Ouviña reaparece y reclama 400.000 euros al Ayuntamiento de Alcalá
El empresario gallego, imputado por Bahía Competitiva, se dirige dos veces al Consistorio para que le devuelva el dinero que adelantó en 2010 para La Palmosilla, polígono del que es dueño
El empresario gallego Alejandro Manuel Dávila Ouviña, principal imputado por el fraude de Bahía Competitiva, ha reaparecido en la provincia de Cádiz para reclamar al Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules la cantidad de 400.000 euros, según confirmaron ayer a este periódico el alcalde y el primer teniente de alcalde del municipio, Julio Toscano (PP) y Juan Carlos Fernández Luna (IU).
Así, Ouviña registró el pasado 16 de octubre en el Ayuntamiento alcalaíno un documento en el que requería al equipo de gobierno (gobernado en la actualidad por PP e IU) la devolución de una cantidad, 400.000 euros. Según Julio Toscano, el documento fue registrado en nombre de la empresa Tecmargal, y explicaba que dicha cantidad se correspondía con dos pagos que el empresario gallego realizó, uno el 20 de agosto de 2010, de 200.000 euros; y otro, el 22 de octubre de 2010, de otros 200.000 euros para la urbanización del polígono de La Palmosilla, en concreto, en concepto de aprovisionamiento de fondos para la licencia de obras del mencionado polígono.
Al no recibir respuesta, continuó explicando el alcalde, Ouviña envió un burofax hace algo menos de un mes en el que insistía en los mismos términos del documento registrado en octubre, y además recalcando que se desentendía de las obras en el citado polígono del municipio alcalaíno.
Estas dos notificaciones han asombrado al equipo de gobierno que preside Julio Toscano. De hecho, el primer teniente de alcalde aseguró que no entienden cómo este empresario, imputado y detenido (en noviembre de 2011) por este escándalo "nos reclama ahora una cantidad que se entregó al anterior alcalde -el socialista Arsenio Cordero- y que suponemos que, como ocurre en todos los ayuntamientos, se acabó gastando".
Tanto el alcalde como su primer teniente de alcalde coincidieron además en que "en caso de que este Ayuntamiento tuviera que devolver esa cantidad, suponemos que será el juez o la autoridad competente que se encargue del caso quien tenga que tener en su poder ese dinero, no Ouviña".
Hay que recordar que la empresa Tecmargal fue una de las numerosas firmas en las que Dávila Ouviña aparecía como responsable, y que asimismo habían solicitado ayudas al Ministerio de Industria a través de los fondos Reindus.
Pero es que además, como detalló ayer el alcalde de Alcalá, se da la paradoja de que Dávila Ouviña es propietario del suelo de dicho polígono. Toscano recordó que "en su día este empresario le compró el suelo del polígono a la Empresa Pública de Suelo de Andalucía, EPSA, y ahora nos encontramos con que tenemos en nuestro Plan General pintado un polígono que no podemos tocar porque es de este señor, y además está sin urbanizar". A partir de ahora, añadió el alcalde, "tendremos que esperar porque el asunto sigue bajo secreto de sumario y hasta que el juez no diga nada, no podemos tocar ese suelo, con la necesidad que tenemos en nuestro pueblo para crear empleo".
Por último, el alcalde finalizó asegurando que "de momento vamos a tener prudencia, pero si vemos que este asunto acaba perjudicando a los intereses de los alcalaínos, desde luego pensaremos si nos personamos en el expediente. Estamos indignados y cabreados por todo esto".
Este periódico contactó ayer con el ex alcalde de Alcalá, Arsenio Cordero (PSOE). Bajo su mandato se produjo esta operación y afirmó que "ha pasado mucho tiempo y no recuerdo los detalles. Pero lo que sí está claro es que este señor llegó con una serie de proyectos bajo el brazo, los expuso, los desarrolló, pagó por la licencia de obras e inició el movimiento de tierras; instaló la caseta de obras en el pueblo, se pudo comprobar que iba para adelante; pero en aquellos momentos no podíamos pensar que acabaría como acabó, porque también se gastó un dinero, miles de euros, en ese movimiento de tierra".
Preguntado acerca de si, transcurrido el tiempo, se sentía engañado por Dávila Ouviña, el exalcalde alcalaíno aseguró que "yo fui de los pocos que no se fió de Zahav Motor cuando quiso instalarse en Alcalá, porque siempre pedían más; con Ouviña, en esos momentos no vimos engaño alguno. El arquitecto municipal vio los proyectos, y muchos concejales que hoy están en el gobierno. Lo que también tengo claro es que Antonio Perales -exgerente de Bahía Competitiva- no actuó de mala fe, no quiso beneficiar a nadie de su entorno, al contrario, quiso crear empleo en la zona".
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