Antonio Gordillo Brenes | Coordinador sectorial de trasplantes de Cádiz "Se está realizando un gran esfuerzo para mantener la actividad trasplantadora pese al coronavirus"

  • "Nos hemos visto forzados a priorizar a los pacientes más graves", dice el coordinador de Cádiz

  • "Ningún órgano de un fallecido por Covid-19 se puede aprovechar. Las consecuencias en el receptor podrían ser devastadoras"

  • "En Cádiz, como en el resto de España, sólo se han suspendido los trasplantes entre personas vivas”

Antonio Gordillo, en su despacho del hospital Puerta del Mar de Cádiz en una imagen de archivo

Antonio Gordillo, en su despacho del hospital Puerta del Mar de Cádiz en una imagen de archivo / Lourdes de Vicente

La actual crisis sanitaria originada por la pandemia del Covid-19 lo ha trastocado todo, también en el ámbito de las donaciones de órganos. La provincia de Cádiz, y en especial el hospital Puerta del Mar de la capital gaditana, se ha especializado en trasplantes de riñón desde que en 1982 se hiciera la primera operación de este tipo. Y con los años se ha innovado también en los trasplantes de córnea, algunos de los cuales se realizan igualmente en los hospitales de Jerez y Algeciras. Este proceso no se ha visto frenado del todo por la expansión del coronavirus. Así lo explica quien suma tres años como coordinador provincial de trasplantes en Cádiz, el médico intensivista Antonio Gordillo (San Fernando, 1970), que afirma, eso sí, que ha habido que extremar la precaución ante la situación creada y priorizar los casos más graves.

–¿Cómo está afectando el coronavirus al proceso de donación y trasplantes de órganos en la provincia de Cádiz?

–En la provincia, como en el resto de España, la pandemia mundial de Covid-19 ha hecho mucho más complejo el proceso de donación y trasplante. Aunque los pacientes en lista de espera para un trasplante necesitan un órgano para sobrevivir y/o mejorar su calidad de vida, el riesgo de contagio de este virus en la actualidad es alto dependiendo de las zonas, por lo que hay que valorar muy bien el riesgo-beneficio de seguir un poco más en espera de un trasplante y la posibilidad de contagio una vez trasplantado. Hay que recordar que para evitar que el cuerpo rechace el órgano trasplantado al no considerarlo como propio, hay que utilizar fármacos que disminuyen las defensas, y esa disminución de defensas es muy acentuada en el primer mes postrasplante. Por tanto en este tiempo la posibilidad de infecciones es mucho más alta y cuando éstas aparecen la capacidad de defensa del cuerpo es mucho menor.

–¿Algún órgano de los fallecidos por coronavirus puede ser aprovechado para donaciones?

–No. Los órganos extraídos no se pueden almacenar y utilizar posteriormente para trasplante porque tienen unas escasas horas de viabilidad fuera del cuerpo. No se están utilizando ni órganos ni tejidos de donantes infectados por el virus Covid-19 debido a que desconocemos la probabilidad de transmisión y sí sabemos que en el caso de producirse el contagio las consecuencias pueden ser devastadoras.

–¿Se ha comprobado científicamente que un fallecido por coronavirus transmite esa misma enfermedad a un posible trasplantado?

–Se desconoce el potencial de transmisión del virus mediante el trasplante, aunque entendemos que, por la enorme contagiosidad en la población y la similitud con otros virus, esta transmisión es probable. Ante esta situación, se están extremando las medidas preventivas para evitarla. Se están realizando test de detección de Covid-19 tanto a los donantes como a los receptores.

–¿Y cómo influye en el proceso de trasplantes que haya actualmente más espacio en los hospitales destinado a atender a contagiados por el Covid-19?

–Las UCIs son unidades fundamentales en el proceso de donación y trasplante, ya que la mayoría de donantes proviene de estas unidades y muchos trasplantados pasan sus primeras horas y días en éstas. Debido a la sobrecarga de los hospitales y de las unidades de cuidados intensivos en concreto y por la seguridad de los pacientes, actualmente es muy complejo desarrollar la actividad de donación y trasplantes con normalidad. Por este motivo, nos hemos vistos forzados a limitar la realización de trasplantes a aquellos pacientes que se encuentren en una situación más urgente y/o tengan grandes dificultades para trasplantarse por sus características, y a retrasar procedimientos menos prioritarios. En cada centro valoramos día a día la situación con respecto a la pandemia de Covid-19 y actuamos en consecuencia. De todas formas, seguro que la actividad trasplantadora se recuperará con una vuelta a la normalidad tan pronto como superemos esta crisis, que esperamos dure lo menos posible.

–¿Se ha ralentizado ese proceso de trasplantes en la provincia o se ha frenado totalmente?

–De forma general en toda España, e igualmente aquí en Cádiz, en esta época de pandemia no se ha suspendido ningún programa de trasplante, excepto los que se realizan entre vivos. Se está realizando un importante esfuerzo para mantener la actividad trasplantadora incluso en las zonas más afectadas, aunque debido a las limitaciones y riesgos comentados anteriormente se realizan especialmente a los pacientes más graves y/o con mayores dificultades para trasplantarse. En la provincia de Cádiz en particular la situación es similar a la del resto de España aunque con algo de menor presión de la infección por Covid-19, y eso nos ha permitido realizar tres donaciones desde que se estableció el estado de alarma, de las que se han trasplantado cinco órganos con éxito.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios