La estación de autobuses se vendió con una tasación ajena al mercado
Técnicos declaran que la valoración se hizo para que comprara Emusujesa y no terceros
Tras las declaraciones de los siete acusados y el paso por el estrado de las ex alcaldesas Pilar Sánchez y María José García-Pelayo el juicio por el 'caso Estación de Autobuses' que se celebra en la Sección Octava de la Audiencia Provincial ha entrado en su parte menos mediática y, además, más burocrática.
Entró ayer el juicio en su parte más técnica, donde los intereses y las relaciones de amistad -que tan comentadas fueron durante la primera semana de sesiones- quedaron en un segundo plano.
Ayer le tocó el turno a los técnicos municipales que tuvieron en su mano realizar las tasaciones de la estación de autobuses. Éste es uno de los puntos esenciales del proceso ya que, como es sabido, al ex alcalde Pacheco se le acusa presuntamente de venderle muy barata la estación al ubriqueño José Luis López para que éste ganara un buen 'pellizco' económico. Es por ello que las tasaciones, las valoraciones realizadas sobre el inmueble, se tornan esenciales. La más importante aún está por llegar. Será la que explique el técnico de la Agencia Tributaria que aseguró que el precio de la vieja estación de autobuses de Madre de Dios era 1,7 millones más alto que el que se pagó finalmente por la misma. Esa declaración se producirá durante la tercera semana de vistas.
Factores tales como el momento en que se produjo la venta -en plena burbuja inmobiliaria- el IVA y otros factores deberán ser tenidos en cuenta para arrojar luz en el asunto.
Entre las conclusiones que se pudieron sacar ayer se encuentra que, de un lado, 'hay tasaciones y tasaciones'. La estación de autobuses era propiedad del Ayuntamiento y éste la vendió a Emusujesa para que a su vez la pusiera en venta y sacara unos beneficios con los que dar un poco de vida a las siempre exhaustas y escuálidas arcas municipales. No en vano, Jerez ya arrastraba por entonces uno de los mayores déficits municipales de todo el país.
Los técnicos que pasaron por el estrado explicaron que la tasación que se hizo tuvo siempre como base, como premisa esencial, que quien iba a comprar era el propio Ayuntamiento a través de su empresa municipal de suelo (Emusujesa) y ni muchísimo menos que la referida finca fuera a ser vendida a terceros, a particulares. En ese caso la tasación habría sido mucho más al alza. "Fue una tasación administrativa", se señaló ayer en la Audiencia Provincial.
Una vez que Emusujesa hizo la tasación del bien que iba a comprar la remitió a la extinta Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) donde a un técnico con contrato de ocho meses y que apenas llevaba tres de ellos en el puesto se le encargó que la revisara. J.M.C. fue especialmente claro al señalar que jamás se le dijo que la vieja estación de autobuses de Madre de Dios fuera a ser sacada al mercado. Se trataba, simplemente, de un cambio, que el Ayuntamiento perdía una propiedad pública que una sociedad anónima pública como Emusujesa compraba. El tasador de la GMU analizó la tasación de Emusujesa y la incrementó en 80.000 euros. El precio, evidentemente, no era de mercado. Así al menos lo sostiene la Fiscalía Anticorrupción que ejerce en el juicio el representante del ministerio público Manuel Arjona, quien considera que se dio el mismo precio de suelo en la tasación a un suelo residencial que al patio de la estación de autobuses.
Diferentes técnicos pasaron por el estrado y señalaron que lo normal habría sido que esa tasación, realizada en 2004, se hubiera actualizado (máxime en unos años en los que el suelo subía de valor a pasos agigantados, día a día, mes a mes).
El técnico que tuvo a su cargo la tasación de Emusujesa fue igualmente claro: dicha tasación no estaba hecha para que la finca fuera vendida a terceras personas.
Otro de los grandes caballos de batalla del proceso hace referencia a la forma en la que se debían promocionar y publicitar las ventas de Emusujesa. Si algo quedó claro es que la empresa pública del suelo de Jerez recibía a multitud de personas que se mostraban interesadas por tal o cual parcela, como era muy corriente por ejemplo en el Parque Empresarial. Se llegaba a un acuerdo y se vendía. No se hacía publicidad. Hasta ahí todo normal si no fuera porque la Fiscalía sostiene que en los estatutos de Emusujesa se deja bien claro que todo lo que venda debe hacerse bajo los obligados principios de publicidad y libre concurrencia.
La sesión en su conjunto recibió la declaración de seis testigos, lo que prolongó el acto desde las diez de la mañana hasta la una y cuarto de la tarde.
No hay comentarios