa y giró de forma instintiva la cara para evitar la agresión, momento en el que el arma se disparó de forma fortuita.
Sobre si el disparo se produjo a cañón tocante o a más distancia, el perito de parte no descartó ninguna de las dos posibilidades. Sí habló, no obstante, de las "inconsistencias" del informe de autopsia del IML.
Informes químicos
En la tercera sesión del juicio por el crimen machista de Eva Aza en El Puerto declararon los médicos que analizaron la sangre y la orina tanto de la víctima como del acusado. Determinaron que ambos habían consumido alcohol, éxtasis (MDMA) y cocaína. En el caso del procesado, el informe químico realizado a partir de una muestra de pelo arrojó un consumo "excesivo" de alcohol en los últimos tres meses, un consumo "alto" de cocaína y un consumo "medio-alto" de éxtasis.
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