El problema del saneamiento en el municipio de barbate

Indignación por un tubo

  • Vecinos y hosteleros de Zahara de los Atunes denuncian por mayoría, que no por unanimidad, los malos olores del emisario submarino. Piden a la Justicia que cierre ya esa tubería "por bien de la salud pública".

Un hombre situado en una pasarela de acceso a la playa de Zahara de los Atunes señala el lugar desde donde vienen los malos olores en verano. Un hombre situado en una pasarela de acceso a la playa de Zahara de los Atunes señala el lugar desde donde vienen los malos olores en verano.

Un hombre situado en una pasarela de acceso a la playa de Zahara de los Atunes señala el lugar desde donde vienen los malos olores en verano. / reportaje gráfico: manuel aragón pina

"¿que no huele mal? ¿Pero quién dice que no huele mal? Hombre, por Dios. Si aquí en verano apesta, sobre todo si hace poniente. Y todo por culpa de ese dichoso emisario submarino, que maldita la hora que lo construyeron...". El hombre apura el cigarro a las puertas del Patio de Isabel. No puede asomarse mucho más, porque se calaría. Es viernes y es primavera. Pero en el centro de Zahara de los Atunes llueve como si no hubiera un mañana.

Los hosteleros de Zahara confiaban en hacer caja en este puente del primero de mayo, si venía el turismo. Pero las nubes han reventado y aquí, en la calle Duquesa de Medina Sidonia, no hay nadie, al menos hoy. Ni en el Patio de Isabel, ni en Casa Chiquetete, ni en la Tapería Francisca, ni en La Botica... Fuera de este último establecimiento se anuncia que dentro hay papas aliñás, y ensaladilla, y huevas, y gambas, y croquetas... y abajo del cartel queda un renglón vacío donde a uno le entran ganas de escribir con tiza que aquí también hay indignación por un tubo. Por si alguien quiere degustarla.

No es un sentimiento unánime, que conste, porque en Zahara cada uno es de su padre y de su madre y hay opiniones para todos los gustos. Pero el sentir mayoritario es el de malestar, o más bien indignación, por la decisión adoptada hace ya tres años por el Ayuntamiento matriz de Barbate de "tirar la mierda al mar" a mitad de camino entre las localidades barbateña y zahareña cuando llega el verano.

Muchas páginas se han escrito esta semana, y se seguirán escribiendo, a raíz de la querella presentada hace ahora un año por la Asociación de Comerciantes de Zahara (Acoza) contra cargos públicos del Ayuntamiento de Barbate por un supuesto delito medioambiental. Todo ello ha llevado esta semana a declarar ante la jueza en calidad de investigados (antes imputados) a algunos de estos cargos.

Pero para los que no conocen la historia se podría resumir así: Barbate, que tiene una depuradora 'de juguete' que la Junta de Andalucía inauguró en el año 2000, arroja sus aguas residuales al océano Atlántico desde el estuario del río Barbate, al lado de su playa urbana de El Carmen. Pero eso es así solamente ocho meses al año. Porque desde el 1 de junio y hasta el 30 de septiembre se activa un emisario submarino que arroja esas aguas por una canalización, tubo o cañería de apenas unos 300 metros de longitud, construido a mitad de camino entre ambas poblaciones, a unos cuatro kilómetros de Zahara, y que entra en el mar frente a la zona militar del Retín, en una playa "no oficial", según la terminología empleada por la Junta, que es la del Botero.

Este emisario empezó a funcionar en verano de 2014 y los vecinos, comerciantes y hosteleros de Zahara le han declarado la guerra porque, según denuncian, esas conducciones dejan olores fétidos en el pueblo durante toda la temporada estival. Y el temor, claro, es que ello termine espantando a un turismo que da de comer a Zahara de los Atunes para todo el año.

"Claro que estoy preocupado. Es que en esa playa se baña mi hija, y es imposible que esté tranquilo. Es que estamos hablando de una cosa tan importante como es la salud pública". Gaspar Castro es el presidente de Acoza, la asociación que reúne a más de un centenar de comerciantes y hosteleros de esta antigua pedanía barbateña rebautizada desde hace no mucho tiempo como Entidad Local Autónoma (ELA), que suena como más moderno, como más europeo.

Castro es tajante: "Ni queremos mandar a nadie a la cárcel, ni queremos una guerra con Barbate, ni nada por el estilo. Lo único que queremos es que dentro de un mes, cuando llegue el 1 de junio, ese emisario submarino no vuelva a funcionar. Y ya está. En cuanto un juez o una jueza ponga eso por escrito, nosotros retiramos la querella". Pero el problema está en que mientras no se construya la nueva depuradora prometida, la EDAR de Barbate tendrá que seguir arrojando sus aguas sucias al mar, bien por la canalización 'de invierno' o bien por la 'de verano'.

El presidente de Acoza no deja lugar a la duda. "Por supuesto que hay malos olores en Zahara. Lo que pasa es que cuando hace levante se disimula mucho. Eso fue precisamente lo que pasó el verano pasado. Pero como este año toque una época de mucho poniente, esto puede ser horroroso. Y no sólo eso, porque hasta la orilla llegan también toallitas húmedas, bastoncillos... mucha porquería". Y concluye: "Ni la gente de Zahara, ni la de Barbate nos merecemos esto. Es que no es justo. Es que estamos hablando de cuidar el medio ambiente, de preservar la salud pública. ¿Hay algo más importante que eso?".

La querella criminal que interpuso hace ahora un año la Asociación de Comerciantes de Zahara va dirigida directamente contra el actual alcalde de Barbate, contra su predecesor en el cargo, contra concejalas del anterior y del actual gobierno municipal y hasta contra los responsables de Aqualia, la empresa que desde hace pocos años tiene a su cargo la gestión integral de agua en Barbate y, por consiguiente, la controvertida depuradora.

Y desde Aqualia niegan la mayor porque sus jefes aseguran con rotundidad que es "científicamente imposible" que lo que arroja el emisario pueda provocar malos olores. Desde la depuradora explican que esos residuos 'sobrantes' que se evacúan en el Atlántico no es agua depurada, evidentemente, porque la EDAR de Barbate es lo mínimo que se despacha en depuradoras, pero sí es agua tratada porque se le ha retirado buena parte de las inmundicias que traían en origen. En sus informes que se han sumado a esta causa judicial, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha indicado, entre otras cosas, que Barbate lleva 30 años vertiendo sus aguas residuales al mar sin autorización alguna, pero también que esos vertidos, aunque obviamente superan los límites legales de contaminación fijados por la normativa europea, no son dañinos ni para la flora, ni para la fauna, ni para las personas.

Los argumentos de Aqualia son refrendados también por algunos vecinos de Zahara. Una de ellas es María Luisa Ruiz Cana, que sabe de lo que habla porque fue muchos años alcaldesa pedánea de esta población y porque es consciente de que los problemas de depuración de agua en Barbate y en Zahara de los Atunes se vienen arrastrando desde muchas décadas atrás. Ruiz Cana lamenta que "alguien" esté intentando sembrar una estrategia de la confusión con el emisario submarino como telón de fondo. Y es que ella niega que en Zahara huela mal en verano. "En absoluto. Todo es mentira. Puede en todo caso que algún día muy concreto en el que sople mucho poniente se pueda notar algo allí en el Botero, en la curva, por donde entran las tuberías al mar. La gente que pasee por la zona puede que huela algo. Pero aquí en el pueblo eso no llega. En absoluto".

Ruiz Cana, socialista confesa, aprovecha para defender la gestión de Rafael Quirós, alcalde de Barbate desde 2007 a 2015 y que fue el impulsor del emisario submarino que tanto se discute en Zahara. "Conozco bien a Rafa, y si él dice que el emisario tenía todos los permisos y todos los papeles en regla, seguro que es así".

El sucesor de Ruiz Cana es hoy Agustín Conejo, reconvertido de alcalde pedáneo en presidente de la ELA de Zahara de los Atunes. Conejo, militante del partido independiente Gente de Zahara, reconoce abiertamente que las quejas por los malos olores son habituales en el pueblo todos los veranos. "Sí, son muchas las personas que protestan y yo ya he trasladado esa queja a Aqualia unas 20.000 veces. Pero nadie nos hace caso". Y tiene claro que todo tiene su origen en la pésima depuradora que atiende a ambos núcleos urbanos "y que es la culpable de que en los últimos cuatro años no hayan concedido la bandera azul de los mares limpios de Europa a ninguna playa del municipio barbateño", dice.

Conejo y su partido, al igual que el PSOE zahareño, se habían sumado a Acoza en la presentación de la querella original, pero meses después dejaron solos a los comerciantes tras comprobaron primero que la denuncia iba dirigida contra cargos concretos del Ayuntamiento y no contra las instituciones, y tras constatar después que sus pretensiones de que se modificara la querella no eran asumidas por el abogado que defiende a Acoza, el letrado madrileño José Baltasar Plaza, del Bufete Rosales, que es propietario de una vivienda en Zahara y que ha abanderado esta cruzada de manera gratuita simplemente para que se garantice la calidad medioambiental de las playas zahareñas.

El presidente de la ELA explica que quiere que se cierre el emisario y que Barbate zanje de una vez sus problemas medioambientales con la construcción de una nueva depuradora, pero apostilla que no quiere que se pida cárcel para ningún político por esta cuestión.

Y esta controversia es zanjada por Gaspar Castro, el presidente de Acoza, que explica que si la denuncia hubiese ido dirigida en exclusiva contra las instituciones "estaríamos hablando de un contencioso administrativo que podría tardar unos 20 años en dirimirse". De ahí que la querella se haya personalizado en los dirigentes políticos "porque está claro que aquí o se va por las malas, o nadie nos hace caso", aclara.

A esta 'guerra' medioambiental suscitada en Zahara le quedan aún varias 'batallas'. De momento, el próximo día 15 tendrán que declarar ante el juez otros seis vecinos que se han personado en la querella a título particular. Y falta igualmente que se fije una fecha para que declare el actual alcalde, el andalucista Miguel Molina.

Y los querellantes quieren que declare como testigo el delegado de Medio Ambiente de la Junta en Cádiz, y quieren que alguien aclare dónde está el dinero que se está cobrando periódicamente a todos los vecinos de Barbate en concepto de canon para la construcción de una depuradora que sigue sin fecha de construcción. Y, sobre todo, la jueza que instruye la causa tiene un mes por delante para dictaminar si acepta o no las medidas cautelares que ha vuelto a reclamar Acoza, que pide que el emisario subterráneo no entre en funcionamiento el próximo 1 de junio.

Y en paralelo se avecina otra guerra política entre los de siempre, la Junta de Andalucía y el Gobierno central, para dilucidar qué administración es la que tiene que construir la nueva depuradora, que ya tiene suelo reservado en la zona de El Bujar y que acabaría de una vez con tanta controversia y tantos desmanes medioambientales. La Junta, de momento, ha dicho que ella ya invirtió 300.000 euros en la redacción del proyecto de esta futura depuradora, y que ahora le toca al Gobierno de España levantar la planta según el acuerdo cerrado entre ambas partes. Pero desde la Administración estatal ya han aclarado que la competencia es exclusivamente de la Junta y que, en todo caso, el Gobierno central ayudaría en la medida de lo posible a la Administración andaluza para agilizar esta construcción, aunque todo ello tendrá que ser acordado entre ambas partes en unas negociaciones que ni siquiera tienen fecha.

Es viernes y Zahara de los Atunes parece estar ubicada debajo de las cataratas del Niágara, de todo el agua que está cayendo. Nada hacer pensar que este paraíso vivirá en breve otra avalancha de veraneantes. Lo que nadie sabe aún es si tendrán que venir con una pinza en la nariz.

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