Provincia de Cádiz

La 'carne combí' llega a la Universidad

  • María Ortega obtiene la Matrícula de Honor en su trabajo de fin de grado de Filología Hispánica basado en el habla linense influenciada por Gibraltar Quiere enseñar español a extranjeros

¿Qué relación puede haber entre una humilde lata de carne cocida y la obtención de un grado universitario en Filología Hispánica? Para la joven linense María Ortega Amusco, la lata de corned beef -la que prácticamente todos los mayores de su ciudad llaman carne combí- fue una de las llaves para alcanzar el título universitario.

Esta joven linense de 22 años decidió apartarse de la lista de temas propuestos para el trabajo fin de grado [la actual nomenclatura para el proyecto fin de carrera] y propuso a su tutor investigar sobre la influencia actual del inglés de Gibraltar en el léxico del habla de La Línea de la Concepción. Así, términos como rolipó (chupa-chups), yersi (jersey) o nitin (tejer, del inglés knit) acabaron formando parte del proyecto que obtuvo Matrícula de Honor.

"Mi madre hizo Filología Inglesa. Ella, si hubiera hecho un doctorado, le hubiera gustado abordar el tema. Le cogí el relevo y afronté el asunto también para dar una imagen diferente de La Línea, muy marcada por asuntos negativos", explica. Ortega estaba tan decidida que jamás dudó que su propuesta no fuera tomada en serio o pareciera poco apropiada en un mundo tradicionalmente rígido como la investigación universitaria. "Antes de solicitar el tema oficialmente lo planteé y obtuve el visto bueno. Si no hubiera sido así, hubiera buscado a un tutor hasta dar con uno que lo aceptara", resalta.

Su investigación destaca que se habla mucho delllanito(el habla en Gibraltar) pero no del linense, que sería su trasposición al otro lado de la Focona (four corners, en alusión a la frontera). "Es difícil distinguir dónde empieza uno y acaba el otro. Linenses y gibraltareños estamos en una especie de ecosistema. Somos linenses porque tenemos a los gibraltareños al lado y viceversa", resume. Así, elementos como el Diccionario Yanito de Tito Vallejo o estudios previos sirvieron de base para afrontar el trabajo.

La introducción desgrana los lazos históricos y el intercambio cultural y lingüístico producido tras la toma de Gibraltar, así como la influencia que tuvo el cierre de la Verja (en 1969) para el progresivo debilitamiento del léxico que el actual intercambio de trabajadores linenses en Gibraltar puede contribuir a revitalizar.

La metodología se basó en la selección de quince palabras y expresiones típicas del habla linense, influenciada por el llanito de Gibraltar. Entre ellas, bequinpauda (de baking powder, levadura química); meblis (de marbles, canicas); o darse un washi (darse un baño, de wash, pero exclusivamente en la playa).

Luego, Ortega seleccionó a 20 personas estratificadas según la edad -jóvenes, adultos y ancianos- a los que se encuestó de forma espontánea (sin explicarles el fin de la investigación para evitar condicionar sus respuestas) mostrándoles objetos como unas agujas de punto (de hacer nitin) o un palo de regaliz (liquirbá, de liquorice bar) y pedía que identificasen el objeto. También elaboró pictogramas para representar expresiones como "ir (a casa) de". "Mi primo Curro me acompañó con los objetos y dibujos en una mochila. Luego computé los resultados y tracé las conclusiones", explica.

Como conclusión general, Ortega prevé que en el uso cotidiano, como reflejan los resultados, las palabras linenses van menguando conforme se produce un relevo generacional con menor contacto diario con Gibraltar como el que pudieron tener las generaciones precedentes. "A la vez que el mundo externo globalizado irá incorporando anglicismos más generales para destituir los anglicismos locales que aquí se utilizan. Un ejemplo es la sustitución de bacon por bequi y panceta", detalla la joven.

Según los resultados de la encuesta, los términos estudiados más empleados en el habla cotidiana de los linenses son la carne combí (95%), la infleita (75%) relativo a un bombín de ruedas para bicicletas (inflater, en inglés), hacer nitin (55%) y el liquirbá (53%).

Sin embargo, el estudio deparó resultados curiosos en palabras como infleita, utilizada por todos los jóvenes encuestados. "Lo que nos indica la amplia vigencia actual y la posible permanencia en el futuro que este término depara", concluye la filóloga. Lo mismo ocurre con liquirbá, más empleado que el término en castellano. Quequi (bizcocho, de plum cake) o chinga (chicle, derivado de chewing gum) sí se están debilitando.

La mochila de objetos le acompañó a la presentación del trabajo ante el tutor, a la que también asistieron muchos compañeros de clase. Además de la Matrícula de Honor, la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada le concedió el premio extraordinario en su modalidad. "Fue un orgullo poder graduarme con un trabajo sobre mi ciudad", agrega. La Caja Rural de Granada también le concedió un premio a la excelencia en el aprovechamiento académico.

Con el título universitario bajo el brazo, María ha pasado un año como auxiliar de conversación en Estados Unidos, en la ciudad de Framingham, en Massachusetts. "Estuve trabajando en un colegio que tiene un convenio con el Gobierno de España como representante de la lengua y cultura españolas. Ayudando a reforzar la enseñanza del español a los niños", apunta. Y de nuevo dejó huella a su paso. "Un día les expliqué a los niños el concepto de chuar -escoger, del inglés choose- y desde entonces cuando salían al patio lo utilizaban para formar los grupos para los partidos o los juegos. Los niños de la clase de al lado no entendían nada", bromea.

Ahora, como proyecto inmediato, la joven se trasladará a Madrid para iniciar en octubre un máster para especializarse en la enseñanza del español a extranjeros. "Y cuando lo termine espero salir para ponerlo en práctica. A conocer mundo", concluye ilusionada.

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