Interceptan más de 150 vehículos al año a las mafias dedicadas a su robo

La Guardia Civil interviene los automóviles cuando intentan trasladarlos a Marruecos para su venta · Estas organizaciones vigilan y controlan los movimientos de los propios agentes en las instalaciones portuarias

Un agente de la Compañía de Especialistas Fiscales del Puerto, durante la interceptación de un automóvil en las instalaciones algecireñas.
Un agente de la Compañía de Especialistas Fiscales del Puerto, durante la interceptación de un automóvil en las instalaciones algecireñas.
J. Jiménez Gálvez / Algeciras

28 de noviembre 2011 - 01:00

La historia comienza, generalmente, en algún rincón de Francia o Italia. Y termina aquí, en el puerto de Algeciras, última escala en el camino hacia Marruecos. Es su último paso, el de las bandas organizadas que roban automóviles en Europa y posteriormente los trasladan al país norteafricano para su venta. Un negocio ilícito al que echa el freno la Guardia Civil, con más de 150 vehículos intervenidos cada año en este enclave. Para ello, en las instalaciones algecireñas trabaja un equipo de especialistas -integrado dentro de la Oficina de Análisis e Investigación Fiscal (Odaifi)-, que dedica parte de su labor a localizar estos automóviles sustraídos.

Una función muy complicada y que, según reconocen los propios mandos de la Benemérita, tan sólo pueden ejecutarla de forma tan efectiva un grupo de efectivos altamente especializados y con una amplia experiencia; lo que les permite, en apenas unos minutos, detectar los pequeños detalles que delatan a los ladrones. Así, por ejemplo, los agentes aprecian inmediatamente minúsculas modificaciones o documentación falsa. Además, entre otras cosas, también se fijan en la existencia de posibles discordancias entre el tipo de conductor y el equipaje que porta.

De ahí que las mafias utilicen ojeadores, que intentan controlar los movimientos de los agentes por las propias instalaciones portuarias. De esta forma, los integrantes de estas redes -que llegan a seguir los automóviles particulares de los guardias civiles- avisan del embarque que se está vigilando en un momento determinado. Así, saben qué línea pueden utilizar en ese instante; y, en el caso de que requieran pasar por la inspeccionada, sacan el coche de las instalaciones y lo enfrían -es decir, aguardan a que sea más fácil atravesar el control policial-.

Y es que el puerto de Algeciras se presenta como el último eslabón. Por tanto, el examen de las fuerzas de seguridad debe ser aquí más fino. Los efectivos de la Benemérita intervienen aquí los automóviles robados que no pudieron localizar anteriormente las fuerzas de seguridad. Aunque, en estas aprehensiones, se diferencian dos perfiles de delincuentes. Por un lado, aquellos ladrones que sustraen de forma eventual un coche e intentan posteriormente introducirlo en Marruecos. Y, por otro parte, los pasadores. A estos últimos los contratan las mafias especializadas; y generalmente se corresponden con personas necesitadas de dinero, a los que les ofrecen usualmente entre 1.000 y 3.000 euros por su servicio.

Por su puesto, los vehículos intervenidos a ambos perfiles también difieren; ya que los robados por las organizaciones delictivas siempre son de alta gama. "Se trata de coches a la carta", explican desde la Guardia Civil. Es decir, la red contacta con un cliente en África, le ofrece un catálogo de automóviles, éste elige el que quiere y, por último, usurpan el coche en Europa y lo trasladan hasta Marruecos. "Estos nunca intentan cruzar en plena hora punta de la Operación Paso del Estrecho (OPE)", explican desde la Odaifi, ya que en ese momento se intensifica la vigilancia. Aprovechan, en cambio, los ferrys de la madrugada; o acceden al embarque cuando apenas faltan unos minutos para que parta la nave, cuando los agentes se encuentran con una alta carga de trabajo.

La mayor parte de los turismos interceptados proviene de Italia. "Como un 70% de los que intervenimos aquí proceden de ese país", apostillan desde la Odaifi. De hecho, las mafias prefieren atravesar Europa, que pasar los coches robados directamente por esa nación. Una opción que se explica por la magnitud del puerto campogibraltareño y el elevado número de barcos que parten a diario hacia Marruecos. En Italia apenas cuentan con unas pocas líneas, por lo que resulta más fácil su control para la policía.

Además, se produce un cruce de flujos. Los vehículos robados en Europa pasan hacia Marruecos por Algeciras. En cambio, los sustraídos en la Península Ibérica salen hacia los Países del Este. Ante esta situación, la Guardia Civil de Algeciras recalca la importancia de comunicarles cualquier detalle; ya que mantienen contacto con secciones policiales de otras naciones y de la propia España. "Nos viene muy bien que la gente nos aporte la mayor información posible, para conocer mejor cómo funcionan estas organizaciones. Y también para facilitar los datos de los coches usurpados a las fuerzas de seguridad del resto de Europa", apunta Fernando de Cózar, jefe de la Sección Fiscal del Puerto.

Los agentes de la Odaifi cuentan en Algeciras con una base de datos con las denuncias de los vehículos sustraídos y detalles claves a la hora de detectarlos. Además, estudian la demanda de coches de Marruecos; lo que les permite saber qué marcas piden con mayor asiduidad a las organizaciones delictivas. El Volkswagen Golf se encuentra actualmente entre los más solicitados. En otro momento, por ejemplo, se intervenían muchos Peugeut 205, porque se utilizaban posteriormente como taxis en el país norteafricano.

Según los datos facilitados a este periódico, los agentes detuvieron en el puerto de Algeciras a 56 personas entre el 1 de junio y finales de septiembre. A inicios del verano, los efectivos de la Guardia Civil detectaron un incremento del tránsito de vehículos robados e, inmediatamente, pusieron en marcha un dispositivo especial. Su nombre: Operación Opecar 2011. Un despliegue que permitió la localización de 50 coches sustraídos. Entre ellos, 25 de las marcas Audi, Mercedes y Volkswagen-; y 13 todoterrenos y Porcshe. Todos sumaban un valor aproximado de 1,3 millones de euros. "La mayoría de gama media-alta, matrícula francesa o italiana, ocupados por una o dos personas, varones de entre 20 y 30 años", concluye el balance policial, donde se indica que en dicho periodo se identificó a 221 individuos y 185 automóviles.

Paralelamente, la Odaifi también advierte de otro negocio en auge en los últimos años: la estafa a las compañías aseguradoras. Los propietarios compran los coches y "los ponen a todo riesgo". Posteriormente, pagan a un pasador que traslada el automóvil hasta Tánger. A éste se le facilita un permiso, donde se le autoriza para que pueda cruzar legalmente el Estrecho con ese turismo. Una vez allí, denuncia que robaron el vehículo en el país norteafricano. De esta forma, cobra la indemnización y, a su vez, vende el coche en Marruecos.

Un sistema que también emplean las mafias. Así, la Guardia Civil desarticuló en el verano de 2010 una red dedicada a este tipo de estafa y que utilizaba Algeciras como lanzadera hacia África. La organización adquiría en España los automóviles a personas en dificultades económicas, que los tenían en régimen de leasing o renting, quienes denunciaban luego su robo. La operación se saldó con nueve detenidos: seis españoles y tres marroquíes, quienes también sustraían coches en Italia y los trasladaban después hasta Marruecos por el puerto campogibraltareño. La organización vendió 45 automóviles con dichos procedimientos, reportándoles un beneficio aproximado de dos millones de euros. Ante estos tipos de delitos, los agentes de la Odaifi marcan a los automóviles sospechosos en el puerto, guardan sus datos y, en el caso de que exista después denuncia de robo, informan de su paso por las instalaciones.

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