Poner en marcha el parque de Las Aletas ya tiene precio: 833,3 millones
El Informe de Sostenibilidad Ambiental prevé crear más de 12.000 empleos pero calcula que la última fase de desarrollo no llegará hasta dentro de 20 años · La vigencia del parque se estima en 55 años
Por primera vez, el proyecto de Las Aletas tiene cifras de inversión. Poner en marcha el que para casi todos es el futuro industrial, laboral y logístico de la provincia de Cádiz costará 833.337.185 euros. Esa es la inversión prevista para las obras de desarrollo de las 527 hectáreas. En el plano laboral, destaca que la actuación propuesta supondría un Valor Añadido Bruto (VAB) para la zona de 719,7 millones de euros. Supondría además un retorno en ingresos locales (fundamentalmente para el Ayuntamiento de Puerto Real) de 28,5 millones de euros, y un total de 12.409 empleos durante la fase de explotación del parque.
Es una de las primeras conclusiones del Informe de Sostenibilidad Ambiental (ISA) para la declaración de la nueva reserva demanial en el Área de Actividades Económicas de Las Aletas. Este documento fue publicado ayer por el Ministerio de Economía y Hacienda en su página web, al tiempo que daba cuenta de la resolución de la Dirección General del Patrimonio del Estado, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) también de ayer, aprobando la apertura del periodo de información pública del informe ambiental.
A partir del lunes empezarán a contar 45 días para examinar el documento y, desde el día siguiente, los interesados podrán presentar alegaciones. Transcurrido el periodo de información pública, se elaborará la Memoria Ambiental en colaboración con el MARM. De esta manera, los 45 días se cumplen, si son jornadas naturales y no laborables, el próximo 5 de enero. Si se consideran días hábiles, ese plazo se alargará hasta el 30 de enero, y las alegaciones se podrán presentar el 31.
El informe publicado ayer consta de 360 páginas. En ellas se ofrece hasta el mínimo detalle, sobre todo, de las medidas ambientales de protección, actuación y, en su caso, reposición del terreno de Dominio Público Marítimo Terrestre (DPMT) que se verá afectado. Pero también insiste en su desarrollo industrial, logístico, laboral y medioambiental.
EMPLEO
El empleo es, sin duda, una de las grandes apuesta de este proyecto. El informe aprobado señala que, durante la fase de ejecución de las obras, se ha estimado que se crearía un total de 11.218 puestos de trabajo, de los cuáles un 69% serían empleos directos y un 31% indirectos "generados por las demandas internas sectoriales e intersectoriales".
El grueso del empleo creado se relaciona con las ramas de construcción y obra civil (68,6%), aunque también la inversión contemplada durante esta fase en los capítulos de trabajos técnicos, licencias y tasas, y gestión y comercialización beneficia a otras ramas del sector servicios.
La fase de explotación es más valiosa, según el documento, para propiciar un empleo de mayor calidad y duradero en la Bahía de Cádiz. En total, una vez que el complejo de Las Aletas alcance su pleno rendimiento, se podrían generar más de 12.000 empleos. Un volumen de empleo "muy significativo, teniendo en cuenta que la tasa de paro afecta a aproximadamente a un tercio de la población en edad de trabajar". Además, estima que se crearán los más de 12.000 puestos de trabajo mencionados durante la fase de explotación del parque.
VIGENCIA
El estudio da a este proyecto una vigencia de 55 años, tras lo que habrá que proceder a la reversión a su estado original de los espacios ocupados en el DPMT (tal como marca la figura de la reserva demanial). Según esos cálculos, la inversión realizada habría retornado en torno al año 2032, siendo el año punta de la financiación el 2021. Al respecto, el informe señala que la iniciativa de Las Aletas "debe desarrollarse, necesariamente debido a su dimensión, por fases, lo que implica que desde que se inicia la actuación hasta que se comercializa la última fase de desarrollo podrían transcurrir del orden 15-20 años". Además, añade que "no se debe plantear en ningún caso el desmantelamiento del complejo hasta que no se produzca un cese del grueso de la actividad. En consecuencia, el plazo mínimo necesario sería de 50 años (35+15), siendo conveniente que el plazo se extienda hasta los 85 años (65 + 20)".
Esto también tendrá un coste. Según el informe, la estimación de la reversión de las actividades que ocupan el DPMT, y para las que se solicita declaración de reserva demanial, asciende a la cantidad de 35.849.640 euros.
ZONA LOGÍSTICA
Los criterios generales de actuación marcan varias partes. Una zona de actividades logísticas portuarias e intermodal (ZAL), que permite el intercambio de transportes puerto-ferrocarril carretera y la zona de actividades logísticas ligadas al puerto. Para cumplir adecuadamente con sus objetivos, asegura el informe, ha de contar con una superficie mínima directamente vinculada a las previsiones de tráfico de mercancías generales del puerto de la Bahía de Cádiz para los próximos años. Las estimaciones desarrolladas proporcionan un valor en torno a las 90 hectáreas, a lo que habría que sumar la correspondiente a las necesidades específicas de la terminal intermodal, estimada en un valor próximo a las 10 hectáreas. Así, esta zona debería tener 100 hectáreas brutas aunque, según las previsiones, podría verse incrementada hasta las 150 hectáreas.
ZONA DE I+D
Una segunda zona es el Área de Tecnologías e I+D. Este espacio integra el conjunto de actividades vinculadas con las instalaciones y bienes de equipo para energía eólica marina "offshore" u otras energía marinas, así como la logística, fabricación y transporte de grandes piezas que han de ser embarcadas. La superficie mínima necesaria se estima a partir de las necesidades concretas para cada una de las actividades previstas. Así, para actividades relacionadas con la energía eólica marina, la reserva de suelo necesaria "se situará en torno a 49 hectáreas". De esa superficie, 33 hectáreas se destinarán a la fabricación de cimentaciones de instalaciones eólicas -planta de fabricación y espacios para almacenamiento-, 4 hectáreas para el montaje de moldes para la fabricación de palas y montaje de aerogeneradores y 12 para almacén de palas y tramos de torres y stock de repuestos. En este punto, cabe preguntarse cómo conseguirá esta actuación compaginarse con el reciente acuerdo suscrito entre Navantia y Acciona para prácticamente lo mismo, la construcción de elementos offshore de la energía eólica marina.
Dentro de esta segunda zona, se reservaría espacio para actividades relacionadas con otras energías renovables marinas, como la manipulación, logística o fabricación de bienes de equipo necesarios para el desarrollo de energías marinas. La superficie mínima necesaria se estima en torno a 30 hectáreas, "considerando el tipo de plantas, naves y campas de almacenamiento precisas en este tipo de instalaciones". También incluiría las actividades auxiliares para la logística de grandes piezas, que incluye actividades de almacenamiento de grandes piezas acabadas procedentes de empresas de sectores tecnológicamente avanzados, como es el caso del aeroespacial representado en la zona por la empresa Airbus, y que requieren ser embarcadas. Para el desarrollo de esta actividad se estima que son necesarias dos campas de almacenamiento de piezas de grandes dimensiones y una nave ocupando una superficie aproximada de 15 hectáreas. Asimismo, reserva suelo para el Centro Integrado de Servicios (CIS), que tiene por objeto recoger todas las actividades de apoyo y servicio necesarias para los usuarios del área de actividades económicas. En total, serían 130 hectáreas contando con zonas verdes, viarios, equipamientos y dotaciones.
ZONA INDUSTRIAL
La tercera zona sería la Empresarial e Industrial. El documento refleja que teniendo en cuenta que la superficie calculada como necesaria para la instalación de las distintas actividades planificadas asciende a 230 hectáreas, esta zona ha de ocupar una superficie aproximada de 70 hectáreas y dejaría sitio para empresas de fundición y de fabricación metálica (fabricación de acero para armaduras, tuberías, taller de aluminio); empresas de elementos prefabricados (hormigón, acero,…), empresas de comercio de maquinaria industrial y comercial, empresas de suministro de material para obras y construcción, empresas de venta y alquiler de máquina obras públicas, construcción y reparación de las mismas, empresas de suministro de material para instalaciones y montajes eléctricos; y de suministros industriales, además de empresas de servicio al Complejo de Actividades Económicas que formarían las tres zonas productivas y que sumaría 300 hectáreas. El resto serían ocupados por la zona medioambiental y de cultivos marinos.
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